El intendente Nelson Sombra participó este mediodía de una reunión en Jefatura Distrital junto a autoridades educativas y de seguridad, con el objetivo de abordar las amenazas de tiroteos registradas en escuelas del partido de Azul.
Durante el encuentro se analizó la situación local —donde hasta el momento se detectaron casos en ocho establecimientos— y se socializó el protocolo vigente para actuar ante este tipo de घटनcias. Además, se acordó reforzar la presencia policial en las inmediaciones de las instituciones educativas como medida preventiva.
El jefe distrital de Educación, David Díaz, explicó que la reunión buscó “dar respuesta a la comunidad ante esta ola de amenazas” y precisó que el objetivo es garantizar condiciones de seguridad y llevar tranquilidad a las familias.
En ese sentido, remarcó que se trata de hechos de extrema gravedad y señaló que “se van a formular las denuncias correspondientes ante la Policía y la Justicia”, al tiempo que se solicitó el acompañamiento de las fuerzas de seguridad en los horarios de ingreso y egreso escolar.
Respecto al protocolo, Díaz detalló que incluye el fortalecimiento de las medidas de cuidado dentro de las instituciones, la supervisión permanente de los estudiantes por parte de adultos responsables, restricciones en la circulación interna —como el uso individual de sanitarios— y el control de accesos a los establecimientos.
Un fenómeno que se replica en todo el país
La situación no es aislada. En los últimos días, se registraron amenazas similares en más de 20 escuelas de distintas provincias, lo que obligó a activar protocolos de seguridad y generó preocupación en las comunidades educativas.
Los mensajes, en muchos casos escritos en paredes o baños de los colegios, incluían advertencias como “mañana tiroteo”, con fechas específicas, lo que derivó en suspensiones preventivas de clases y operativos de control en varias jurisdicciones.
Las investigaciones apuntan a un posible origen común vinculado a desafíos virales difundidos en redes sociales, especialmente entre adolescentes, lo que habría generado un efecto de réplica en diferentes puntos del país.
En la provincia de Buenos Aires, el fenómeno alcanzó una dimensión significativa: se detectaron cientos de amenazas en distintos establecimientos en pocos días, lo que encendió las alertas en el sistema educativo, judicial y de seguridad.
Medidas y seguimiento
Frente a este escenario, autoridades educativas y gubernamentales en distintas jurisdicciones reforzaron la presencia policial en escuelas, activaron protocolos de actuación y avanzaron en la identificación de los responsables, quienes podrían enfrentar sanciones penales.
En Azul, en tanto, se continuará con el monitoreo de la situación y la aplicación de medidas preventivas, en articulación entre el Municipio, el sistema educativo y las fuerzas de seguridad.
El objetivo, coincidieron las autoridades, es sostener la actividad escolar con normalidad, garantizando al mismo tiempo la protección de estudiantes, docentes y familias ante un fenómeno que, por su alcance, ya se instaló como una preocupación a nivel nacional.
