Una biblioteca popular para defender la soberanía desde el conocimiento

Fue inaugurada en el Instituto Malvinas de la UNLP y lleva el nombre del platense Marcelo Luis Vernet, un recordado escritor y educador, descendiente del primer gobernador argentino de las Islas del Atlántico Sur.

Como un testimonio irrefutable de la presencia argentina en las Islas Malvinas, previo a la ocupación británica de 1833, se inauguró este miércoles en La Plata la Biblioteca Popular “Marcelo Luis Vernet”. Se trata del tataranieto de Luis Vernet, primer gobernador argentino de las Islas del Atlántico Sur y de su esposa María Sáez, quien legó para la posteridad un diario personal donde registró la vida en el archipiélago en el año 1829.

Los relatos de María Sáez, en el que da a conocer detalles sobre el primer poblamiento argentino en las islas, forman parte del libro “Malvinas, mi casa”, presentado ayer por sus descendientes junto a la apertura de la biblioteca. La misma está ubicada en el Instituto Malvinas de la Facultad de Ingeniería de la UNLP y del Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas (Cecim), en Diag. 80 N° 350.

Marcelo Luis Vernet nació en La Plata el 18 de agosto de 1955 y falleció el 28 de agosto de 2017. Fue poeta, escritor y educador. En varias oportunidades representó al país ante el Comité Especial de Descolonización de Naciones Unidas “Cuestión Malvinas”.  

En el acto inaugural dos de sus hijos, Clara y José Luis, relataron que cuando el escritor tuvo por primera vez en sus manos el diario de María Sáez “se le abrió el mundo de Malvinas con una pasión desmedida”. Ese sentimiento lo fue volcando en su vida, a través de diferentes acciones en el ámbito de la política y lo social. Dio como resultado también la creación del libro, que fue finalizado y publicado por sus hijos junto al sociólogo Uriel Erlich.

La edición, publicada por EME Editorial, incluye dos tomos. En el primero se presentan las primeras crónicas sobre las islas Malvinas hasta la víspera del viaje de María junto a su esposo, Luis Vernet, primer Comandante Político y Militar de las Islas Malvinas. A través de sus palabras se retratan las características del lugar y la cotidianidad de los habitantes en la colonia. En el segundo tomo, con apostillas, se amplía y fundamenta temáticas abordadas por la mujer en su diario. Cuenta además con una sobrecubierta con mapa y cuatro postales con ilustraciones del artista platense Rafael Landea.

La presentación del libro estuvo encabezada por el vicepresidente institucional de la UNLP y director del Instituto Malvinas, Marcos Actis; el subdirector de la institución y secretario de Políticas Soberanas del Cecim La Plata, Mario Volpe; y el presidente del Cecim La Plata y docente de la Cátedra Libre “Malvinas, Comunicación y Nación” de la Facultad de Periodismo, Rodolfo Carrizo.

Marcos Actis recordó la recuperación del predio del Instituto Malvinas, donde antes funcionó el Comando de la X Brigada de Infantería Mecanizada del Ejército Argentinoy que, actualmente, es una referencia para el barrio. “En este espacio se desarrollan tareas comunitarias. Aquí vienen adultos mayores a aprender computación, chicos de colegios a aprender oficios y también alumnos de la Facultad de Ingeniería a cursar materias. Durante la dictadura fue un centro de operaciones. Hoy es un centro que está abierto y a disposición de la sociedad”, resaltó.

El director del Instituto detalló que la biblioteca popular incluye material bibliográfico de varios temas, con especialización en Malvinas. Junto a Mario Volpe destacó la trayectoria de Marcelo Luis Vernet, motivo por el cual se decidió denominarla con su nombre y recordar también a sus antepasados.

En esa línea, el presidente del Cecim, Rodolfo Carrizo, consideró que la biblioteca pone en valor el poder del conocimiento, para el desarrollo de un país independiente. “Esta biblioteca está llena de conocimientos y este libro incorpora más conocimientos por la calidad de sus argumentos, que son trascendentales para poder comprender qué se discute hoy con la cuestión Malvinas”, reflexionó.

Del homenaje participaron familiares y amigos de Marcelo Luis Vernet. También estuvieron la diputada de la provincia de Buenos Aires, Florencia Saintout y el Director Ejecutivo de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), José Arteaga.

Además manifestaron su acompañamiento, a través de videos, el senador nacional, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto del Senado de la Nación, y ex canciller, Jorge Taiana; el sociólogo Uriel Erlich; y el  concejal de La Plata, Juan Ariel Archanco, quien destacó que el Concejo Deliberante declaró de Interés Cultural a la biblioteca popular y al libro “Malvinas, mi casa”.

Problemáticas hídricas, un puente para formar ingenieros con perfil social

Estudiantes de la Facultad de Ingeniería de la UNLP diagnosticaron el estado de saneamiento y riesgo hídrico en sus barrios. Con esta iniciativa de la Cátedra Libre de Hidráulica Comunitaria y del Departamento de Hidráulica se busca concientizar a los futuros profesionales para que, en sus proyectos, incorporen una mirada integral contemplando las diferentes realidades sociales.

Líquidos cloacales a cielo abierto, bocacalles y desagües cubiertos con basura, viviendas al borde de arroyos y paredes con marcas de inundación, son algunos de los escenarios encontrados por alumnos y alumnas de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) al recorrer sus barrios con el fin de detectar problemáticas hídricas.

La propuesta fue una iniciativa de la Cátedra Libre de Hidráulica Comunitaria y del Departamento de Hidráulica, como parte de una Actividad de Formación Complementaria (AFC). La misma fue planificada con el objetivo de que los estudiantes incorporen, en el abordaje de un proyecto hidráulico, aspectos sociales del problema que tengan que ver con los destinatarios del mismo. Se pretende formar profesionales comprometidos con el contexto social donde van a desarrollar su actividad y con una mirada integral. En este sentido, la ingeniería es entendida como una herramienta para reunir diferentes actores sociales y poder realizar un trabajo interdisciplinario, logrando así mejores resultados.

