
Estudiantes, docentes, no docentes, investigadores, autoridades académicas y representantes de distintos sectores de la comunidad marcharon para reclamar al Gobierno nacional la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario. También hubo movilizaciones en Tandil y Olavarría, las otras dos principales sedes de la UNICEN.
Centenares de personas participaron el jueves de la quinta Marcha Federal Universitaria en Azul, en una nueva jornada de movilización para exigir al Gobierno nacional el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, aprobada por el Congreso de la Nación, que establece medidas para recomponer los salarios de los trabajadores universitarios y garantizar los recursos necesarios para el funcionamiento de las instituciones públicas.
La convocatoria se desarrolló en distintas ciudades del país y reunió a integrantes de la comunidad universitaria junto con organizaciones sociales, gremiales y políticas, en defensa de la educación pública y del sistema científico nacional.
En Azul, la concentración comenzó a las 16:30 en el Campus Universitario de la UNICEN. Desde allí, la columna de manifestantes se trasladó hacia la zona céntrica y recorrió la tradicional «vuelta al perro» antes de regresar a la plaza San Martín.
Según datos oficiales, participaron aproximadamente 300 personas. Una vez reunidos en la plaza, los asistentes entonaron las estrofas del Himno Nacional Argentino y posteriormente se dio lectura al documento conjunto elaborado por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y las organizaciones que acompañaron la convocatoria.
De la jornada también participaron representantes de distintas organizaciones sociales, dirigentes gremiales y políticos, funcionarios municipales, concejales y el intendente de Azul, Nelson Sombra.
Un reclamo por el financiamiento y los salarios

El documento, titulado «Defender nuestros sueños, garantizar el futuro», fue respaldado por las universidades nacionales y organizaciones representativas de los distintos sectores del sistema educativo, entre ellas el CIN, la Federación Universitaria Argentina (FUA), CONADU, FEDUN, CTERA, UDA y FATUN.
El texto planteó que la marcha expresa la voluntad de la comunidad universitaria y de amplios sectores de la ciudadanía de exigir la aplicación efectiva de la Ley de Financiamiento Universitario.
En ese sentido, cuestionó el incumplimiento de la norma por parte del Poder Ejecutivo y señaló que el Congreso y la Justicia respaldaron su vigencia. El documento recordó, además, que una medida cautelar judicial exige el cumplimiento de los artículos referidos a la recomposición salarial y las becas estudiantiles.
Las organizaciones convocantes también cuestionaron la utilización de decretos de necesidad y urgencia para modificar disposiciones que corresponden al ámbito legislativo y reclamaron la derogación del DNU 70/2023.
Asimismo, señalaron que el Congreso tiene la responsabilidad de garantizar el funcionamiento de las instituciones democráticas y debatir las normas necesarias para el país.
La universidad pública, la ciencia y el desarrollo

Otro de los ejes centrales del documento fue la importancia de las universidades nacionales para el desarrollo social, económico, científico y tecnológico de la Argentina.
Los firmantes destacaron que la producción de conocimiento, la innovación y la investigación constituyen herramientas fundamentales para el crecimiento del país y la soberanía tecnológica. También advirtieron que las restricciones presupuestarias afectan no solo las actividades académicas, sino también los proyectos científicos, la extensión universitaria, la vinculación con el sector productivo y la actualización de equipamientos.
El texto sostuvo que el deterioro del financiamiento compromete las posibilidades de miles de estudiantes de continuar sus carreras y obtener un título universitario.
En ese marco, las organizaciones manifestaron su preocupación por el proyecto de Presupuesto Nacional 2027 presentado por el Poder Ejecutivo, al considerar que no contempla las partidas necesarias para cumplir con la Ley de Financiamiento Universitario ni prevé recuperar las pérdidas acumuladas por el sistema universitario y científico.
«Las universidades y el sistema científico-tecnológico no están discutiendo hoy sus márgenes de expansión o crecimiento, sino la preservación de las condiciones mínimas de existencia», expresa el documento.
También se cuestionó la situación salarial de docentes y trabajadores no docentes y se reclamó la recuperación de las negociaciones paritarias, la revisión del nomenclador preuniversitario, la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), mayores recursos para capacitación y mejoras en las condiciones laborales.
Movilizaciones en Tandil y Olavarría

La jornada de protesta también tuvo una importante participación en Tandil y Olavarría, las otras dos ciudades que concentran buena parte de la actividad académica de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires.
En Tandil, donde funciona el Rectorado de la UNICEN, la convocatoria comenzó a las 17 en la intersección de Rodríguez y Garibaldi. Desde allí, estudiantes, docentes, trabajadores no docentes, investigadores, autoridades universitarias, representantes gremiales y vecinos marcharon hasta el Rectorado, donde se leyó el documento conjunto en defensa de la educación pública. <Cite refs={[«turn532441search0″,»turn532441search10»]}/>
En Olavarría, la concentración se realizó a partir de las 17 en el Centro Cultural Universitario, ubicado en San Martín al 1955. La columna recorrió calles del centro de la ciudad hasta llegar al Paseo Jesús Mendía, donde tuvo lugar el acto de cierre.
La movilización reunió a integrantes de las facultades de Ingeniería, Ciencias Sociales y Ciencias de la Salud de la UNICEN, junto con estudiantes, docentes, investigadores, becarios, trabajadores universitarios, representantes sindicales y miembros de la comunidad. También participaron integrantes de la Escuela Nacional Adolfo Pérez Esquivel y del jardín maternal Upa La La. <Cite refs={[«turn532441search6″,»turn532441search15»]}/>
Las tres ciudades compartieron así una misma consigna: exigir el cumplimiento de la ley y garantizar los recursos para sostener las actividades de enseñanza, investigación y extensión.
«La universidad pública no es el problema»
En el tramo final del documento leído durante la marcha se advirtió que las universidades públicas argentinas atraviesan una situación presupuestaria crítica y que, de mantenerse las condiciones actuales, podrían enfrentar serias dificultades para sostener sus funciones durante el próximo año.
Las organizaciones señalaron que la educación superior pública constituye una herramienta de justicia social y movilidad social ascendente, pero remarcaron que la gratuidad por sí sola no garantiza el acceso y la permanencia de los estudiantes si no existen becas y condiciones económicas adecuadas.
El documento también cuestionó las previsiones del Presupuesto 2027 y alertó sobre el impacto que la falta de financiamiento tendría en el sistema científico y tecnológico.
«La universidad pública argentina no es el problema de nuestro país; es, sin lugar a dudas, una parte fundamental de la solución», afirmaron los firmantes.
La quinta Marcha Federal Universitaria volvió a reunir a la comunidad educativa y a distintos sectores de la sociedad en torno a un reclamo que excede las demandas salariales y presupuestarias: la continuidad de un sistema público de educación superior que permita formar profesionales, producir conocimiento y ampliar las oportunidades de desarrollo para la población.





