La causa que involucra al secretario General de la Presidencia, Manuel Adorni, sumó en las últimas horas nuevos testimonios que abren interrogantes sobre operaciones financieras y la venta de un departamento en el barrio porteño de Caballito.
Ante el fiscal Gerardo Pollicita declararon como testigos Claudia Sbabo y Beatriz Viega, señaladas como prestamistas en la investigación. Según trascendió, ambas coincidieron en que sus hijos habrían tenido un rol central en las gestiones vinculadas a la comercialización del inmueble, un dato que ahora se vuelve clave para el avance del expediente.
La atención judicial está puesta justamente en uno de esos hijos, cuya declaración podría aportar precisiones sobre cómo se desarrollaron las operaciones y quiénes intervinieron efectivamente en las decisiones.
El eje de la investigación
El caso gira en torno a presuntas inconsistencias en operaciones financieras y patrimoniales relacionadas con el entorno de Adorni. En particular, la Justicia busca determinar si existieron irregularidades en los préstamos declarados y en la posterior venta del departamento, así como el grado de participación directa del funcionario.
Por el momento, Adorni no ha sido imputado, pero el avance de la causa y la incorporación de nuevos testimonios mantienen el foco sobre su situación patrimonial.
Expectativa política
El expediente genera repercusiones en el escenario político, dado el rol central que ocupa el funcionario dentro del gobierno de Javier Milei. Desde el oficialismo, hasta ahora, han evitado pronunciamientos extensos sobre el tema, mientras se espera que la investigación judicial continúe su curso.
En paralelo, sectores de la oposición reclaman mayor claridad y transparencia, en un contexto donde los cuestionamientos sobre la ética pública y las declaraciones patrimoniales vuelven a instalarse en la agenda.