La idea es que, cuando se sienten a hacer un proyecto, se acuerden que en esos lugares vive gente, con diferentes realidades, las cuales tenemos que compatibilizar y hacer parte de nuestros proyectos”, expresó el ingeniero Enrique Angheben, docente coordinador de la propuesta. Fue durante la presentación final de los trabajos de la AFC que se desarrolló de manera virtual.

Para el docente, la actividad fue fructífera y superó las expectativas con producciones muy buenas. Los estudiantes seleccionaron un área de trabajo en sus barrios, recorrieron las calles, dialogaron con los vecinos,  entrecruzaron las entrevistas con informes técnicos y diseñaron “mapas conceptuales” donde expusieron conceptos teóricos y prácticos de la cursada.

Un tiempo para escuchar a los vecinos

La modalidad virtual, consecuencia de la pandemia, permitió contar con experiencias no sólo de la ciudad de La Plata sino de distintos puntos del país donde se encontraban los estudiantes.

Uno de los trabajos fue el de Bárbara Guerra sobre el Barrio El Mallín, en Villa La Angostura (Neuquén). La alumna describió las características del lugar, una zona baja ubicada cerca de la reserva natural Laguna Calafate. En el sector que analizó viven alrededor de 200 familias, la mayoría en viviendas de madera y en condiciones precarias. Una de las necesidades más urgentes es la puesta en funcionamiento de una planta cloacal y redes pluviales. “Desde que entré al barrio se siente el olor a la cloaca, porque está viva”, relató.

De acuerdo al testimonio de la joven, “la principal amenaza es la salud. Hay criaturas que, desde chiquitos, están en contacto con todo eso. Muchos casos de diarreas. Algunos se desvanecen del olor”.

La estudiante se vinculó con un colectivo barrial y con referentes de la zona que le brindaron información sobre los altos índices de desocupación y diversas problemáticas sociales, entre ellas, el consumo de drogas. “Me ofrecieron seguir participando de las asambleas del barrio donde voy a ir a presentar el trabajo que hice. Les interesó un montón. Es una lucha que traen desde hace muchos años”, afirmó.

Por su parte, la alumna Emilia Carner tomó como punto de análisis un sector de Tolosa. La joven hizo un recorte desde la Av. 7 hasta la calle 4 bis y desde la Av. 32 hasta la calle 529. Durante su recorrida observó que en la 530 muchas de las casas son de una sola planta, poseen rejas en las ventanas y puertas de madera, condiciones peligrosas en caso de una inundación. Varias casas poseen compuertas y en algunas se observan marcas de agua de la trágica inundación de 2013.

Según los testimonios recogidos por la estudiante, en esa ocasión el agua llegó a una altura aproximada de 1,2 a 1,4 metros en la calle. En la actualidad es una zona donde vive mucha gente mayor, dato relevante a considerar en un proceso de evacuación. También detalló que en la esquina de calle 6 siempre se acumula más agua que en la de calle 5.

Fiamma Aranguren, otra de las participantes de la AFC, realizó un mapa conceptual que abarca desde Av. 7 hasta calle 5 y de 88 a 94, en cercanías del arroyo Maldonado, en la localidad platense de Villa Elvira. La estudiante marcó como un punto seguro en caso de inundación una escuela ubicada en la Av. 7 y 89, como así también el Centro Comunal Villa Elvira, sobre calle 82, que podría servir de albergue para damnificados. En cambio, indicó que si bien el Centro de Atención Primaria de Av. 7 y 82 se encuentra en una esquina alta y segura, su infraestructura es escasa para alojar posibles afectados.

En tanto, la estudiante Guadalupe Jaca Pozzi investigó sobre las calles comprendidas entre 55 a 57, y de 1 a 3, cercanas al estadio del Club Estudiantes. En su mapa conceptual señaló la ubicación de varios sumideros. También cotejó la información brindada por los vecinos y un informe técnico elaborado por el Departamento de Hidráulica de la Facultad de Ingeniería acerca de la altura en que llegó el agua en abril de 2013.

Desde Navarro, en la provincia de Buenos Aires, la estudiante Adelina Maistruarena describió el casco fundacional de su ciudad natal, construida en los alrededores de la laguna que lleva el mismo nombre. Según relató la joven, la Comisaría, los Bomberos, el Hospital, la Municipalidad e incluso varias instituciones educativas están a muy pocas cuadras de la laguna.

Hace unos años se construyó un terraplén intentando proteger a la ciudad de las inundaciones, que se producían debido a la misma laguna”, refirió. Sin embargo, “el problema es que al no haber una estación de bombeo que permita retirar toda el agua que se junta cuando llueve, en una parte del terraplén se produce un anegamiento”, detalló. Indicó además que en un sector hay viviendas que podrían verse afectadas.

También desde el interior bonaerense el alumno Máximo Casaro presentó un mapa de prevención sobre su barrio, en la ciudad de Balcarce. Señaló la ubicación de las bocas de tormenta y los sectores en los que en ocasiones se rebalsa el agua por fuertes lluvias. Además marcó la dirección de escurrimiento del agua y la ubicación de casas de dos plantas, en caso de una inundación.

Otras de las presentaciones de los alumnos fueron sobre manzanas de viviendas de Barrio Norte, Ringuelet, Altos de San Lorenzo y Los Hornos, en la ciudad de La Plata.

