Por ver a Papá

Por el coronavirus y para reencontrarse con sus padres, un marplatense cruzó el océano en un velero. Se trata de Juan Manuel Ballestero, aventurero, surfista, socorrista, buzo y paracaidista, que decidió emprender el viaje cuando la pandemia se hacía más fuerte en Europa. Una vez superadas las medidas de aislamiento, Ballestero podrá reencontrarse personalmente con quienes fueron la meta principal de su travesía oceánica: su padre, Carlos (90), un reconocido capitán de pesca de la ciudad, y su madre, Nilda (82).

La Plata, (InfoGEI).- Un navegante de 47 años arribó al puerto de Mar del Plata en un velero luego de una travesía de más de 8.000 kilómetros en solitario desde Portugal, donde se embarcó hace casi tres meses con el objetivo de reencontrarse con sus padres tras del cierre de las fronteras por la pandemia de coronavirus.

Se trata de Juan Manuel Ballestero, aventurero, surfista, socorrista, buzo y paracaidista, que decidió emprender el viaje cuando la pandemia se hacía más fuerte en Europa. Este miércoles, el hombre alzó los brazos sobre la cubierta de su embarcación para festejar, mientras su hermano, un grupo de amigos y personal del club lo saludaba desde un espigón.

Minutos antes del ingresar al puerto, el hombre describió su alegría en un breve video que grabó desde el velero con su teléfono celular y que enviara a sus allegados: “Lo he logrado. Vamos el Skua, el Skuita, una nave”.

Tras un viaje de 85 días, el hombre deberá permanecer otros 14 más a bordo del buque amarrado, para cumplir con la cuarentena pertinente.

Tal como indica el protocolo sanitario, Ballestero completó los trámites migratorios correspondientes sin bajar de la embarcación, y solo tuvo contacto con personal de Prefectura Naval Argentina, que se acercó en un bote, y en las próximas horas harán lo propio agentes de Sanidad de Fronteras.

Una vez superadas las medidas de aislamiento, Ballestero podrá reencontrarse personalmente con quienes fueron la meta principal de su travesía oceánica: su padre, Carlos (90), un reconocido capitán de pesca de la ciudad, y su madre, Nilda (82).

El hombre había salido el 24 de marzo último desde Porto Santo, la segunda isla más grande del archipiélago portugués de Madeira.

Ballestero se mostró “feliz y muy contento” de haber llegado a Mar del Plata y de haber ingresado y podido amarrar antes de que anocheciera, porque el pronóstico preveía fuertes vientos y un alerta meteorológico para las próximas horas, lo que podría haber demorado la llegada.

Según publicó el portal de noticias 0223, este cruce oceánico fue el segundo del navegante, ya que en 2011 había realizado un viaje en velero entre Barcelona y Mar del Plata. (InfoGEI) Mg

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