La historia de Copito, un perro penitenciario que en su primera jornada laboral detectó drogas en seis encomiendas

Tiene dos años y este fin de semana empezó a cumplir funciones en la Unidad Penitenciaria Nª 17 de Urdampilleta. Señaló los paquetes que tenían oculto marihuana y pastillas de anfetaminas. Fueron notificados los responsables de los envíos de mercaderías a los detenidos. En su debut laboral en un nuevo destino, Copito, un perro penitenciario, detectó drogas en seis encomiendas enviadas por familiares de detenidos a la cárcel bonaerense de Urdampilleta. Copito es un Labrador Retriever color dorado que desde el miércoles pasado fue destinado a la Unidad 17 del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), para colaborar en las tareas de

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