En el Líbano, estallaron celebraciones en todo el país durante la noche del jueves al viernes después de que Israel aceptara un alto el fuego de diez días, tras negociaciones mediadas por Estados Unidos para poner fin a siete semanas de ataques que han dejado casi 2.200 muertos en el Líbano, incluidos 172 menores.
Israel continuó lanzando ataques aéreos hasta que el alto el fuego entró en vigor el jueves por la noche, incluidos bombardeos contra la ciudad de Tiro en los que murieron al menos 13 personas.
Las fuerzas armadas israelíes también bombardearon una escuela en el sur del Líbano y destruyeron el último puente en pie sobre el río Litani, lo que dejó aún más aislado el sur del país del resto del Líbano.
Las fuerzas armadas israelíes ocupan ahora alrededor del 10% del territorio libanés y se estima que 1,2 millones de personas han tenido que abandonar sus hogares.
Estas fueron las palabras expresadas por Ibrahim Suwaydi, un hombre de 30 años que vive en una tienda de campaña en Beirut y huyó de los ataques israelíes en el suburbio de Dahiyeh.
Ibrahim Suwaydi: “Ellos han dado un alto el fuego de diez días, pero no aceptamos eso. ¿Diez días? No queremos regresar a casa solo por diez días si después vuelve la guerra. Si nuestra tierra no es devuelta en su totalidad, no queremos el alto el fuego. Continuaremos con la guerra. Mi casa en Dahiyeh, en los suburbios del sur de Beirut, quedó destruida. ¿Quién me compensará por eso?”.
