Se siente en el aire: El respirador artificial de la FIO está en su etapa final de desarrollo

La Facultad de Ingeniería de Olavarría está cada vez más cerca de obtener la versión final del respirador artificial, con la expectativa de comenzar la fabricación en sus instalaciones. En un vertiginoso tiempo de desarrollo, el dispositivo evolucionó hacia un prototipo cuyo funcionamiento y componentes están a la altura de los mejores.

Lo que empezó como una inquietud frente a la pandemia y que sumó voluntades que trabajaron desinteresadamente, está a punto de convertirse en una empresa.
El bioingeniero Pedro Escobar como parte del equipo técnico, y el ingeniero Marcos Lavandera, coordinador estratégico del proyecto, resumieron los avances y la actualidad del respirador, una de las iniciativas locales con más impacto social y productivo que involucra al sector académico, empresario, y al Estado.

¿Qué características tiene el dispositivo frente a los disponibles en el mercado?
Es un equipo de complejidad baja, porque sus funciones son las esenciales de un respirador artificial. Los de alta gama poseen mayor cantidad de modos ventilatorios, distintas estrategias de software y hardware para adaptarse mejor al paciente y su patología. En el caso nuestro, el respirador puede atender cualquier patología pero no se adapta automáticamente al paciente, sino que es el médico quien tiene que modificar los parámetros de la terapia ventilatoria, para adaptarse al pulmón.

Fueron cinco prototipos. ¿Cuál fue su evolución?
En el primer prototipo tratamos de desarrollar rápidamente una solución para dar respuesta al crecimiento de infectados por la pandemia. Fue pensado para complementar los respiradores de las instituciones médicas usados en pacientes con condiciones críticas.Hoy en día el equipo está pensado para ser soporte de vida al nivel de cualquier otro.
Durante este tiempo mejoramos la complejidad interna y la calidad de los componentes. Se compraron componentes aptos para la industria médica, cuyos costos son altos y la disponibilidad escasa. Son componentes importados que tardaron mucho en llegar al país.

El equipo ha ido ganando en complejidad. Hoy es un desarrollo tecnológico increíble para el tiempo de trabajo que llevamos. Tiene controles por redundancia, estrategias de censado, alarmas, adaptación al paciente, tiene mecanismos de seguridad duplicados. Con el avance de las versiones adquirió un montón de correcciones y mejoras que lo ponen al nivel de cualquier respirador comercial de los que hay en el mercado. Por ejemplo, tiene una electrónica de alto nivel que fue desarrollada junto con la empresa Redimec, un microprocesador de nivel profesional, y una programación que permite activar acciones en el orden de los microsegundos. Es todo más confiable.

¿Qué otros ajustes tecnológicos se implementaron?
Muchos de los cambios fueron producto del propio desarrollo. Los cambios más recientes son productos de los informes y las devoluciones que nos han hecho los organismos de certificación y simulación. Por eso mejoramos la seguridad eléctrica, la compatibilidad electromagnética, la inmunidad al ruido, y la seguridad del paciente.

Y también mejoramos la interfaz del usuario, la documentación interna, la gestión de riesgos, del software. No hay que olvidarse que es un equipo soporte de vida, de área crítica, que está controlado por un software, es decir que la vida del paciente depende de que el software funcione bien y los riesgos que puede experimentar el equipo estén debidamente documentados, estudiados y minimizados.

¿Cómo se adaptaron tecnológicamente a las normativas médicas?
Las normativas que rigen los equipos de mecánica respiratoria plantean un set de unas quince normas. De la parte eléctrica, la seguridad del paciente, de la interfaz de usuario, la legibilidad de las alarmas, la usabilidad de los componentes internos. Cada una de esas partes internas del respirador está sujeta siempre a una normativa. Se han hecho alrededor de 40 cambios en general, incluyendo el software, la calidad de los componentes, los accesorios externos.

Los componentes son todos aptos para mezclas con oxígeno. Diseñamos una válvula espiratoria propia, una válvula de seguridad mecánica propia. Hubo que hacer planos, simulaciones, impresiones en 3D, y finalmente un trabajo de tornería para hacer pruebas y ajustes técnicos hasta lograr la pieza definitiva.

