
La ciudad de Azul volvió a convertirse en escenario de una fuerte defensa de la universidad pública. Ayer por la tarde se realizó la cuarta Marcha Federal Universitaria, una movilización que reunió a estudiantes, docentes, no docentes, graduados, organizaciones sindicales y vecinos en reclamo por el financiamiento del sistema universitario nacional y el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
La convocatoria tuvo un hecho especialmente significativo: la participación del Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, quien acompañó la movilización y encabezó parte de la columna que marchó desde el Campus Universitario hasta la Plaza San Martín.
La protesta se desarrolló en simultáneo con movilizaciones masivas en distintos puntos del país, donde universidades nacionales reclamaron contra el ajuste presupuestario impulsado por el gobierno de Javier Milei. En Plaza de Mayo también hubo una multitudinaria concentración encabezada por rectores, sindicatos y organizaciones estudiantiles.
“La situación presupuestaria es crítica”

Durante el acto realizado en Azul se leyó un documento conjunto elaborado por las facultades de Agronomía y Derecho de la UNICEN, donde se advirtió sobre el deterioro financiero que atraviesan las universidades públicas.
“La universidad pública se constituyó como una caja de resonancia de las grandes demandas del país, de sus dolores y de sus esperanzas”, expresaron durante la lectura del documento.
En el texto también se denunció que el Gobierno nacional continúa sin aplicar plenamente la Ley de Financiamiento Universitario aprobada por el Congreso, una norma que establece mecanismos de actualización presupuestaria para garantizar el funcionamiento del sistema educativo superior.
Las autoridades universitarias vienen alertando desde hace meses sobre el impacto del congelamiento presupuestario, la pérdida salarial de docentes y no docentes y las dificultades para sostener actividades académicas, científicas y de extensión. Días antes de la marcha, los decanos de las facultades de Azul habían señalado que “la ley aprobada debe cumplirse como corresponde”.
Un reclamo que atraviesa a toda la comunidad

La movilización tuvo un fuerte acompañamiento social. Participaron centros de estudiantes, agrupaciones sindicales, docentes jubilados, trabajadores estatales y organizaciones sociales que se sumaron al reclamo por la defensa de la educación pública.
Desde la UNICEN habían convocado oficialmente a toda la comunidad de Azul, Tandil, Olavarría y Quequén a participar de la jornada nacional de protesta, destacando “el rol estratégico que cumple la universidad pública en el desarrollo científico, cultural y productivo del país”.
En Azul, la presencia de Adolfo Pérez Esquivel aportó además una dimensión simbólica y política al reclamo. El referente de derechos humanos viene manifestando desde hace tiempo su preocupación por el ajuste sobre las universidades, la ciencia y las políticas públicas vinculadas a la educación.
El conflicto universitario continúa

La protesta universitaria se da en un contexto de creciente tensión entre las universidades nacionales y el Gobierno nacional. Rectores, sindicatos y estudiantes reclaman una recomposición presupuestaria urgente y denuncian que los fondos actuales no alcanzan para garantizar el normal funcionamiento de las casas de estudio.
Además del reclamo salarial, el sector universitario cuestiona los recortes aplicados sobre programas educativos y científicos. Según distintos informes y publicaciones periodísticas, el Ejecutivo nacional redujo partidas destinadas a educación superior y mantiene abierto un conflicto judicial por la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario.