La importancia de la comunicación

Como balance de la experiencia, se destacan las conclusiones de los estudiantes. Bárbara Guerra mencionó haberse acercado a El Mallín por un tema puntual, que era la falta de cloacas, y encontrarse con un panorama más complejo. “Por momentos me sentí un poco atacada, porque la gente sufre tanto su realidad que eso se refleja en las entrevistas. Llegaron a decirme que a veces no hace falta tanto libro para hacer las cosas”, relató la joven y reconoció que esa situación la llevó a reflexionar sobre su formación.

Sus compañeros y compañeras también remarcaron el perfil “más humano” de la cursada y destacaron la iniciativa de construir una ingeniería diferente. Mencionaron como positivo el hecho de no dedicar sólo horas de estudio frente a los libros o a la computadora, para poder establecer un contacto más directo con la comunidad para conocer sus inquietudes.

En la AFC también se evalúo, como un punto importante, la manera de comunicar de los estudiantes. Se hizo hincapié en que los mapas conceptuales fueran de fácil interpretación para que puedan ser comprendidos por personas sin conocimiento técnico previo. En este sentido, la arquitecta e investigadora Belén Mirallas, que participó de la presentación, destacó las representaciones gráficas confeccionadas a mano ya que incentivan la intervención de los vecinos para que puedan exponer sus ideas en los mapas.

Mirallas remarcó además la necesidad de que los futuros profesionales utilicen términos de uso cotidiano, sin perder la precisión, cuando dialogan con los vecinos para una comunicación más efectiva.

De la actividad participaron además Sofía Montalvo y Francisco Villalonga, que se encuentran ambos transitando el tramo final de su carrera; la estudiante Stefanía Valinoti, coordinadora junto a Angheben; y el ingeniero Sergio Liscia, director de la carrera Ingeniería Hidráulica, quien felicitó a los estudiantes por el énfasis y el entusiasmo demostrado en los trabajos realizados.

El decano de Ingeniería, Horacio Frene, destacó la experiencia por su mirada social y resaltó que “la ingeniería siempre ha tenido como objetivo fundamental mejorar la calidad de vida de la sociedad”.

El Centro Universitario Azuleño abrió la inscripción a las Becas de Alojamiento Universitario 2021

El CUA tiene dos cupos para estudiantes de Azul que quieran estudiar en la Universidad Nacional de La Plata aunque quedarán a la espera de que las clases vuelvan a ser presenciales. La inscripción es online y hay tiempo de inscribirse hasta el domingo 6 de diciembre.

El Centro Universitario Azuleño abrió la inscripción a sus becas de alojamiento
universitario para estudiar en la Universidad Nacional de La Plata a partir del año que viene.

En esta oportunidad el beneficio será otorgado a dos personas y quedará a
disposición hasta que la UNLP decida retornar a las clases presenciales.

Quienes tengan interés en obtener la beca deberán llenar un formulario digital, que está disponible en las redes sociales de la institución, y luego serán entrevistados por integrantes del CUA para evaluar su situación socioeconómica.

Los únicos requisitos que deben cumplir es ser de Azul y aspirar a estudiar una de las 115 carreras de grado que ofrece la casa de estudios de La Plata.

Como lo ha hecho históricamente, la Beca de Alojamiento Universitario que otorga el Centro Universitario Azuleño busca garantizar el derecho a acceder a la educación superior pública, gratuita y de calidad. Para ello la asociación civil sin fines de lucro azuleña alquila un inmueble en el que viven las personas beneficiadas que es sostenida de manera autogestiva e independiente y con la colaboración solidaria de la comunidad azuleña.

Kicillof firmó un convenio para avanzar en la construcción de un polo científico y administrativo en La Plata

El gobernador Axel Kicillof suscribió este miércoles con el ministro de Transporte nacional, Mario Meoni, y el rector de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), Fernando Tauber, un convenio que establece la cesión de talleres ferroviarios en desuso para la construcción de un polo tecnológico y de un centro administrativo que permita relocalizar sectores de la administración provincial. Asimismo, se anunció la inversión para ampliar el recorrido del tren universitario con el objeto de facilitar la conectividad de la zona.

Hasta que no estemos en condiciones de decir que todos los y las bonaerenses tienen igualdad de acceso a la universidad pública y gratuita, no vamos a dar por concluida nuestra tarea”, afirmó Kicillof durante el acto que se celebró en el patio del Rectorado de la UNLP.

Además, enfatizó el rol de los docentes durante la pandemia: “Con vocación y mucha entrega siguen realizando un trabajo solidario y fundamental para sostener el vínculo educativo en condiciones muy adversas”. 

La construcción del “Polo Científico Tecnológico Universitario” y del centro administrativo provincial se llevará a cabo sobre un predio de casi 32 hectáreas ubicado en el barrio platense de Gambier. Respecto a la extensión del recorrido del Tren Universitario de la UNLP, se prevén diferentes etapas para la ampliación de 7 kilómetros.

En ese marco, el Gobernador destacó que “estamos proyectando un plan de obras que reorganice el Estado de la Provincia de Buenos Aires. Este espacio administrativo servirá para optimizar la gestión que hoy se encuentra dispersa” y “va a contribuir a solucionar el deterioro de los edificios públicos, que han sido abandonados y no contaron con el mantenimiento necesario durante los últimos años”.

Por su parte, Meoni sostuvo que el proyecto sirve “para seguir promoviendo la idea de contar con polos de conocimiento científico y tecnológico, que agregan el valor que necesitamos los argentinos para crecer”, en tanto que ponderó “el desarrollo integral de la ciudad, que permitirá avanzar en la organización del Estado provincial”.

Tauber afirmó que “la Nación, la Provincia y la Universidad estamos trabajando juntos para que el Estado lleve adelante políticas públicas para el beneficio de nuestra comunidad. Tenemos el objetivo de construir una política inclusiva en una universidad comprometida, que esté al servicio de nuestro pueblo”.

