
Las principales entidades empresarias y sindicales del sector mercantil confirmaron la homologación del acuerdo paritario firmado el pasado 26 de marzo, que establece una actualización salarial para los trabajadores de Comercio.
El entendimiento fue alcanzado entre la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), la Unión de Entidades Comerciales Argentinas (UDECA) y la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECyS).
Cómo se aplicará el aumento
El acuerdo contempla un incremento del 5% sobre las escalas salariales del convenio colectivo de trabajo N° 130/75, tomando como base los valores vigentes a marzo de 2026.
La suba se abonará en tres tramos:
- 2% a partir de abril
- 1,5% desde mayo
- 1,5% desde junio
Además, se estableció el pago de una suma fija no remunerativa de $20.000, que se sumará a los montos ya vigentes bajo ese mismo concepto.
Aporte adicional para la obra social
El acuerdo también incluye una contribución obligatoria por parte de los empleadores de $28.000 mensuales por trabajador, destinada a fortalecer el financiamiento de la obra social del sector (OSECAC).
Según se indicó, esta medida busca sostener el funcionamiento del sistema de salud vinculado a la actividad.
El entendimiento tiene vigencia desde el 1° de abril de 2026 hasta el 31 de marzo de 2031. No obstante, las partes acordaron volver a reunirse en junio de este año para evaluar posibles ajustes en función de la evolución de la economía.
Impacto en ciudades como Azul
El sector mercantil es uno de los principales generadores de empleo en ciudades intermedias como Azul, donde el comercio tiene un peso central en la economía local.
En ese contexto, la actualización salarial puede tener un doble efecto:
- por un lado, mejora los ingresos de los trabajadores registrados
- por otro, implica un aumento en los costos laborales para comerciantes
Este equilibrio suele impactar directamente en los precios, el nivel de actividad y la dinámica del consumo.
La paritaria se inscribe en un escenario de inflación persistente, donde los acuerdos salariales buscan sostener el poder adquisitivo, aunque muchas veces quedan por detrás de la evolución de los precios.
La revisión prevista para junio será clave para determinar si los valores acordados logran mantenerse frente a ese contexto.
Fuente: entidades empresarias y sindicales del sector, con elaboración propia.