Diseñamos además una estrategia de seguridad para evitar la sobrepresión en el paciente. Nuestro equipo tiene un sistema de registro de eventos de carácter médico, en caso que haya que auditar lo ocurrido entre el paciente y el respirador. Este respirador funciona de manera ininterrumpida con muchísima seguridad y precisión. Puede estar asistiendo a un paciente durante muchas horas de manera confiable y segura

¿Será sometido a nuevos ensayos?
Si, las dos últimas pruebas de funcionamiento en la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires (AAARBA) fueron satisfactorias. Ahora queremos ir con el mejor respirador posible, de manera que la diferencia de censados, presiones, y volúmenes sean mínimas para los valores que requieren las pruebas. Y nos resta llevarlo al Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI). Tenemos fecha para el 24 de agosto. Ya pasamos las primeras etapas de revisiones, y con las indicaciones del INTI ahora tenemos un equipo más sólido, robusto y confiable.

Dentro de este camino de perfeccionamiento estamos en la etapa final. Esperamos terminar con un producto habilitado y listo para producir y comercializar, disponible para el contexto de pandemia, o más adelante para la normalidad sanitaria.

¿Cuál fue el mayor obstáculo de todo el desarrollo?
Tuvimos que madurar de golpe, y dejar de ser prototipadores en un contexto de pandemia caótico, para convertirnos en una empresa de fabricación de respiradores.
Todo esto surgió de una iniciativa voluntaria, y ese amateurismo nos dio la belleza de estar trabajando juntos de una manera espontánea y voluntaria, y por otro lado nos dio la responsabilidad de volvernos profesionales de la noche a la mañana.

En ese camino de aprendizaje, uno de los obstáculos fue el económico, porque el respirador tiene componentes que hubo que importar, y sus precios están en euros o en dólares. Pero siempre trabajamos de manera consciente: si hay un componente crítico siempre se tomó la iniciativa de no reemplazarlo por algo parecido, sino ir al componente específico según el diseño y la práctica.

¿Qué costo tendrá la versión definitiva?
Si bien el costo final dependerá de las modificaciones que nos restan hacer, entendemos que será un 50% más económico que el valor estándar de mercado de los respiradores comerciales.

¿Cuál es la estrategia para insertarlo en el mercado?
Cuando tengamos todas las habilitaciones necesarias, la idea es producir unos veinte respiradores. Necesitamos ajustar cuestiones sobre el sistema productivo, así poder escalar en cantidad de equipos, que va a depender de las capacidades que nosotros mismos desarrollemos.

¿Qué impacto puede alentar este desarrollo sobre el sistema de investigación de la Facultad y su pertinencia con las demandas sociales?
Se ha generado un conocimiento enorme en muchos aspectos: electrónico, eléctrico, neumático, normativo. Nos abre muchas puertas en otros desarrollos, como por ejemplo la industria médica, que nos va a permitir sustituir importaciones. Y queda una capacidad instalada para seguir creciendo en desarrollos tecnológicos.


Una vez más, desde la Universidad Pública, interpretando las necesidades del contexto, podemos dar una respuesta en este caso desde la ingeniería.
Estamos contentos porque hemos podido sintetizar la vinculación enrte el Estado en sus distintos niveles, las empresas, y la educación, transfiriendo los conocimientos que se generan en la Facultad para soluciones concretas.


Es una forma de reivindicar la Educación Pública, de resignificar el valor del Estado, y poner en valor esta vinculación que hace que las cosas pasen en un país que necesita intensificar esta relación para mejorar, para desarrollarnos, para crecer.

Kicillof entregó respiradores y conversó con pacientes de COVID-19 tratados con plasma

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, entregó esta mañana 10 respiradores al intendente de Malvinas Argentinas Leonardo Nardini y, en ese marco, mantuvo un encuentro con pacientes que tuvieron COVID-19 y fueron tratados con plasma.

“Nos reunimos con cuatro malvinenses que estuvieron en terapia intensiva y fueron tratados con plasma de pacientes recuperados. Hoy ellos también están recuperados y esperan el momento para ser donantes”, resaltó Kicillof. Estos tratamientos se realizaron en el Hospital Municipal de Trauma y Emergencias “Dr. Federico Abete”, mediante un trabajo conjunto entre el Ministerio de Salud y el Instituto de Hemoterapia provincial.

Malvinas fue el primer municipio que aplicó el tratamiento de plasma, que nos tiene tan esperanzados”, agregó el Gobernador desde el Centro de Monitoreo municipal en la localidad de Los Polvorines, donde asistió acompañado por el ministro de Salud de la Provincia, Daniel Gollan. Desde mayo hasta la fecha, la Provincia contó con 201 donantes de plasma y 381 personas ya recibieron transfusiones.