También estuvieron presentes el jefe de Gabinete, Carlos Bianco; el ministro de Justicia, Julio Alak, y la ministra de Gobierno, Teresa García; el director de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), José Arteaga; y el presidente de la Administración de Infraestructuras Ferroviarias del Estado (ADIF), Ricardo Lissalde; la presidenta del Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales, Victoria Tolosa Paz; y la diputada provincial Florencia Saintout.

Vehículos eléctricos: impulsan marco normativo para facilitar la reconversión

Se trata de uno de los objetivos principales del reciente convenio firmado por la Facultad de ingeniería de la UNLP y la Cámara Argentina de Vehículos Eléctricos, Alternativos y Autopartes. Buscan articular actividades de cooperación y asistencia técnica vinculadas al desarrollo de unidades que, en lugar de combustibles fósiles, utilizan baterías de litio.

La Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) no detiene su marcha en pos de promover el desarrollo y la circulación de vehículos a propulsión eléctrica en el país. Con ese objetivo firmó un convenio con la Cámara Argentina de Vehículos Eléctricos, Alternativos y Autopartes (CAVEA). Entre los ejes del acuerdo se destaca la necesidad de trabajar en normativas que reglamenten el uso de estos vehículos en espacios públicos y el impulso a la industria de electropartes.

De la firma, que tuvo lugar en la Unidad Académica, participaron el decano de Ingeniería Horacio Frene, el vicepresidente institucional de la UNLP y director del Centro Tecnológico Aeroespacial (CTA) Marcos Actis, y el presidente de CAVEA Emmanuel Núñez. El convenio establece el diseño y desarrollo de programas de cooperación y asistencia técnica en áreas de mutuo interés. Éstas tienen relación con los proyectos llevados adelante por la Facultad relacionados con la propulsión de vehículos con baterías de litio.

Ing. Guillermo Garaventta

A lo largo de este año, el CTA realizó la conversión de una unidad de transporte de la empresa Nueve de Julio; puso en marcha una camioneta convertida para el servicio de recolección de residuos del municipio de Tapalqué; y fue convocado por el Gobierno de Jujuy para brindar asesoramiento en la conversión del transporte de pasajeros a propulsión eléctrica de esa provincia.

En tanto CAVEA, como representante del sector de fabricantes e importadores y de profesionales de la automovilidad, cuenta en su trayectoria haber participado en la redacción del Decreto 32/2018 (norma nacional en electromovilidad) y realizado aportes en otras reglamentaciones.

En este sentido, a través del convenio, se buscará avanzar en el camino de la legislación para vehículos eléctricos. “Que un vehículo reconvertido pueda circular por la calle hoy no está reglamentado. Estos trámites muchas veces se hacen de manera individual y se aprueban de la misma forma. La idea es que la normativa permita hacer la reconversión de vehículos comunes a eléctricos usando las normativas y los procedimientos que haya que hacer”, indicaron desde el CTA.

Agregaron que también es necesario trabajar sobre cuestiones como las motos eléctricas importadas que circulan de manera irregular en el país y necesitan patente y el seguro correspondiente.

Además de los aspectos legales, en el documento la Facultad y CAVEA comprometieron sus esfuerzos para incentivar la fabricación de electropartes. Otro propósito es instrumentar un programa de información y comunicación con los organismos oficiales y privados interesados, con el fin de promover el interés por el uso de energías limpias para el transporte público y el desarrollo en la industria local.

Esto se suma al acta compromiso firmada recientemente por la Facultad de Ingeniería; la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), representada por su director ejecutivo José Arteaga; la Subsecretaría de Transporte de la provincia de Buenos Aires, a cargo del subsecretario Alejo Supply; y la Empresa Nueve de Julio SA de Transporte, presidida por Walter Mastropietro, a fin de adoptar las medidas necesarias para llevar adelante acciones para el desarrollo de la reglamentación específica que permita la circulación de unidades de transporte público automotor de pasajeros de propulsión con energías renovables. También, en particular, las reconvertidas de propulsión convencional a propulsión eléctrica, alimentada con baterías de litio, abarcativo al ámbito de la provincia de Buenos Aires.

Durante la firma del convenio, el presidente de CAVEA otorgó un reconocimiento especial a la Facultad de Ingeniería de la UNLP, representada por Horacio Frene, y a los ingenieros del CTA, Guillermo Garaventta y Marcos Actis, por el trabajo que desarrollan desde hace más de una década sobre vehículos eléctricos con baterías de litio. Primero fue la conversión de la moto, después el triciclo, luego el auto y en los últimos años los micros eléctricos. Proyectos que requieren de mucho tiempo y trabajo en equipo, con resultados que están a la vista.

Una obra vial clave para Corrientes repensada por estudiantes de Ingeniería

El trabajo fue presentado como Proyecto Final de la carrera Ingeniería Civil de la UNLP y recibió la máxima calificación. La propuesta plantea algunas variantes al proyecto original de Vialidad Nacional. La Autovía “Travesía Urbana Corrientes”, que está en proceso de construcción, es considerada una de las obras más importantes de los últimos 25 años en la ciudad litoraleña.

Pensando como futuros profesionales, un grupo de estudiantes de la Facultad de Ingeniería de la UNLP desarrolló, como Proyecto Final de la carrera Ingeniería Civil, un plan de trabajo relacionado al proyecto de Vialidad Nacional para la construcción de la Autovía “Travesía Urbana Corrientes”.

La propuesta, que plantea algunas variantes al proyecto original y obtuvo un 10 de calificación, fue presentada por los alumnos Pablo Luciano Álvarez Ortega, Lisandro Lalli, Fernando Palhinha, Juan Manuel Rybak, Lucas Tiseira y Francisco Yarcho. En la instancia de evaluación, que se realizó de manera virtual, 4 de los 6 integrantes del grupo se graduaron de ingenieros civiles. Estuvieron bajo la coordinación del Ing. Bernardino Capra y la coordinación general del Ing. Juan Francisco Bissio.

