En un escenario atravesado por datos que vuelven a encender alarmas, el presidente Javier Milei reconoció la aceleración de la inflación, aunque atribuyó sus causas a factores heredados del kirchnerismo y a la situación internacional, en particular a la tensión geopolítica vinculada a Irán.
El mandatario realizó estas declaraciones al cerrar un evento organizado por la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina, donde además ratificó el rumbo de su gestión y anticipó que profundizará el ajuste del gasto público.
Inflación en alza y nuevas explicaciones
Según los últimos datos oficiales, la inflación de marzo alcanzó el 3,4%, lo que elevó el acumulado del primer trimestre al 9,4%. En términos interanuales, el índice trepó al 32,6%, marcando el décimo mes consecutivo de aceleración.
Entre los factores que explican esta suba se destacan los aumentos en tarifas de servicios públicos, el encarecimiento del rubro educación —habitual en el inicio del ciclo lectivo— y una fuerte suba en los precios de la carne, uno de los componentes más sensibles de la canasta básica.
En este contexto, Milei sostuvo que la inflación responde a “rezagos” de políticas económicas anteriores y a shocks externos, como el encarecimiento global de la energía en medio de conflictos internacionales. Sin embargo, evitó hacer autocríticas sobre el impacto de las medidas implementadas por su propio gobierno.
Más ajuste y críticas al “círculo rojo”
Lejos de moderar el discurso, el Presidente reafirmó su intención de profundizar el ajuste estatal. “La motosierra no se detiene”, insistió, en referencia a su política de recorte del gasto público, y anticipó nuevas medidas en distintas áreas del Estado.
En su exposición también hubo lugar para las críticas. Milei apuntó contra el denominado “círculo rojo”, cuestionó a sectores del periodismo y volvió a utilizar términos descalificadores como “econochantas” para referirse a economistas que no comparten su visión.
Las declaraciones del mandatario se dan en un momento donde la evolución de los precios vuelve a generar preocupación. Si bien durante gran parte de 2025 se había observado una desaceleración inflacionaria, los últimos meses muestran un cambio de tendencia.
Analistas económicos advierten que el impacto de los ajustes tarifarios, sumado a la dinámica de costos en alimentos y servicios, podría sostener la presión inflacionaria en el corto plazo. A esto se suma la incertidumbre internacional, que influye en variables clave como el precio del petróleo y los costos logísticos.
Entre el relato y la realidad
Mientras el Gobierno insiste en explicar la inflación como una herencia o un fenómeno externo, los datos comienzan a dibujar un escenario más complejo. La suba de precios impacta de lleno en el poder adquisitivo y en el consumo, en un contexto donde el ajuste también recae sobre salarios, jubilaciones y gasto público.
Así, entre discursos encendidos y números concretos, la economía argentina vuelve a transitar una zona de tensión. Y la inflación —esa vieja sombra persistente— vuelve a ocupar el centro de la escena.