Por su parte, Nardini remarcó: “Hoy estamos recibiendo una vez más la ayuda que la provincia de Buenos Aires le está dando a los 135 municipios, recibiendo otra tanda de respiradores para quienes se encuentran en estado crítico”. Asimismo, resaltó la posibilidad que tuvo el Municipio de realizar los tratamientos con plasma “que se vienen replicando en diferentes puntos de la Provincia y que ante la falta de medicamentos o vacunas, son una perspectiva muy alentadora”.

15 de julio de 2020. El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, visito el COM de Malvinas Argentinas junto al intendente. Allí se entregaron 10 respiradores y converso con pacientes recuperados de Covid 19 que recibieron Plasma. Foto: Mariano Sandá

Finalmente, el Gobernador subrayó que “hoy estamos completando casi los 400 tratamientos con plasma con muy buenos resultados” y agregó: “Tenemos que ser solidarios, cuidándonos entre todos, pero también quien se recupera puede ser solidario donando plasma”. “La Provincia tiene un programa para facilitar el proceso y con cada donación llegamos a cuatro tratamientos”, puntualizó.

Quienes se recuperaron de coronavirus y desean donar plasma en la provincia de Buenos Aires pueden informarse llamando a CUCAIBA al 0800-222-0101.

La Provincia entregó más de 100 nuevos respiradores

El gobernador Axel Kicillof encabezó este miércoles una nueva entrega de respiradores destinados a hospitales de toda la provincia. Participaron los intendentes de 11 municipios, el ministro de Salud bonaerense, Daniel Gollan; el diputado nacional Máximo Kirchner y la vicegobernadora Verónica Magario.

En ese marco, Kicillof destacó la importancia de la expansión del sistema sanitario de la Provincia: “Cuando empezó la pandemia nos propusimos reequipar y ampliar nuestro sistema de salud y nos sirvió este tiempo de cuarentena planteado por el Gobierno nacional, que nos da como resultado la duplicación de la cantidad de camas de terapia intensiva”.

Cuando hablamos de salvar vidas, hablamos de este equipamiento, de 126 obras de infraestructura, de más de mil respiradores y nuevas camas críticas”, resaltó el Gobernador. También se refirió al aislamiento estricto en el AMBA: “Si baja la circulación del virus nos da un aire para prepararnos para la próxima fase, y lo estamos haciendo incansablemente”, concluyó.

Trabajamos sobre distintos ejes: el aislamiento social, el abordaje territorial de los casos y los contactos estrechos, y el trabajo científico y los ensayos clínicos para buscar tratamientos”, indicó Gollan.

Por su parte, Máximo Kirchner expresó: “Sabemos que hay muchos sectores que están sufriendo, pero hoy el mejor remedio es el aislamiento para evitar el desborde del sistema sanitario. Queremos que el Estado pueda dar respuesta a todos y a todas”. En ese sentido, Magario destacó que “ha sido muy importante esta nueva etapa de la cuarentena porque fundamentalmente nos da tiempo para seguir organizando el sistema de salud”.

Por otro lado, al recibir los respiradores el intendente de Morón, Lucas Ghi, indicó: “Con esta asistencia estamos duplicando la cantidad de camas críticas en el distrito”. En esa línea, Miguel Gargaglione, jefe comunal de San Cayetano, subrayó que “la tecnología de punta como esta es importante para seguir enfrentando la pandemia”. Jaime Méndez, titular de San Miguel destacó: “Es fundamental para combatir este virus, hemos ampliado un hospital con más camas y nos faltaban estos respiradores para enfrentar de la mejor manera esta crisis”.

Asimismo, Daniel Cappelletti, jefe comunal de Brandsen agradeció “el esfuerzo conjunto con la provincia de Buenos Aires en el marco de esta pandemia” y Andrés Watson, de Florencio Varela, resaltó también el trabajo mancomunado “para mejorar la calidad de vida y la salud de nuestros vecinos”. El intendente de Escobar, Ariel Sujarchuk, concluyó: “En este momento donde los contagios aumentan es fundamental aumentar también la capacidad de respuesta”.

En esta jornada de entregas realizada en el Centro Logístico El Dique de Ensenada recibieron el equipamiento los intendentes: Daniel Cappelletti (Brandsen), Ariel Sujarchuk (Escobar), Gastón Granados (Ezeiza), Andrés Watson (Florencio Varela), Calixto Tellechea (Florentino Ameghino), Gustavo Menéndez (Merlo), Lucas Ghi (Morón), Blanca Cantero (Presidente Perón), Mayra Mendoza (Quilmes), Miguel Gargaglione (San Cayetano) y Jaime Méndez (San Miguel).

