
El presidente participó del tradicional Tedeum en la Catedral Metropolitana. En una homilía con fuerte contenido social, el arzobispo de Buenos Aires pidió dejar atrás la confrontación, defender la dignidad de los más vulnerables y recuperar el diálogo como base de la vida democrática.
El presidente Javier Milei encabezó este miércoles los actos centrales por el 209º aniversario de la Declaración de la Independencia, con su participación en el tradicional Tedeum celebrado en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires, donde el arzobispo porteño Jorge García Cuerva pronunció una homilía atravesada por un llamado a la unidad, el diálogo y el compromiso con quienes más sufren.
La ceremonia reunió a integrantes del gabinete nacional, autoridades de los tres poderes del Estado, representantes de las Fuerzas Armadas y referentes de distintos credos, en una jornada que, como cada 9 de Julio, recordó la decisión adoptada en 1816 por el Congreso de Tucumán de romper definitivamente los vínculos políticos con la Corona española y dar nacimiento a una Nación soberana.
Un mensaje centrado en la fraternidad
Durante su homilía, García Cuerva volvió a poner el acento en la necesidad de superar las divisiones que atraviesan a la sociedad argentina y convocó a construir una patria basada en el encuentro y el respeto mutuo.
El arzobispo llamó a abandonar las lógicas de enfrentamiento permanente y advirtió sobre los efectos que producen el individualismo, la descalificación y los discursos que profundizan la fractura social. En ese sentido, sostuvo que la independencia no debe entenderse únicamente como un hecho histórico, sino también como un compromiso permanente con el bien común y la justicia social.
Asimismo, exhortó a que las decisiones políticas tengan siempre como prioridad a quienes viven en condiciones de mayor vulnerabilidad: los pobres, los jubilados, las personas con discapacidad, los trabajadores y quienes atraviesan situaciones de exclusión. Su mensaje retomó una línea pastoral que viene desarrollando en las principales celebraciones patrias, donde insiste en la necesidad de fortalecer el diálogo democrático y el cuidado de la dignidad humana.
La independencia como tarea permanente
En distintos pasajes de su reflexión, García Cuerva invitó a pensar el significado actual del 9 de Julio. Señaló que la libertad conquistada por los congresales de Tucumán adquiere pleno sentido cuando se traduce en oportunidades, justicia, educación, trabajo y esperanza para todos los argentinos.
También convocó a recuperar la cultura del encuentro frente a las expresiones de intolerancia y a comprender que la construcción del país exige responsabilidad compartida entre dirigentes, instituciones y ciudadanía.
Una celebración cargada de simbolismo
La participación del presidente Milei en el Tedeum volvió a situar a la Catedral Metropolitana como escenario del principal acto institucional de la fecha patria.
El 9 de Julio recuerda la histórica sesión del Congreso reunido en San Miguel de Tucumán, donde los representantes de las Provincias Unidas declararon la independencia de España y de toda dominación extranjera. Aquella decisión consolidó el proceso iniciado con la Revolución de Mayo de 1810 y sentó las bases para la organización política de la Argentina.
Más de dos siglos después, la conmemoración volvió a estar atravesada por debates sobre el presente y el futuro del país. En ese contexto, el mensaje de García Cuerva buscó tender puentes en un escenario político marcado por fuertes tensiones, al plantear que la verdadera independencia también implica construir una sociedad más justa, fraterna y capaz de dialogar sobre sus diferencias.