Para el trabajo de la materia tomamos la idea de realizar la obra e hicimos un proyecto paralelo al de Vialidad Nacional, con algunas modificaciones que nos parecieron oportunas”, señaló Rybak, integrante del equipo.

En abril de 2018 se inició la construcción del primer tramo de la obra. El objetivo es transformar la ruta nacional 12 en autovía a lo largo de 13 kilómetros, desde el control policial de Riachuelo hasta el acceso a Santa Ana, pasando por todos los accesos a la capital correntina, el tramo con mayor densidad vehicular de toda la provincia litoraleña.

La obra de Vialidad Nacional fue pensada para brindar mayor seguridad vial, favoreciendo a los más de 8500 vehículos y 35 mil personas que diariamente circulan por el tramo. Además, las tareas optimizarán la circulación y disminuirán los tiempos de viaje, otorgando mayor fluidez al transporte de carga y potenciando la productividad de la región.

En tanto, el proyecto presentado por los alumnos de Ingeniería propone distintas acciones: duplicación de calzada existente y pavimentación de banquinas internas; construcción de colectoras; dos intersecciones rotacionales: Avenida Maipú y R.P. N°43; una intersección alto nivel: Avenida Independencia; dos intersecciones bajo nivel: Avenida Centenario y Avenida Libertad; puentes para A° Pirayuí; terraplenes armados, construcción de alcantarillas transversales y de accesos de H°A°; bacheo y sellado de juntas; colocación de alambrados, tranqueras e iluminación; y señalización horizontal y vertical.

Con estas tareas el objetivo planificado por los estudiantes es lograr beneficios como una mejora en la capacidad vial, condiciones de circulación y seguridad vial a la ruta existente; generación de empleo genuino y calificado en la etapa de construcción; y jerarquización de la infraestructura vial de la ciudad de Corrientes.

A su vez, respecto al proyecto original, las propuestas planteadas por el equipo de la Facultad presentan algunas variantes. Por ejemplo, “en la intersección de la autovía con la Av. Centenario, donde se encuentra un asentamiento en uno de los extremos del polígono o zona limitada por Vialidad, se optó por modificar la planimetría de la colectora derecha. Así se podría evitar el desalojo de dicho asentamiento, lo cual en caso de concretarse conllevaría costos económicos, sociales, plazos de obras, entre otros inconvenientes”, indicó el grupo.

En tanto, en la intersección de la autovía con la Av. Independencia se proyectó un paso a alto nivel que permitiría la no afectación de la velocidad de circulación de los vehículos y grandes ahorros de costos a los usuarios. Además, se evitará que se mezcle el tránsito urbano con el tránsito de la autovía, a diferencia de la propuesta elegida por Vialidad que contempla hacer una intersección a nivel por medio de una rotonda.

El ingeniero Bissio, profesor titular de la materia Proyecto Final de Carrera para Ingeniería Civil, destacó que el equipo “desarrolló un trabajo excelente durante todo el segundo cuatrimestre de 2019 y, al llegar a la instancia de presentarlo en público, se encontró con la dificultad por todos conocida. No obstante, se abocaron a la tarea no menor de coordinar una presentación pública en la que no estarían juntos, y lo lograron de manera sobresaliente. De esa manera, agregaron un plus a lo ya obtenido durante el cuatrimestre, logrando la calificación más alta (10), una nota que no es frecuente en la asignatura”. 

Bissio añadió que a los estudiantes se les trata de dar la mejor base para iniciar su trayectoria profesional. “La intención de nuestros Proyectos Finales incluye la integración de conocimientos y competencias adquiridas en las diferentes asignaturas, pero fundamentalmente, la competencia del trabajo en grupo”.

El profesor hizo especial hincapié al afirmar que, en carreras como Ingeniería Civil, los grandes logros se consiguen solamente a partir de la labor en equipo.

La presentación del Proyecto Final de los alumnos está disponible en:

Estudiantes de la UNLP crearon un escudo de protección para un nano-satélite que viajará al espacio

Irá incorporado dentro de un satélite de la empresa argentina Satellogic, que será lanzado en 2021. El desarrollo, ideado por alumnos de la Facultad de Ingeniería, es uno de los ganadores del concurso Open Space, un programa espacial que tiene como objetivo promover el interés en los jóvenes por la ciencia y la tecnología.

Un equipo de estudiantes de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata es uno de los dos finalistas del concurso Open Space. Se trata de un programa para jóvenes que, en 2021, enviará al espacio un módulo del tamaño de un nano-satélite. El artefacto tendrá en su interior los trabajos de los proyectos ganadores y viajará dentro de un satélite de la empresa Satellogic. El grupo de la UNLP, “Space Shielding”, desarrolló un escudo que busca reducir el costo de protección de componentes electrónicos de la radiación.

El primer desafío de Open Space (hcps://www.spaceisopen.com/) contó con más de 300 participantes. Finalmente, se conformaron cinco equipos de 10 universidades y 8 provincias, que presentaron ambiciosos proyectos espaciales.

El equipo “Space Shielding” está integrado por Gustavo Ariel Schmidt, Federico Olivero, Matías Stamm y Julio Esteban (los cuatro de Ing. Electrónica); y Agustín Mazzocato (Ing. Electromecánica) de la UNLP. Además, está compuesto por Rocío Santos (Arquitectura en la UCALP, sede Bernal); y Santiago Andrés Testa (Ing. Química UTN-FRA). “Nuestro trabajo consistió en generar un estándar de protección contra los daños que ocasiona la radiación en los sistemas electrónicos en un satélite. Un escudo que permita el empleo de electrónica comercial y no sólo de grado espacial, posibilitando el uso de dispositivos de mayor performance y mucho menor costo”, explicaron desde el grupo.