En los próximos días se realizará la entrega de nuevos respiradores a los municipios de Avellaneda, Ensenada, General Pinto, La Plata, Lanús, Malvinas Argentinas, Tres de Febrero y Vicente López.

La Provincia lleva entregados más de 1000 respiradores para el sistema público de salud en todos los distritos, entre otros equipamientos de alta complejidad como monitores, bombas de infusión y camas de terapia intensiva.

Respiradores

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, realizó este viernes, en el centro logístico El Dique, la entrega de respiradores a intendentes de toda la provincia, destinados a los hospitales municipales y provinciales de sus distritos. Estuvo acompañado por el ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, su par bonaerense, Daniel Gollan, el viceministro de salud, Nicolás Kreplak, y la vicegobernadora, Verónica Magario.

En ese marco, el Gobernador subrayó: “La provincia de Buenos Aires es inmensa y hoy estamos entregando 207 nuevos respiradores que completan 800 entregados para el sistema provincial y municipal. Pronto vamos a superar la meta que nos habíamos propuesto”. “Es un momento para crear conciencia, no tenemos que relajarnos ni bajar los brazos”, finalizó Kicillof.
Por su parte, González García destacó: “Con una única política sanitaria hemos logrado construir una Argentina mucho más preparada para lo que vendrá”.

Hoy también se están entregando monitores multiparamétricos y todo lo necesario para armar una cama completa de terapia intensiva. Estamos trabajando también sobre la necesidad de que esas camas cuenten con enfermeros y médicos con sus equipos de protección personal”, detalló Gollán.
Tras recibir el equipamiento, el intendente de Ensenada, Mario Secco, remarcó que “estamos haciendo un gran esfuerzo en conjunto, articulando, para defender y cuidar a nuestra gente”.

El jefe comunal de Luján, Leonardo Boto, indicó: “Venimos trabajando muy bien con la Provincia, para poder contar con todos estos insumos que hoy ya son una realidad”. Mientras que la intendenta de Moreno, Mariel Fernández, dijo que “se viene haciendo un trabajo mancomunado y de mucha solidaridad, tanto en el municipio, en el territorio, como con el Gobierno nacional y provincial”.

Por su parte, el intendente de San Isidro, Gustavo Posse, valoró “el esfuerzo de la provincia de Buenos Aires y de la Nación” para entregar “los suministros básicos, los insumos más importantes que requieren los hospitales”, mientras que su par de La Plata, Julio Garro, subrayó: “Este momento que nos atraviesa, nos encuentra juntos trabajando para los bonaerenses”. En esa línea, el intendente de Chivilcoy, Guillermo Britos, expresó que “este es el camino para que todos juntos podamos salir de esta pandemia”.

Recibieron los respiradores para sus distritos los intendentes: Fernando Adrián Moreira (General San Martín), Federico Achaval (Pilar), Gustavo Posse (San Isidro), Jaime Méndez (San Miguel), Julio Zamora (Tigre), Leonardo Boto (Luján), Ricardo Curutchet (Marcos Paz), Gustavo Menéndez (Merlo), Mariel Fernández (Moreno), Lucas Ghi (Morón), Juan Ustarroz (Mercedes), Mariano Cascallares (Alte. Brown), Fernando Gray (Esteban Echeverría), Mayra Mendoza (Quilmes), Mario Secco (Ensenada), Esteban Sanzio (Baradero), Ricardo Casi (Colón), Javier Martínez (Pergamino), Franco Flexas (Gral. Viamonte), Salvador Serenal (Lincoln), Guillermo Britos (Chivilcoy), Cristian Cardozo (La Costa), Arturo Rojas (Necochea), José Luis Salomón (Saladillo), Juan Andreotti (San Fernando), Iván Villagrán (Carmen de Areco) y Julio Garro (La Plata).

De esta entrega, quedan para ser retirados los insumos destinados a Escobar, Vicente López, Tres de Febrero, Malvinas Argentinas, Avellaneda, Lomas de Zamora, La Matanza, Junín, General Rodríguez, Ezeiza, Berazategui, Bahía Blanca, Laprida, Lanús, Lobos, Pergamino, 9 de julio y Zárate.

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