El informe basado en datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo revela un marcado retroceso en el mercado laboral formal durante los primeros 26 meses de gestión del presidente Javier Milei. Entre noviembre de 2023 y enero de 2026, se registró una disminución sostenida tanto en la cantidad de empleadores como en los puestos de trabajo registrados.
Según el análisis, en ese período cerraron 24.180 empresas, lo que equivale a más de 30 empleadores menos por día. El impacto fue particularmente fuerte en el sector de transporte y almacenamiento, que encabezó la caída tanto en términos absolutos —con 5.899 empresas menos— como relativos, con una contracción del 14,9%.
En paralelo, el empleo formal también mostró un deterioro significativo. Se perdieron 290.123 puestos de trabajo registrados, lo que representa una caída del 3% y un promedio de casi 366 empleos menos por día.
Entre los sectores más afectados se encuentra la administración pública, con una reducción de 86.108 trabajadores, en línea con el proceso de ajuste estatal impulsado por el Gobierno nacional. En términos relativos, la construcción aparece como el sector más golpeado, con una caída del 17,8%, reflejo de la paralización de la obra pública y la retracción de la actividad.
Otro dato relevante es la pérdida de empleo en el sector de casas particulares, donde se registraron 27.056 puestos menos en el período analizado.
Impacto desigual según el tamaño de las empresas

El informe también pone en evidencia diferencias según el tamaño de las unidades productivas. El 99,74% de los empleadores que dejaron de operar corresponde a empresas de hasta 500 trabajadores, lo que da cuenta de la fragilidad del entramado productivo más pequeño y mediano.
Sin embargo, la mayor destrucción de empleo se concentró en las grandes empresas. El 64,38% de los puestos perdidos —equivalente a 186.771 trabajadores— se produjo en firmas de más de 500 empleados. En este segmento, la dotación pasó de 4.782.973 a 4.596.202 trabajadores. En tanto, las empresas más pequeñas redujeron su personal en 103.352 puestos.
La mirada del Gobierno

Desde el Gobierno nacional, estas cifras suelen ser interpretadas dentro de un proceso de “reordenamiento” de la economía. La administración de Milei sostiene que el ajuste fiscal, la reducción del gasto público y la desregulación buscan corregir distorsiones estructurales, estabilizar las variables macroeconómicas y generar condiciones para una recuperación futura del empleo privado.
En ese sentido, funcionarios del área económica han señalado que la caída inicial del empleo registrado responde al impacto de la recesión heredada, la eliminación de subsidios y la recomposición de precios relativos, particularmente en sectores como la construcción y el empleo público.
No obstante, los datos muestran que, en el corto plazo, el costo de ese proceso se traduce en una contracción del empleo formal y en la reducción del número de empleadores, con especial impacto en actividades clave y en el tejido productivo de menor escala.
