El castigo colectivo de Israel a los palestinos es una afrenta a la justicia

Un experto de la ONU en derechos humanos asevera que las estrategias de control israelíes sobre la población palestina violan los principios de los sistemas legales modernos, dañan a millones de personas inocentes, agudizan las tensiones y propician una mayor violencia.

El relator especial sobre la situación de los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados desde 1967 se refirió este viernes a las acciones israelíes de control sobre los palestinos como “una afrenta a la justicia” y llamó a Israel a detener inmediatamente todas las prácticas que infligen un castigo colectivo a ese pueblo.

En su informe al Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, Michel Lynk dijo que las violaciones sistemáticas de las garantías fundamentales de los palestinos dañan diariamente a millones de personas inocentes y lo único que consiguen es agudizar las tensiones y crear las condiciones para aumentar la violencia.

Es una afrenta a la justicia y al estado de derecho ver que esos métodos continúen utilizándose en el siglo 21 y que los palestinos sigan siendo castigados colectivamente por los actos de unos cuantos”, apuntó.

El experto agregó que todas esas prácticas violan gravemente los derechos humanos de los palestinos, “incluyendo el derecho a la vida, a la libertad de movimiento, a la salud, a una vivienda adecuada y a una vida digna”.

Las estrategias de control de Israel sobre la población palestina transgreden los principios de los sistemas legales modernos, abundó Lynk, y explicó que sólo un individuo que resulta culpable después de un proceso justo puede ser castigado.

El caso de Gaza

 El alcance del impacto devastador de la política de castigo colectivo de Israel se puede observar muy claramente en el bloqueo que inició hace trece años a la Franja de Gaza, un territorio que sufre ahora un total colapso económico, cuya estructura está destruida y cuyo sistema de servicios sociales apenas funciona”, detalló.

El relator señaló que aunque la justificación israelí a ese bloqueo haya sido contener a Hamas y garantizar su seguridad, el impacto de la medida ha destruido la economía de Gaza y ha causado un sufrimiento inmenso a los dos millones de palestinos que ahí viven.

Recordó también que los castigos colectivos están prohibidos inequívocamente y sin excepción por las leyes humanitarias internacionales.

Demoliciones

El informe critica asimismo la demolición de viviendas palestinas y da cuenta de más de 2000 casas destruidas, que han dejado en la indigencia a igual número de familias, por la supuesta comisión de delitos de alguno de sus miembros. “Esto es una clara violación del artículo 53 de la Cuarta Convención de Ginebra”.

Lynk lamentó la Suprema Corte de Israel, al igual que sus líderes políticos, permita el derrumbamiento de viviendas bajo la justificación de que son disuasorias de actos violentos y sostuvo que, al contrario, “sólo fomentan un entorno de odio y venganza, como lo han reconocido los propios dirigentes israelíes del sector de seguridad”.

Los relatores especiales forman parte de lo que se conoce como los Procedimientos Especiales del Consejo de Derechos Humanos. Los Procedimientos Especiales, el mayor órgano de expertos independientes del sistema de derechos humanos de la ONU, es el nombre general de los mecanismos independientes de investigación y supervisión del Consejo que se ocupan de situaciones de países específicos o de cuestiones temáticas en todas las partes del mundo. Los expertos de los Procedimientos Especiales trabajan de forma voluntaria; no son personal de la ONU y no reciben un salario por su trabajo. Son independientes de cualquier gobierno u organización y sirven a título individual.

Jaque mate a Cisjordania

La ONU advierte que podrían estar en juego tres décadas de esfuerzos internacionales de paz y señala que, mientras se reduce la perspectiva de una solución negociada de dos Estados, aparecen los fantasmas de la ira, la radicalización y la violencia.

El Secretario General de las Naciones Unidas pidió este miércoles a Israel que descarte los planes de anexionar partes de Cisjordania, una acción que podría efectuarse la próxima semana.

Estamos en un momento decisivo”, advertía António Guterres durante una reunión virtual del Consejo de Seguridad el miércoles. “De aplicarse, la anexión constituiría una gravísima violación del derecho internacional, perjudicaría gravemente la perspectiva de una solución de dos Estados y reduciría las posibilidades de una reanudación de las negociaciones. Pido al Gobierno israelí que abandone sus planes de anexión”.

