
La Selección Argentina venció 3 a 0 a Argelia en su debut en el Mundial 2026 de Estados Unidos, México y Canadá. Lionel Messi marcó los tres goles, alcanzó un récord histórico y volvió a demostrar, a los 38 años, por qué sigue siendo el gran emblema del fútbol mundial.
Lionel Messi volvió a desafiar al tiempo. En una noche que ya ocupa un lugar privilegiado en la historia de los Mundiales, el capitán argentino marcó los tres goles con los que la Selección derrotó 3 a 0 a Argelia en su debut en la Copa del Mundo 2026 y dejó una actuación que despertó admiración incluso entre sus rivales.
En el estadio de Kansas City, Estados Unidos, el equipo dirigido por Lionel Scaloni comenzó la defensa del título conseguido en Qatar 2022 con una actuación sólida y contundente. Sin embargo, todas las miradas volvieron a concentrarse en Messi, que disputó su sexto Mundial y firmó el primer hat-trick de su carrera en una Copa del Mundo. Con esos tres goles alcanzó los 16 tantos mundialistas e igualó el récord histórico del alemán Miroslav Klose como máximo goleador en la historia de los Mundiales.
El rosarino abrió el marcador con un remate desde fuera del área, amplió la ventaja en el complemento y cerró la goleada con otra definición magistral que provocó una ovación de los casi 70 mil espectadores presentes. La prensa internacional coincidió en señalar que fue una de las actuaciones más impactantes de toda su carrera mundialista.
La figura de Messi fue tan dominante que incluso el entrenador argelino, Vladimir Petković, se rindió ante su talento. Tras el encuentro, el técnico reconoció que la planificación de su equipo quedó desbordada por el genio argentino.
«Lo que produjo Lionel Messi esta noche no fue solamente una gran actuación; fue una clase de fútbol dictada por una de las mentes y talentos más grandes que haya visto este deporte», expresó.
Petković señaló además que, pese a la disciplina táctica de su equipo, Messi encontró espacios donde parecía imposible crearlos. «Les decís a tus jugadores que se mantengan compactos, concentrados, que no le den espacios… y aun así encuentra la forma de crear magia donde no debería existir», afirmó.
El entrenador destacó también la vigencia del capitán argentino. «A los 38 años, la mayoría de los futbolistas hablan de retirarse o bajar el ritmo. Messi sigue definiendo partidos de Mundial, rompiendo récords y haciendo que defensores de élite parezcan impotentes», sostuvo.
Según relató el propio técnico, después del tercer gol se produjo un momento de asombro colectivo en el banco argelino. «Miré a mi banco y había una sensación de incredulidad. No porque estuviéramos perdiendo, sino porque estábamos presenciando algo especial que quizás no vuelva a repetirse», dijo.
La prensa europea, estadounidense y latinoamericana destacó que Messi no solo marcó tres goles, sino que controló el ritmo del encuentro de principio a fin. The Guardian describió la actuación como una nueva muestra de las «cosas de Messi», mientras que Reuters resaltó que sigue siendo decisivo para Argentina a una edad en la que la mayoría de las figuras ya se han retirado de la alta competencia.
Con la victoria, Argentina quedó como líder del Grupo J y dio un paso importante hacia la clasificación a la siguiente fase del torneo. Pero más allá de los tres puntos, la sensación que dejó la noche fue otra: el fútbol volvió a detenerse durante noventa minutos para contemplar a un jugador irrepetible.
Cuando parecía que ya no quedaban páginas por escribir en la leyenda de Lionel Messi, el capitán argentino encontró una nueva forma de asombrar al mundo.
Fuentes: Reuters, The Guardian, El País, Cadena SER y agencias internacionales.






