
Diplomáticos de decenas de países reclamaron en las Naciones Unidas la reapertura del estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo, en medio de la escalada del conflicto que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán.
La iniciativa se plasmó en un intento de resolución que buscaba garantizar la libre circulación por la vía marítima, pero el texto fue bloqueado por China y Rusia en el Consejo de Seguridad, lo que dejó expuesta la división entre las principales potencias.
Un punto clave para la economía global
Por el estrecho de Ormuz circula una porción significativa del petróleo y gas que se comercializa a nivel mundial. Cualquier interrupción en ese corredor impacta de manera directa en los precios de la energía y, en cadena, en el resto de la economía.
La actual crisis generó una fuerte volatilidad en los mercados internacionales, con subas en combustibles, fletes y seguros marítimos.
Alerta de la ONU por el impacto económico
El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió que la situación podría derivar en una emergencia alimentaria global.
“El impacto económico ha sido inmediato y todos estamos pagando el precio: una aguda volatilidad en los mercados de energía y materias primas, el aumento vertiginoso de los costos de transporte y seguros, y la peor interrupción de la cadena de suministro desde la COVID-19 y la guerra en Ucrania”, señaló.
Según Guterres, estas tensiones ya se traducen en problemas concretos en distintas regiones del mundo: dificultades de abastecimiento, encarecimiento de productos básicos y presión sobre los sistemas logísticos.
Un escenario de incertidumbre
El bloqueo de la resolución en la ONU refleja la complejidad geopolítica del conflicto y anticipa que una salida consensuada no será inmediata.
Mientras tanto, los mercados siguen atentos a la evolución de la situación en el Golfo Pérsico, donde cualquier novedad puede alterar los precios internacionales en cuestión de horas.
Cómo puede impactar en Argentina y en ciudades como Azul
Aunque el conflicto se desarrolla a miles de kilómetros, sus efectos pueden sentirse a nivel local.
En Argentina, un aumento sostenido del precio del petróleo suele trasladarse a:
- subas en combustibles
- incremento en costos de transporte
- presión sobre los precios de alimentos
En ciudades como Azul, donde gran parte de la actividad depende del movimiento interno y del sector agropecuario, estos aumentos pueden impactar en:
- el costo de producción rural
- el precio de los alimentos
- la logística comercial
Un conflicto que trasciende fronteras
La situación en el estrecho de Ormuz vuelve a mostrar cómo los conflictos internacionales tienen efectos directos en la vida cotidiana, incluso en economías locales alejadas de los grandes centros de decisión.
Lo que ocurre en una franja de mar en Medio Oriente puede terminar sintiéndose, semanas después, en el precio de un litro de combustible o en la góndola de un comercio de barrio.
Fuente: Naciones Unidas y agencias internacionales, con elaboración propia.







