
En el marco de un nuevo aniversario del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, el espacio político GEN Azul difundió un comunicado en el que reivindica la memoria, la verdad y la justicia como pilares fundamentales de la democracia argentina y alerta sobre posibles retrocesos en materia de derechos humanos.
El documento recuerda que la última dictadura cívico-militar dejó “un saldo devastador”, marcado por la desaparición de miles de personas, la persecución política, la censura y un sistema estructurado de violaciones a los derechos humanos. En ese sentido, subraya que la fecha no sólo invita a recordar a las víctimas, sino también a renovar el compromiso colectivo con los valores democráticos.
Un recorrido histórico con tensiones
El comunicado repasa distintas etapas de la política de derechos humanos en la Argentina. Destaca, en primer lugar, el Juicio a las Juntas impulsado durante el gobierno de Raúl Alfonsín en 1985, al que define como una decisión histórica sin precedentes a nivel internacional.
Al mismo tiempo, menciona los indultos dictados durante la presidencia de Carlos Menem, señalando que generaron un fuerte rechazo social y representaron un momento crítico en la búsqueda de justicia.
En relación a los años posteriores, el texto también hace referencia a las políticas impulsadas durante los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, destacando la nulidad de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, aunque cuestionando lo que considera una “partidización” de la agenda de derechos humanos.
Preocupación por el presente
En el plano actual, el GEN Azul advierte sobre lo que interpreta como una pérdida del consenso democrático construido en torno a los derechos humanos. En particular, señala la existencia de discursos que podrían relativizar el alcance del terrorismo de Estado y abrir la puerta a situaciones de impunidad.
En ese contexto, el espacio político remarca que la conmemoración del 24 de marzo adquiere una relevancia renovada, no sólo como ejercicio de memoria histórica, sino también como una herramienta activa para la defensa de los valores democráticos.
“Nunca Más”, como horizonte
Finalmente, el comunicado reafirma la necesidad de sostener una política de Estado en materia de derechos humanos y concluye con una consigna que atraviesa décadas de historia argentina: “Nunca Más”.
Desde el GEN Azul sostienen que preservar la memoria colectiva es el principal resguardo frente a cualquier intento de retroceso, y el camino indispensable para garantizar que los hechos del pasado no vuelvan a repetirse.





