
La operación comprende la transferencia de 28 sucursales, entre ellas la ubicada en San Martín 541/549. El acuerdo incluye la cartera de clientes minoristas, activos, pasivos y personal. El traspaso fue anunciado en agosto y este lunes se publicó el edicto correspondiente. La entidad, que tiene sus raíces en el antiguo Banco de Azul, continuará con sus negocios corporativos y digitales.
Una nueva etapa comienza para una institución financiera cuya historia está estrechamente ligada a Azul. Banco Patagonia acordó con Banco Industrial (BIND) la transferencia de una parte de su negocio de banca minorista, operación que incluye 28 sucursales distribuidas en distintas provincias argentinas. Entre ellas se encuentra la sede de Azul, ubicada en San Martín 541/549.
La información quedó formalizada mediante un edicto publicado este lunes 2 de noviembre, en el que Banco Industrial comunicó los alcances de la transferencia de una parte de su fondo de comercio a Banco Patagonia. El acuerdo había sido celebrado el 27 de agosto de 2026 y contempla los activos y pasivos vinculados con la actividad minorista de las sucursales incluidas.
La operación no implica la desaparición de Banco Industrial ni la transferencia de la totalidad de sus negocios. La entidad mantendrá su actividad orientada a empresas, pequeñas y medianas compañías, banca corporativa, inversiones y servicios digitales. En cambio, Banco Patagonia incorporará las sucursales, los clientes, los productos asociados y el personal correspondiente a la cartera transferida.
La sucursal de Azul, incluida en el acuerdo
El listado de establecimientos comprendidos en la operación identifica expresamente a la sucursal de Azul, situada en San Martín 541/549. También figuran otras localidades bonaerenses como Balcarce, Tandil, Quilmes, Mar del Plata, Bahía Blanca, San Pedro, Junín y La Plata, entre otras.
En total, el acuerdo comprende 28 sucursales: dos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 21 en la provincia de Buenos Aires, dos en Córdoba y una en cada una de las provincias de Salta, Santa Fe y Tucumán.
La publicación del edicto constituye un paso formal del proceso, pero no significa que el cambio de entidad ya se haya concretado. La transferencia está sujeta al cumplimiento de las condiciones previstas y a las autorizaciones regulatorias correspondientes. El documento señala específicamente que la operación fue sometida a la aprobación de la Autoridad Nacional de la Competencia, que todavía no se había expedido al momento de su publicación.
Tampoco se informó una fecha precisa para el cambio operativo de las sucursales ni para la modificación de su identificación comercial.
Una historia que comenzó en Azul en 1928
La operación adquiere una dimensión particular al recordar que los orígenes de Banco Industrial se remontan a una entidad fundada en Azul hace casi cien años.
De acuerdo con los antecedentes históricos incorporados en los estados financieros de Banco Industrial, la historia comenzó en 1928, cuando se creó el Banco de Azul, con el propósito de fomentar el desarrollo agroindustrial de la región.
Décadas después, la entidad pasó a funcionar bajo la denominación de Nuevo Banco de Azul S.A. Paralelamente, en la Ciudad de Buenos Aires se desarrollaba otra experiencia financiera: La Industrial, que había nacido en 1956 como La Industrial Cooperativa de Crédito.
En 1997 se produjo un cambio decisivo. La Industrial Compañía Financiera adquirió los activos y pasivos privilegiados del Nuevo Banco de Azul, y obtuvo la autorización para transformarse en un banco comercial minorista. La nueva entidad continuó sus operaciones bajo el nombre de Nuevo Banco Industrial de Azul S.A., aunque estableció su casa central en la Ciudad de Buenos Aires.
El Banco Central dispuso entonces revocar la autorización para funcionar del Nuevo Banco de Azul S.A. y comunicó oficialmente que el Nuevo Banco Industrial de Azul había adquirido los activos y asumido los pasivos privilegiados de la entidad. De esta manera, el nombre de Azul quedó incorporado a la denominación de la institución que continuaría su trayectoria financiera.
Posteriormente, el banco amplió su presencia mediante nuevas adquisiciones. En 2001 incorporó activos y pasivos del Banco de Balcarce y, en 2003, los del Banco Velox, lo que contribuyó a extender su actividad a distintas provincias del país.
Con el paso del tiempo, la entidad evolucionó hacia su actual identidad como Banco Industrial, conocido comercialmente como BIND.
Qué incorpora Banco Patagonia
El acuerdo representa una expansión importante para Banco Patagonia, que incorporará una red de atención ya establecida, junto con su personal y una cartera de clientes minoristas y previsionales.
Según informó LA NACIÓN al anunciarse la operación, la entidad compradora podría sumar más de un millón de clientes y alrededor de 308.000 cuentas destinadas al pago de haberes previsionales. El monto económico de la transacción no fue informado públicamente.
Banco Patagonia tiene como accionista mayoritario al Banco do Brasil, que controla más del 80% de su capital social. La entidad busca ampliar su participación en el mercado minorista y en el segmento de pago de jubilaciones y pensiones.
Por su parte, desde el Grupo BIND explicaron que la decisión responde a una estrategia de reorganización de sus negocios y concentración de recursos en los segmentos corporativos y digitales. Su presidente, Andrés Prida, señaló que el objetivo es fortalecer la actividad con empresas, pymes y grandes compañías, además de profundizar el desarrollo de servicios financieros tecnológicos.
La situación de los trabajadores y los clientes
Uno de los aspectos centrales del proceso será la incorporación del personal que actualmente trabaja en las sucursales comprendidas en el acuerdo.
En declaraciones publicadas por distintos medios, representantes de la Asociación Bancaria señalaron que el objetivo del sindicato es garantizar la continuidad de los puestos de trabajo y que los empleados transferidos mantengan sus derechos y condiciones laborales.
La operación también abre interrogantes para los clientes de las sucursales involucradas: cuándo se realizará el cambio de entidad, cómo se instrumentará la transferencia de cuentas, qué ocurrirá con tarjetas y otros productos y de qué manera se organizará la atención durante la transición.
Por el momento, el edicto no establece un cronograma operativo para esos cambios. Por lo tanto, cualquier modificación en la atención de la sucursal de Azul deberá ser confirmada por las entidades una vez que avance el proceso de autorización y transferencia.
Un capítulo nuevo para una historia azuleña
La transferencia de la sucursal local vuelve a poner en primer plano una historia que comenzó en Azul en 1928 y que, a lo largo de casi un siglo, atravesó transformaciones institucionales, fusiones, adquisiciones y cambios de denominación.
El banco que alguna vez llevó el nombre de la ciudad y que luego se convirtió en Nuevo Banco Industrial de Azul terminó proyectándose a escala nacional. Ahora, con la transferencia de su negocio minorista a Banco Patagonia, la sucursal azuleña se prepara para un nuevo cambio de identidad.
La operación no supone la desaparición de toda la estructura del Banco Industrial, pero sí marca el final de una etapa para la atención bancaria minorista bajo esa denominación en Azul, una ciudad que estuvo en el origen de la institución.







