
El Instituto Nacional de Estadística y Censos publicó el Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a febrero de 2026, que registró una suba mensual del 2,9%, el mismo nivel que se había informado para enero.
El dato confirma una tendencia ascendente de la inflación desde mediados de 2025. De acuerdo con las estadísticas oficiales, desde junio del año pasado los precios vienen mostrando una curva de crecimiento sostenido, con la única excepción de julio y agosto, meses en los que el índice se mantuvo en 1,9%.
El número de febrero también refleja un incremento significativo respecto de los registros más bajos del año pasado: el 2,9% prácticamente duplica la inflación de mayo de 2025, cuando el índice mensual había sido del 1,5%.
El impacto de la nueva metodología
En paralelo, economistas y analistas vienen señalando que la inflación podría ser más alta si se aplicaran plenamente los ponderadores actualizados del índice. Según estaba previsto, el INDEC debía comenzar a publicar el IPC con la metodología basada en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares 2017/2018 (ENGHo), que modifica el peso relativo de distintos rubros dentro de la canasta de consumo.
Con esta actualización —en la que los servicios y el transporte adquieren mayor incidencia— el índice de febrero habría sido del 3,0%, ligeramente por encima del dato oficial.
La diferencia entre ambos cálculos se explica en gran medida por el fuerte aumento de las tarifas de servicios, impulsado por la reducción de subsidios. Sin embargo, durante febrero ese impacto se vio parcialmente compensado por la suba de los precios de los alimentos, que tienen un peso mayor en la metodología anterior.
Inflación acumulada desde el inicio del gobierno
Desde la asunción del presidente Javier Milei, la inflación acumulada informada por el INDEC alcanza 280,5%.
No obstante, al recalcular los índices utilizando los ponderadores de la metodología actualizada, el aumento de precios sería más elevado, llegando a 324,4% en el mismo período.
Esto implica una diferencia de 11,5 puntos porcentuales respecto de la cifra oficial, lo que alimenta el debate entre especialistas sobre la necesidad de actualizar completamente la medición para reflejar con mayor precisión los cambios en los hábitos de consumo de los hogares.
Mientras tanto, el dato de febrero vuelve a colocar la inflación en el centro de la escena económica, en un contexto en el que el Gobierno busca consolidar el proceso de desaceleración de los precios tras el fuerte salto inflacionario registrado durante 2024 y comienzos de 2025.