Para los estudiantes fue una experiencia muy gratificante. “Estamos felices de haber participado. Este concurso significó un punto de encuentro entre alumnos y profesionales de mucha experiencia en el campo, dispuestos a dar apoyo y comprometerse con los distintos proyectos”, afirmaron.

Los finalistas destacaron la ayuda de Roberto Cibils de INVAP; Diego Day y Elmar Mikkelson, del GEMA y a Sonia Botta del CTA, estas dos últimas son unidades de investigación del Departamento de Aeronáutica de la Facultad de Ingeniería. “Con nuestro proyecto esperamos disminuir los costos de este tipo de misiones y, de esta forma, dar un pequeño pero importante paso hacia la democratización del espacio”, confiaron.

Los ganadores compartieron el podio con “To Infinity and Beyond”, de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM). Este grupo de estudiantes desarrolló un gemelo digital que permite reducir el costo de fabricación de tecnología espacial.

Desde la organización afirmaron que todos los proyectos de esta convocatoria sorprendieron muy positivamente al jurado, planteando objetivos tan variados y ambiciosos como simplificar la electrónica de los satélites, desarrollar modelos digitales para democratizar el desarrollo de satélites, protegerlos de la radiación, o utilizarlos para medir tormentas solares y para facilitar el control de las emisiones de metano. Los equipos trabajaron durante cuatro meses con tutores de INVAP, las universidades de La Plata y San Martín, Skyloom y Satellogic.

Quedamos impresionados con la calidad de los equipos”, coincidieron José Relloso, de INVAP, y Marcos Franceschini, de Skyloom, destacando el potencial de los estudiantes argentinos.

La energía positiva, el ingenio, el profesionalismo y el talento de los finalistas nos recuerda, en un momento difícil para el país, que los jóvenes son tierra fértil. Y si trabajamos por ellos darán frutos que nos recompensarán con alegría y esperanza”, sentenciaron.

Por su parte, el decano de Ingeniería, Horacio Frene, destacó la participación de los alumnos de la Facultad en este tipo de concursos y consideró que “cada desafío en el que se presentan es una oportunidad para poner en práctica lo aprendido en la carrera”. Además, resaltó el buen rendimiento que demuestran en cada competencia.

En tanto, Marcos Actis, vicepresidente del Área Institucional de la UNLP y director del Centro Tecnológico Aeroespacial (CTA), expresó que “este tipo de iniciativas son fundamentales, ya que proponen experiencias para activar el interés por la ciencia, la tecnología y la ingeniería en los jóvenes, y sientan las bases para el desarrollo de una industria con alto potencial, con aplicación concreta en el área espacial.”

Con la mirada puesta en la Luna  

Este primer desafío de Open Space es impulsado por Academia Exponencial y Satellogic, dos organizaciones privadas vinculadas a la tecnología y a la ciencia espacial. El objetivo es promover en los jóvenes el interés por la ciencia, la tecnología y la ingeniería, y cuenta con el apoyo de organizaciones como INVAP, Skyloom, el Instituto Balseiro, el ITBA, Digital House, y las Universidades de San Martín, La Plata, San Andrés y la Fundación Varkey. “Estamos muy orgullosos de haber sido co-organizadores del primer desafío y positivamente sorprendidos con el resultado”, dijo Emiliano Kargieman Fundador y CEO de Satellogic.

En los próximos días Open Space anunciará una nueva serie de desafíos, algunos apuntan literalmente a la Luna y más allá”, anticipó Ignacio Peña, Fundador y CEO de Open Space.

Con el aporte de Ingeniería, se enciende la primera estufa solidaria

A partir de un proyecto de extensión, se construyó un modelo local de este artefacto que tiene su origen en Neuquén. Fabricado con perfilería de hierro y ladrillos, se puede utilizar con distintos tipos de leña y residuos de poda. La idea es avanzar con el desarrollo de cocinas de gran capacidad de cocción. Participaron alumnos, docentes y no docentes de la UNLP.

Con el objetivo de brindar una opción económica y confiable para la calefacción en hogares de barrios populares, la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) construyó un modelo local de las denominadas estufas solidarias. El primer dispositivo fue instalado en un comedor comunitario de Villa Garibaldi. Fabricado con perfilería de hierro y ladrillos, se puede utilizar con distintos tipos de leña. Cuenta con una doble cámara de combustión que aporta seguridad y eficiencia a la operación. La idea es avanzar con el desarrollo de cocinas que permitan la cocción de grandes cantidades de alimentos.

La iniciativa es un proyecto de extensión acreditado y financiado con recursos propios de la Facultad y donaciones. Juan Francisco Martiarena, secretario de Extensión de Ingeniería, mencionó que la estufa solidaria tiene su origen en la ciudad de Rincón de los Sauces (Neuquén), donde ya funcionan estos modelos. A partir de un trabajo colaborativo con sus promotores, que son docentes y estudiantes de una escuela técnica de esa localidad, se logró obtener una versión local en la UNLP.

La estufa se compone, principalmente, por perfilería de hierro y ladrillos. De su construcción participaron estudiantes, docentes y no docentes de Ingeniería y de la Facultad de Artes. “El tiempo que demanda entre la fabricación y la instalación es de unas 8 horas, aproximadamente. Esperamos que, a partir de mejorar la práctica, podamos lograr optimizarlo. La estufa utiliza madera o leña que se quema en una primera cámara de combustión. Los gases generados pasan a una segunda cámara, donde se siguen quemando gracias al ingreso de aire secundario. Esto hace que se mejore el rendimiento y se logre una combustión más completa (reduciendo la cantidad de residuos tóxicos que se generan en la primera combustión). Estos gases terminan saliendo por un escape que da al exterior del lugar donde se ubica”, detalló el ingeniero.

