
En una experiencia que enlaza aprendizaje, compromiso social y esperanza, mujeres privadas de libertad de la Unidad 52 del Servicio Penitenciario Bonaerense confeccionaron 30 baberos y 25 muñecos de apego destinados al Jardín Maternal “C de Gay” de la ciudad.
La iniciativa se desarrolló en el marco del Taller Textil de la dependencia, bajo la órbita de la Dirección de Trabajo del Servicio Penitenciario Bonaerense, y contó con el acompañamiento del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires.

Los elementos elaborados serán utilizados por niños y niñas que asisten diariamente a la institución, con el objetivo de acompañar su desarrollo a través de objetos que promueven el cuidado, la contención y el vínculo afectivo.
La entrega se concretó en el propio jardín maternal, con la participación de autoridades penitenciarias, entre ellas la jefa de Talleres Yanina Selaya, la jefa de Mantenimiento Carolina Luján y personal del establecimiento educativo.
Una de las participantes del taller, Mariela, destacó el valor de la experiencia: “Poder hacer algo para otros, y en especial para niños, nos hace sentir útiles. Es una forma de devolver un poco a la sociedad y también de aprender, de crecer y de pensar en un futuro distinto”.

Desde el Servicio Penitenciario Bonaerense señalaron que este tipo de acciones forman parte de una política orientada a la capacitación laboral y la generación de oportunidades dentro de los espacios de encierro, promoviendo valores como la solidaridad, el esfuerzo y el trabajo colectivo como herramientas fundamentales para la reinserción social.
La escena, sencilla pero profunda, deja una huella silenciosa: manos que cosen futuro, aun cuando el presente esté marcado por los límites de un muro.





