
La ceremonia oficial estuvo encabezada por el intendente Nelson Sombra frente al Palacio Judicial. En su discurso convocó a superar las divisiones, fortalecer el diálogo y construir una patria «más justa, más libre y más unida». El festejo culminó con el tradicional desfile cívico-militar y el Gran Pericón Popular.
La ciudad de Azul celebró ayer el 210° aniversario de la Declaración de la Independencia Argentina con un emotivo acto oficial realizado frente al Palacio Judicial, donde autoridades, instituciones y vecinos renovaron el homenaje a los protagonistas de la gesta de 1816.

La ceremonia fue encabezada por el intendente Nelson Sombra y contó con la participación de la senadora provincial María Inés Laurini, el presidente del Concejo Deliberante Juan Ignacio Furiasse, funcionarios municipales, concejales, autoridades judiciales, educativas, religiosas, militares y de las fuerzas de seguridad, además de representantes de instituciones intermedias y organismos nacionales y provinciales con sede en Azul.
También participaron abanderados y escoltas de establecimientos educativos, entidades deportivas, sociales y tradicionalistas, la Agrupación 9 de Julio, la Banda Militar «Combate de Perdriel» del Regimiento de Caballería de Tanques 10 «Húsares de Pueyrredón» y una importante cantidad de vecinos que acompañaron la celebración patria.
La jornada comenzó con el pase de revista a las tropas formadas por parte del jefe comunal. Posteriormente se entonó el Himno Nacional Argentino, interpretado por la banda militar y acompañado en Lengua de Señas Argentina por integrantes de los talleres de la Biblioteca Cáneva, el IPPA y Casa Juve. Luego se realizaron invocaciones religiosas en acción de gracias.
«La independencia se construye todos los días»

En el discurso central del acto, Nelson Sombra recordó el significado histórico del 9 de Julio de 1816 y destacó la capacidad de los congresales de Tucumán para anteponer el interés colectivo a las diferencias políticas.
«Nos reunimos hoy para conmemorar el hecho fundacional más trascendente de nuestra historia. Aquellos hombres y mujeres supieron subordinar sus intereses particulares y sus diferencias ideológicas en pos de un bien superior: la libertad de su pueblo», expresó.
El intendente sostuvo que la independencia no debe entenderse como un logro definitivo, sino como una construcción permanente.
«Ser un país independiente no es una condición estática que se consigue una vez y para siempre. La independencia es un proceso vivo, una construcción cotidiana. Significa tener la soberanía para decidir nuestro propio destino y administrar nuestros recursos en beneficio de nuestra gente», afirmó.
Asimismo, remarcó que la verdadera independencia también se refleja en la posibilidad de que todos los ciudadanos puedan acceder a derechos fundamentales como la educación, el trabajo y la salud.
Uno de los ejes centrales del mensaje estuvo orientado a la situación política y social del país. Sombra advirtió sobre el clima de confrontación permanente y convocó a recuperar el diálogo como herramienta para construir consensos.
«Hoy nos toca habitar un tiempo complejo. La descalificación y el grito parecen haber ganado terreno sobre el argumento y la escucha atenta. Ningún pueblo crece en el barro de la discordia permanente», reflexionó.
En ese sentido, sostuvo que defender la patria en la actualidad implica acciones cotidianas como trabajar con honestidad, cuidar los espacios públicos, educar en valores y acompañar a quienes atraviesan dificultades.
«El desafío actual no es lograr que todos pensemos exactamente igual, sino aprender a caminar juntos a pesar de nuestras diferencias. Debemos recuperar el valor de la palabra como puente y no como trinchera», señaló.
Finalmente, convocó a que Azul sea un ejemplo de convivencia democrática.
«Que este 9 de Julio no sea solo una fecha en el calendario. Seamos dignos herederos de aquellos hombres de 1816 y trabajemos unidos para construir una patria más justa, más libre, más solidaria y, fundamentalmente, más unida», concluyó.

Tras el acto protocolar se desarrolló el tradicional desfile cívico-militar y tradicionalista, del que participaron veteranos de la Guerra de Malvinas, establecimientos educativos, organizaciones comunitarias, integrantes del Polo Minero, Fuerzas Armadas, Servicio Penitenciario, Bomberos Voluntarios, Arsenal y agrupaciones gauchas, entre otras instituciones de la comunidad.
Como cierre de la jornada, el profesor Nacho Luna dirigió el tradicional Gran Pericón Popular, del que participaron numerosos bailarines, mientras que el reconocido payador Andrés Baldatta ofreció una actuación que puso el broche de oro a una celebración que volvió a reunir a la comunidad azuleña en torno a una de las fechas más significativas de la historia nacional.




