
El pontífice fue recibido por el presidente Yamandú Orsi en el aeropuerto de Carrasco y encabezó una ceremonia ante miles de personas en Plaza Independencia. En su primer discurso evocó el Éxodo del Pueblo Oriental y destacó la convivencia democrática, la solidaridad y la cooperación entre las naciones.
El papa León XIV llegó este viernes a Uruguay para iniciar su gira apostólica por América Latina, que también incluirá visitas a la Argentina y Perú. El avión que trasladó al pontífice desde Roma aterrizó a las 16:19 en el Aeropuerto Internacional de Carrasco, donde fue recibido por el presidente uruguayo, Yamandú Orsi, y el canciller Mario Lubetkin.
La visita, que se extenderá hasta el domingo 8 de noviembre, constituye el primer viaje de un pontífice a Uruguay en 38 años. La última presencia papal había sido la de Juan Pablo II, quien visitó el país en dos oportunidades, en 1987 y 1988.
Tras el recibimiento oficial, León XIV se trasladó hacia el centro de Montevideo para participar de la ceremonia de bienvenida en Plaza Independencia. Allí fue recibido por Orsi, integrantes del gabinete, autoridades religiosas, representantes diplomáticos y los expresidentes Luis Lacalle Pou, Luis Alberto Lacalle Herrera y Julio María Sanguinetti, entre otras personalidades.
Miles de personas se congregaron en los alrededores para saludar al pontífice, que recorrió parte del trayecto en el papamóvil.
Orsi destacó la democracia y el papel social de la Iglesia

Durante el acto de bienvenida, el presidente Yamandú Orsi recibió al Papa con un mensaje dirigido tanto a la comunidad católica como al conjunto de la sociedad uruguaya y latinoamericana.
“Bienvenido a esta Patria Grande que lo espera y lo recibe con los brazos y el corazón abiertos”, expresó el mandatario, quien destacó la capacidad de Uruguay para transformar las diferencias políticas y sociales en espacios de convivencia.
Orsi también hizo referencia al trabajo de la Iglesia en los barrios, las cárceles, la educación y el acompañamiento a personas en situación de vulnerabilidad. Recordó especialmente su intervención durante la última dictadura y valoró su contribución a la defensa de los derechos humanos.
El presidente planteó además algunos desafíos sociales del país, entre ellos los índices de pobreza infantil, y sostuvo que el desarrollo económico debe tener como horizonte la dignidad humana y el bien común.
La Redota y las enseñanzas de Artigas

En su primer discurso ante las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático, León XIV eligió una referencia central de la historia uruguaya: el Éxodo del Pueblo Oriental de 1811, conocido como la Redota.
Frente al monumento a José Gervasio Artigas, en Plaza Independencia, el Papa recordó aquella marcha colectiva y se detuvo en una frase pronunciada por el prócer durante el Congreso de Abril de 1813: “Mi autoridad emana de vosotros y ella cesa por vuestra presencia soberana”.
A partir de esa expresión, reflexionó sobre el origen de la autoridad pública y la responsabilidad de quienes la ejercen. Señaló que el poder debe estar al servicio de la comunidad y del bien común, dentro del respeto a las instituciones y a la libertad de los ciudadanos.
El pontífice también se refirió al carácter laico del Estado uruguayo. Consideró que debe garantizar un espacio de convivencia en el que creyentes y no creyentes puedan participar con libertad y respeto, y sostuvo que la dimensión religiosa puede contribuir al debate público sin desconocer la autonomía de las instituciones civiles.
En otro tramo de su mensaje, vinculó la historia de Uruguay con los desafíos actuales de la región. Destacó la importancia del diálogo, la negociación y la resolución pacífica de las controversias entre los países, y mencionó el papel de Montevideo como sede de la Secretaría del Mercosur.
También planteó la necesidad de que el crecimiento económico y la inversión se traduzcan en oportunidades concretas para toda la población, con especial atención a las personas que atraviesan situaciones de sufrimiento, pobreza, enfermedad o exclusión.
Una agenda que continuará en el interior uruguayo

Luego de los primeros encuentros institucionales, León XIV tenía previsto participar de una celebración de vísperas en la Catedral Metropolitana de Montevideo, junto a obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos y seminaristas.
La agenda continuará este sábado con actividades pastorales en Paysandú y Montevideo. El domingo, el pontífice visitará Florida, donde se encuentra el santuario de la Virgen de los Treinta y Tres, patrona del Uruguay.
La estadía concluirá el domingo por la tarde, cuando partirá hacia Buenos Aires para continuar su recorrido por la Argentina, segunda escala de una gira que se extenderá hasta el 17 de noviembre y que tendrá como último destino Perú.
Con esta visita, León XIV vuelve a situar a Uruguay en el recorrido de un pontífice después de casi cuatro décadas y abre una gira regional en la que, según expresó durante el vuelo desde Roma, busca acercarse a las historias, las culturas y las realidades particulares de cada pueblo.