Según Martiarena, entre las ventajas de este sistema, comparado con artefactos de calefacción a gas, es que permite en primera instancia independizarse de este recurso no renovable. Además, en los lugares que aún no cuentan con infraestructura adecuada para su instalación, se puede atacar el problema de la calefacción en el corto plazo mientras se impulsa el desarrollo de los servicios urbanos. “Otro aspecto interesante es que estas estufas están diseñadas para utilizar cualquier tipo de madera, por lo que se pueden aprovechar residuos de poda que, por esta época del año, son fáciles de conseguir”, destacó.

El primer dispositivo desarrollado por los extensionistas de la UNLP fue instalado en el comedor popular “El Arroyito”, ubicado entre las calles 5 y 537 de Villa Garibaldi. Su construcción demandó una inversión aproximada de 6.500 pesos. Este tipo de estufas están diseñadas para calefaccionar un ambiente mediano.

La finalidad ahora es conseguir más financiamiento para poder fabricar nuevas unidades y destinarlas a otros comedores de la ciudad que más lo necesiten. “Contamos con un equipo de trabajo dispuesto a continuar con la fabricación y la capacitación para hacerlo”, aseguró el secretario de Extensión.

Martiarena adelantó que un nuevo objetivo es realizar adaptaciones al proyecto para construir, además, cocinas populares. “Esta idea surge a partir de indagar en las necesidades que se mantienen y agudizan en los comedores. La propuesta consiste en adaptar la idea de optimización de la combustión doble para generar un artefacto que permita cocinar grandes volúmenes de alimentos y, a su vez, calefaccionar ambientes”, expresó.

Los extensionistas llevan adelante el proyecto con gran compromiso y esfuerzo, trabajando voluntariamente con la comunidad y en el contexto actual de la pandemia.

Cuenta regresiva: ingenieros de la UNLP le toman la temperatura al SAOCOM 1B

Con gran expectativa, los ingenieros de la Universidad Nacional de La Plata que participaron de la construcción del SAOCOM 1B comienzan a palpitar su lanzamiento. Cinco de ellos, además, forman parte de los simulacros de despegue y estarán durante la cuenta regresiva, desde la sede de la CONAE, en la Ciudad de Buenos Aires. El segundo satélite argentino con tecnología de radar será enviado al espacio, entre el 25 y el 30 de julio, por un cohete Falcon 9 de la empresa estadounidense SpaceX, desde la estación espacial de Cabo Cañaveral.

En los últimos días se iniciaron las pruebas de funcionamiento y estado de salud del satélite, así como operaciones de integración y encapsulado dentro de la cofia del lanzador. El despegue estaba previsto para marzo pasado, pero fue suspendido por la pandemia de coronavirus. Su puesta en órbita será clave para la producción agrícola, ya que permitirá medir la humedad de los suelos y alertará sobre potenciales inundaciones, entre otros servicios.

Una vez que se encuentre en órbita, desde el Centro de Control de Misión ubicado en el Centro Espacial Teófilo Tabanera, de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales, en Falda del Carmen (Córdoba), se realizará el monitoreo constante del satélite. Allí se recibirán sus primeras señales de funcionamiento en el espacio y se deberán chequear todas las variables con el apoyo de los equipos apostados en dos salas de soporte, una en la sede de la CONAE de Buenos Aires y otra en la de INVAP, en Bariloche.

El SAOCOM 1B comenzó a ensamblarse en 2015 y superó todos los ensayos ambientales, que consisten en simular las condiciones que sufrirá en la etapa de despegue dentro del vehículo lanzador a través de pruebas de vibración, termovacío y de compatibilidad electromagnética. Dentro de estos ensayos, también se incluyó uno de los más complejos que es el de despliegue de los paneles de la antena de 35 metros cuadrados, que está integrada al satélite. En este aspecto, el aporte del Grupo de Ensayos Mecánicos y Aplicados (GEMA) de la Facultad de Ingeniería de la UNLP fue fundamental ya que consistió en el diseño, análisis y control térmico de la antena SAR (Radar de apertura sintética).

Esta antena es el instrumento que los satélites SAOCOM 1A y 1B poseen para llevar a cabo su misión. Está formada por cinco paneles que, una vez desplegados en órbita, desarrollan una superficie de 10 metros de largo por 4 de ancho aproximadamente”, detalló Pablo Ringegni, director del GEMA.

El ingeniero aeronáutico indicó que el desempeño funcional de esta antena es extremadamente dependiente de su planitud, por lo que debe procurarse minimizar las deformaciones (contracciones y/o dilataciones) que se producen en la misma a causa de las temperaturas que adquiere en órbita en diferentes zonas radiadas por el Sol, la Tierra o el espacio profundo. “Se trata de analizar y diseñar el control térmico de la antena para que esta permanezca dentro de cierta planitud requerida que asegure su mejor desempeño”, explicó.

Días atrás se llevó a cabo el rehearsal, que “es un ensayo que se hace en el escenario real de trabajo, simulando el lanzamiento real. La única diferencia es que los datos que aparecen en nuestras pantallas en vez de venir del satélite provienen de un simulador”, detalló Mariano Martínez, responsable del grupo de Control Térmico del GEMA que participó del simulacro.

Esta experiencia debía hacerse en el Centro Espacial Teófilo Tabanera. Así se hizo para el SAOCOM 1A y, en febrero, para el SAOCOM 1B, pero dada la situación coyuntural por la pandemia el grupo total se dividió en tres: una parte se quedó en Córdoba, otra en Bariloche y un sector en Buenos Aires. En este último grupo se encuentran los ingenieros de la UNLP.

