El ex ministro de Planificación Federal Julio De Vido permanece internado en un centro de alta complejidad de la Ciudad de Buenos Aires tras haber sufrido una descompensación cardíaca que requirió estudios e intervenciones de urgencia.
Según la información difundida por su entorno, el cuadro se inició el pasado 1 de abril, cuando se le detectó una fibrilación auricular en el Hospital Interzonal de Ezeiza. Ante el riesgo que presentaba su estado, fue trasladado dos días después a un establecimiento especializado en el barrio de Palermo, donde se le realizaron estudios de mayor complejidad.
Entre los procedimientos médicos, se le practicó un ecocardiograma transesofágico y una cardioversión eléctrica con el objetivo de normalizar el ritmo cardíaco. Posteriormente, el 6 de abril, fue sometido a un cateterismo (estudio hemodinámico coronario), en el que se detectaron dos lesiones severas en arterias coronarias. Como consecuencia, los profesionales realizaron una angioplastia con colocación de stents.
El cuadro clínico se ve agravado por una condición preexistente: De Vido padece diabetes mellitus insulinodependiente, lo que lo ubica dentro de un grupo de alto riesgo cardiovascular. Este tipo de patología, según coinciden especialistas, incrementa la posibilidad de complicaciones en enfermedades coronarias.
Desde su entorno familiar y legal se expresó preocupación por su estado de salud y por las condiciones de detención, al considerar que podrían afectar su evolución clínica. En ese sentido, su defensa ha planteado en distintas instancias judiciales la necesidad de una evaluación integral sobre la posibilidad de acceder a un régimen de detención domiciliaria.
Trayectoria y situación judicial
Julio De Vido fue una de las figuras centrales de los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, desempeñándose como ministro de Planificación Federal entre 2003 y 2015. Desde ese cargo tuvo a su órbita áreas clave como la obra pública, la energía y el transporte.
Tras el cambio de gobierno en 2015, fue investigado en múltiples causas judiciales vinculadas a presuntos hechos de corrupción en la administración pública. En 2017 fue detenido en el marco de estas investigaciones, luego de que la Cámara de Diputados aprobara su desafuero.
Entre las causas más relevantes se encuentra su condena por irregularidades vinculadas a la tragedia ferroviaria de Once, en la que se le atribuyó responsabilidad por administración fraudulenta. También fue investigado en expedientes relacionados con la obra pública y el manejo de fondos destinados a infraestructura.
Si bien su situación procesal ha tenido distintas instancias y revisiones judiciales, el ex funcionario ha permanecido bajo detención, alternando períodos en unidades penitenciarias y pedidos de morigeración de la pena por razones de salud.
Un estado delicado bajo observación
Actualmente, De Vido continúa bajo seguimiento médico tras la intervención coronaria. Su evolución será clave en los próximos días, en un contexto donde confluyen factores clínicos de riesgo y definiciones judiciales pendientes.
El caso vuelve a poner en debate las condiciones de detención de personas mayores con enfermedades crónicas, en un escenario donde la salud y la justicia se entrecruzan en una zona de tensión permanente.
