
Familiares, allegados y organizaciones volvieron a recordar a Eliana, fallecida el 27 de octubre de 2020 después de permanecer más de dos meses en coma por una agresión de su pareja. En la jornada de hoy se renovó el reclamo por las responsabilidades penales e institucionales del caso, mientras continúa el pedido de esclarecimiento por la atención médica que recibió en el Hospital Pintos.
A seis años de la muerte de Eliana Mendilaharzu, la comunidad de Azul volvió a movilizarse para mantener viva su memoria y reclamar justicia. La joven tenía 27 años cuando falleció, después de permanecer internada durante más de dos meses a raíz de una grave lesión en la cabeza sufrida en un episodio de violencia de género ocurrido el 16 de agosto de 2020.
La actividad realizada este martes 27 de octubre renovó el homenaje a Eliana y el reclamo impulsado por su familia y organizaciones de mujeres y diversidades, que sostienen que la búsqueda de justicia no debe limitarse a la condena de quien la agredió, sino que también debe esclarecer las responsabilidades institucionales señaladas durante el proceso.
Su madre, María de los Ángeles Zárate, conocida como Mara, fue una de las principales impulsoras de ese reclamo. Desde el comienzo acompañó las instancias judiciales y reclamó que se investigara tanto la agresión como la atención médica que recibió su hija.
Una agresión que terminó en una larga agonía
El episodio ocurrió en la vivienda que Eliana compartía con Marcos Ramiro Ponce, su pareja y padre de su hijo menor, que entonces tenía apenas dos meses.
De acuerdo con la investigación judicial, durante la noche del 16 de agosto de 2020, mientras se encontraban en la casa familiar, Ponce agredió a Eliana y le provocó una lesión grave en la cabeza. La joven fue trasladada al Hospital Municipal Dr. Ángel Pintos, donde inicialmente no quedó internada.
Al día siguiente, ante el agravamiento de su estado, volvió a ingresar al centro asistencial. Los médicos detectaron un hematoma epidural y debió ser sometida a dos intervenciones quirúrgicas. Pese a los esfuerzos médicos, permaneció en coma durante más de 70 días y murió el 27 de octubre de ese año.
Durante el juicio, los testimonios y las pruebas presentadas permitieron al jurado popular declarar culpable a Ponce por el delito de homicidio doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género, en grado de tentativa, según la calificación penal finalmente aplicada en el proceso.
Una condena de 14 años de prisión
En septiembre de 2023, Marcos Ramiro Ponce fue condenado a 14 años de prisión. El jurado popular lo había declarado culpable por unanimidad, y el juez Joaquín Duba fijó la pena después de analizar las circunstancias del hecho.
La Fiscalía y los representantes de la familia habían solicitado una condena mayor, mientras que la defensa sostuvo otra hipótesis sobre lo sucedido. Finalmente, la sentencia quedó firme en octubre de 2023, cuando la defensa desistió de recurrirla ante la instancia de Casación.
La resolución judicial valoró como agravantes la presencia de hijos de la pareja durante la agresión, la corta edad de Eliana y la actitud posterior de Ponce, a quien se atribuyó un desinterés inicial por la situación de la víctima.
Para la familia y las organizaciones que acompañaron el proceso, la condena representó un paso importante, aunque no puso fin a todos los reclamos vinculados con el caso.
El reclamo por la atención médica
Además de la causa penal contra Ponce, los familiares promovieron una investigación para determinar si hubo responsabilidades profesionales en la primera atención que recibió Eliana en el Hospital Pintos.
La joven había sido llevada al centro de salud la noche de la agresión, pero regresó a su domicilio sin quedar internada. Al día siguiente tuvo que volver en estado crítico.
La familia sostiene que una intervención médica oportuna podría haber cambiado el curso de los acontecimientos y reclama que se esclarezca lo ocurrido. Esa hipótesis debe analizarse en el marco de la investigación correspondiente y no equivale, por sí sola, a una responsabilidad penal acreditada.
El diario El Tiempo informó en 2023 que se había iniciado una causa específica para investigar la atención sanitaria, separada del expediente por la agresión de Ponce. El reclamo de Mara Zárate y de los acompañantes de la familia apunta a que esa investigación avance y determine si existieron negligencias.
La memoria como reclamo colectivo
El caso de Eliana conmovió a Azul y generó movilizaciones, actividades de concientización y reclamos por la prevención de la violencia de género. En 2022, familiares y allegados realizaron una jornada en la Plaza Ameghino con una radio abierta y una mateada para recordar a la joven y promover la denuncia temprana de situaciones de maltrato.
A seis años de su muerte, el recuerdo de Eliana vuelve a poner en discusión la necesidad de escuchar a las víctimas, actuar ante las señales de violencia y garantizar respuestas institucionales adecuadas.
Su madre, Mara, continúa siendo una figura central de esa lucha. Para quienes acompañan el reclamo, mantener viva la memoria de Eliana significa también exigir que se esclarezcan todos los aspectos pendientes del caso y que ninguna mujer atraviese una situación semejante sin recibir protección y asistencia.
Eliana Mendilaharzu tenía cuatro hijos y una vida por delante. Su historia permanece como una herida abierta en la comunidad azuleña y como un llamado a la responsabilidad colectiva frente a la violencia machista.
A seis años de su muerte, el reclamo sigue vigente: memoria para Eliana, justicia para su familia y respuestas sobre cada una de las responsabilidades que aún esperan esclarecimiento.





