
La empresa volvió a dilatar una definición sobre el pago de los salarios de octubre y la incertidumbre se profundiza entre unos 1.600 empleados. Los gremios exigirán la presencia del propietario y convocarán a intendentes de los distritos donde opera la cadena ante el temor de un fuerte conflicto social y político.
La Plata (Por InfoGEI).-La reunión entre representantes gremiales y directivos de la cadena de supermercados Toledo, realizada en el Ministerio de Trabajo, terminó sin respuestas concretas sobre cuándo y de qué manera se abonarán los salarios de octubre. El sector empresarial trasladó el próximo encuentro al 5 de noviembre, precisamente la fecha prevista para el pago de los haberes, una decisión que volvió a encender las alarmas entre los trabajadores.
Según reporta El Retrato, la postergación profundizó el malestar sindical, que reclama definiciones urgentes ante una situación que afecta a unos 1.600 empleados y amenaza con extender sus consecuencias mucho más allá de los establecimientos de la empresa. El principal interrogante sigue sin respuesta: ¿Toledo pagará los salarios en tiempo y forma o volverá a postergar una obligación fundamental para miles de familias?
Frente a la falta de definiciones, los representantes gremiales anticiparon que buscarán involucrar directamente a los intendentes de los municipios donde opera la cadena, con especial énfasis en Mar del Plata. La intención es que las autoridades políticas participen del próximo encuentro y conozcan de primera mano la gravedad de la situación.
Además, exigirán la presencia de Bernabé Toledo, a quien consideran una figura central para obtener respuestas que, hasta ahora, no llegaron a través de gerentes o representantes legales de la compañía. El reclamo apunta a terminar con las reuniones que se suceden sin soluciones concretas.
Una crisis que amenaza con extenderse
La situación de Toledo ya no se limita al pago de los sueldos. La reducción de las compras, las dificultades para abastecer los locales y los problemas denunciados en el sector avícola configuran un escenario que podría profundizar el impacto económico y social. A ello se agrega el efecto sobre los proveedores que podría afectar a una amplia red comercial de Mar del Plata y la zona.
El 5 de noviembre, una fecha decisiva
La nueva convocatoria quedó fijada para el día en que deberían abonarse los salarios. La decisión generó cuestionamientos porque, según los representantes gremiales, las dificultades empresariales tendrían que haberse planteado con anticipación. El temor es que la incertidumbre salarial derive en un conflicto de mayores dimensiones. (InfoGEI)