La paz, más lejos que nunca

La propuesta de anexión la lanzó el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, durante la campaña electoral el pasado mes de marzo. De llevarse a cabo, supondría la anexión parcial de aproximadamente el 30% de Cisjordania e incluiría la mayor parte del Valle del Jordán y cientos de asentamientos israelíes ilegales.

La respuesta de los dirigentes palestinos ante esta iniciativa fue la de cortar los vínculos con Israel y los Estados Unidos, que respaldaron el plan.

El enviado de las Naciones Unidas para el Oriente Medio, Nikolay Mladenov, advirtió al Consejo que podrían estar en juego tres décadas de esfuerzos internacionales de paz.

“Reconociendo que ambos pueblos tienen derecho a vivir en su hogar ancestral, hace 27 años los líderes israelíes y palestinos acordaron emprender un camino noble pero difícil, para resolver el conflicto a través de negociaciones, sin tomar medidas unilaterales, y con el fin de llegar a un acuerdo sobre el estatus final de una paz justa”, recordó, hablando desde Jerusalén.

“Hoy estamos más lejos que nunca de este objetivo”, sentenció.

Mladenov indicó que mientras se reduce la perspectiva de una solución negociada de dos Estados, “aparecen los fantasmas de la ira, la radicalización y la violencia. Más allá de las consecuencias jurídicas, de seguridad y económicas, la amenaza de anexionar unilateralmente partes de Cisjordania enviará un mensaje y un único mensaje: las negociaciones bilaterales no pueden lograr la paz.”

 Añadió que “no podemos permitir que esto suceda” y que de la ruptura del diálogo y las negociaciones “no puede salir nada bueno”, por lo que pidió “dar una oportunidad a la diplomacia”.

Además, destacó que, aparte del amplio rechazo internacional que genera el plan de anexión, incluso los israelíes se muestran divididos con relación a esta cuestión y no la consideran prioritaria ya que el país se encuentra en medio de una crisis económica y un aumento del desempleo. 

Temores de inestabilidad

El diplomático búlgaro informó que una de las respuestas al plan de anexión fue que la Autoridad Palestina ha dejado de aceptar los ingresos provenientes de impuestos que Israel recauda en su nombre.

“Además de la incertidumbre económica causada por la pandemia de COVID-19, la Autoridad Palestina ha perdido ahora el 80% de sus ingresos mensuales. Los donantes no pueden llenar este vacío”, explicó. 

Igualmente, señaló que los palestinos de Gaza, que viven bajo el control del grupo Hamas desde hace más de una década, son especialmente vulnerables.

“Cada vez más se pide a las Naciones Unidas y a otras organizaciones internacionales que asuman responsabilidades de coordinación. Si bien estamos preparados para prestar apoyo en casos de emergencia, las Naciones Unidas no pueden sustituir a la Autoridad Palestina. Es fundamental que no se retrase o detenga la asistencia humanitaria y de otro tipo “, dijo.

Sigue existiendo una oportunidad

Mladenov se sumó a llamado de Guterres de descartar los planes de anexión israelíes, que podrían desencadenar inestabilidad en todo el territorio palestino, e instó a la comunidad internacional a trabajar para que las partes retrocedan de sus actuales posiciones y reemprendan el diálogo hacia la paz.

“En las próximas semanas, es posible que se adopten decisiones que causen un daño irreparable a las sociedades palestina e israelí, a la seguridad y al bienestar económico de ambos pueblos”, dijo.

No obstante, quiso proyectar un rayo de esperanza al afirmar que “esta sombría visión, sin embargo, no es todavía un hecho consumado. La oportunidad se está cerrando, pero todavía hay tiempo para evitar el caos. Se requerirá un esfuerzo concertado de todas las partes interesadas y la voluntad de asumir riesgos políticos para lograr la paz”.

Foto: El asentamiento Beit Hadassah en la zona H2 de Hebrón, Cisjordania.

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