
El gobernador Axel Kicillof inauguró el período de sesiones ordinarias en la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires con un discurso atravesado por la confrontación con el gobierno nacional y un fuerte llamado a “cambiar el rumbo” económico y social del país.
En un recinto colmado de legisladores, intendentes y representantes sindicales, el mandatario bonaerense delineó los principales ejes de su gestión y cuestionó con dureza las políticas impulsadas por la administración de Javier Milei. “La Argentina necesita otro horizonte, uno que priorice el trabajo, la producción y la justicia social”, afirmó.
Críticas al ajuste y defensa del rol del Estado
Kicillof sostuvo que la Provincia enfrenta un escenario complejo producto de la caída de transferencias nacionales y del freno a la obra pública. En ese marco, reivindicó el rol del Estado como herramienta de equilibrio frente a la crisis y defendió la inversión en educación, salud y seguridad.
Durante su intervención, enumeró programas provinciales destinados a sostener el empleo, impulsar pymes y reforzar la asistencia social en los distritos más afectados por la recesión. También hizo referencia a la continuidad de obras estratégicas con financiamiento propio ante la paralización de proyectos nacionales.
“El ajuste no puede ser la única respuesta”, señaló el gobernador, quien planteó que la Provincia buscará sostener políticas activas aun en un contexto de restricción presupuestaria.
Clima político y señales hacia el 2026
El discurso tuvo un tono claramente político. Kicillof apuntó contra el modelo económico del Gobierno nacional y planteó la necesidad de construir una alternativa que recupere el crecimiento con inclusión. Legisladores de Unión por la Patria celebraron el posicionamiento, mientras que desde bloques opositores cuestionaron lo que consideraron un mensaje “excesivamente confrontativo”.
En las afueras de la Legislatura se registraron concentraciones de organizaciones sociales y gremiales que respaldaron la postura del mandatario provincial.
La apertura de sesiones dejó en claro que la Provincia buscará marcar diferencias con la Casa Rosada y consolidar un perfil propio en medio de un escenario nacional atravesado por tensiones políticas y económicas.
Con un mensaje enfático y una apelación directa al electorado bonaerense, Kicillof dio inicio a un año legislativo que se anticipa intenso, tanto por los debates provinciales como por el trasfondo de la disputa con el gobierno nacional.







