La producción de yerba mate en Misiones atraviesa un momento de fuerte tensión. Detrás de las protestas y reclamos que se repiten en la provincia hay un problema central: el desfasaje entre los costos de producción y el precio que reciben los productores.
Según estimaciones de cooperativas y entidades del sector, el costo de producir un kilo de hoja verde —la materia prima de la yerba— aumentó de manera sostenida en los últimos meses, impulsado por la suba de insumos, combustibles, transporte y mano de obra.
Sin embargo, ese incremento no se trasladó en igual medida al precio que se paga en el mercado. En muchos casos, los productores sostienen que el valor que reciben queda por debajo del costo real, lo que vuelve inviable la actividad para pequeños y medianos yerbateros.
Una cadena desigual
La yerba mate tiene una cadena productiva extensa: comienza en la chacra, pasa por secaderos y molinos, y finalmente llega a las góndolas. En ese recorrido, los productores suelen ocupar el eslabón más débil en términos de negociación.
Mientras el precio final del paquete de yerba se incrementa en el mercado minorista, quienes producen la hoja verde denuncian que su participación en ese valor es cada vez menor.
A esto se suma la concentración en etapas posteriores de la cadena, donde grandes empresas tienen mayor capacidad para fijar condiciones comerciales.
El rol de las políticas públicas
Históricamente, el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) tuvo un rol clave en la fijación de precios de referencia para la hoja verde y la yerba canchada. Sin embargo, las dificultades para establecer acuerdos y la falta de actualización de esos valores en tiempo real han generado tensiones en el sector.
Productores y organizaciones agrarias reclaman mecanismos que garanticen precios mínimos que cubran los costos y permitan sostener la actividad, especialmente para las economías familiares.
Costos en alza, rentabilidad en caída
Entre los factores que explican el aumento de costos se destacan:
- suba del combustible, clave para cosecha y transporte
- encarecimiento de fertilizantes e insumos
- aumento de salarios rurales
- costos logísticos en una provincia con alta dependencia del transporte
Este escenario impacta con más fuerza en pequeños productores, que tienen menor margen para absorber pérdidas o negociar precios.
Consecuencias en el territorio
La crisis no es solo productiva: también es social. En Misiones, miles de familias dependen directa o indirectamente de la actividad yerbatera.
Cuando la rentabilidad cae, se resiente el empleo rural, se reduce la inversión en las chacras y crece la incertidumbre sobre la continuidad de la producción.
En ese contexto, surgen iniciativas alternativas —como marcas cooperativas o circuitos de comercialización directa— que buscan acortar la cadena y mejorar los ingresos de quienes producen.
Un equilibrio en disputa
La yerba mate es uno de los productos más consumidos en el país, pero su cadena de valor refleja tensiones estructurales entre producción, industria y comercialización.
La discusión de fondo sigue abierta: cómo lograr un equilibrio que permita sostener a los productores sin afectar el acceso al consumo, en un mercado donde los costos suben y los márgenes se achican.
Fuente: informes sectoriales, organizaciones agrarias y elaboración propia.