Técnicamente, lo que se hizo fue simular desde unas cuatro horas antes del lanzamiento hasta la finalización del despliegue de la antena SAR, que es el principal instrumento del satélite. “Nosotros controlamos las temperaturas de los distintos sistemas de despliegue y damos la aprobación para que se inicie cada paso. Todo esto se debe a que, como la antena es muy grande, en el lanzamiento tiene que ir plegada para entrar en el lanzador. Está compuesta por siete paneles que, una vez que el satélite está en órbita, hay que desplegar”, explicó Martínez.

En estos días, los integrantes del grupo de Control Térmico del GEMA se encuentran monitoreando temperaturas de manera remota, desde sus casas. En tanto, el último simulacro se realizará con telemetría real del satélite, el cual ya se encuentra sobre el cohete Falcon 9. “Es un simulacro de la cuenta regresiva del lanzamiento. Para la verdadera cuenta regresiva nosotros vamos a estar ahí, en la sede de la CONAE en Buenos Aires, y también durante el despliegue de la antena radar, que se puede extender hasta el día siguiente”, señaló la ingeniera Sonia Botta, que forma parte del equipo junto a Juliana Rodríguez Sartori, Lucía Schallibaum, Darío Belardinelli y Mariano Martínez.

Un trabajo integral

Para el desarrollo del SAOCOM 1B un equipo del GEMA se ocupó de construir modelos de la antena y realizar una gran cantidad de análisis y simulaciones a través de softwares específicos de control térmico. Se trabajó en el diseño y ubicación de radiadores, mantas térmicas y calentadores en diferentes zonas de la antena. También se realizó la confección de varios procedimientos de ensayo de desarrollo y validación de modelos, tanto de componentes como de paneles de la antena y de la misma antena completa.

En este sentido, se llevaron adelante varias campañas de ensayos con el objeto de ir validando los modelos numéricos que se fueron desarrollando a través del proyecto. Estas pruebas se realizaron con la participación de varios integrantes del GEMA, entre ellos, ingenieros especialistas, técnicos y pasantes de la carrera Ingeniería Aeroespacial, en instalaciones del laboratorio IABG de Alemania, en dependencias de la CONAE en Córdoba, y en la sede de INVAP en Bariloche.

Al igual que su gemelo que se lanzó en octubre de 2018, el SAOCOM 1B se utilizará para medir la humedad del suelo; desarrollar guías de crecidas de los ríos; alertar sobre inundaciones; brindar datos de navegación; dar soporte al agro para la fertilización y la fumigación y detectar desplazamientos del terreno, acuíferos, derrames de petróleo y pesca ilegal.

Además de las tareas mencionadas, otro equipo del GEMA tuvo a su cargo el análisis, diseño, ensayos, confección y adecuación e integración del hardware térmico, en este caso las mantas térmicas (MLI), que recubren los paneles de la antena SAR y sus mecanismos de despliegue. Este grupo trabajó de manera conjunta con los encargados del control térmico para lograr alcanzar los requerimientos establecidos para la antena SAR. Para la ejecución de gran parte de estos trabajos se utilizaron las dos salas limpias que se disponen en la Facultad de Ingeniería.

En tanto, en el área mecánica estructural, un tercer equipo del GEMA llevó a cabo el diseño y análisis estructural de diversos componentes de la antena SAR, entre ellos las cajas de electrónica que posee la antena (estos son los módulos CTR), antenas de transmisión de la plataforma del SAOCOM y diferentes estructuras soporte de tierra que fueron empleadas en las etapas de integración y ejecución de ensayos térmicos y estructurales de desarrollo. También se realizó la construcción e integración de diferentes estructuras y dispositivos con estándares aeroespaciales como demanda la industria. Las actividades se desarrollaron en instalaciones del Grupo de Ensayos de la UNLP.

Por su parte, Marcos Actis, director del Centro Tecnológico Aeroespacial (CTA) de la Facultad de Ingeniería de la UNLP, del cual forma parte el GEMA, destacó que “estos proyectos les proveen a nuestros investigadores una experticia y conocimiento esenciales para volcarlos en la industria nacional y ponerlos al servicio del sistema productivo. Son experiencias muy valiosas para todos los que formamos parte ya que, además de participar de este proyecto de tamaña envergadura, logramos herramientas concretas para brindarle a la industria, como por ejemplo a la automotriz o de ferrocarriles, entre otras”.

Telecovid

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, junto al ministro de Salud de la Provincia, Daniel Gollan, y su viceministro, Nicolás Kreplak, visitaron esta mañana el primer Centro de Telellamadas donde voluntarios de la Universidad Nacional de La Plata realizan el seguimiento de forma remota de los contactos estrechos de pacientes que fueron diagnosticados con coronavirus.

Acompañado por la titular del Consejo Provincial de Articulación con el Sistema Científico y Universitario, Florencia Saintout, el Gobernador recorrió el dispositivo armado para tal fin, que tiene su sede en el edificio de la Facultad de Periodismo y Comunicación de la UNLP. “La idea es dar un paso adicional en el seguimiento de los contactos estrechos y se ha desarrollado un software que le permite a los operadores hacer un seguimiento de quienes pueden ser vectores de la enfermedad”, explicó Kicillof.

Expresó también que “es muy importante llamarlos, establecer un contacto fluido, para mantenerlos informados, poder dar seguimiento a sus síntomas, pero por sobretodo para pedirles que se cuiden y cuiden a los demás, porque pueden ser ellos, sin saberlo, pacientes con COVID” y remarcó que “es una tarea de ayuda y de prevención”.

23 de junio de 2020. El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, visitó el CETRECU ubicado en la Facultad de Periodismo de La Plata junto a autoridades. Foto: Mariano Sandá

Los operadores de las telellamadas son estudiantes avanzados de carreras afines a las ciencias médicas y la iniciativa se replicará en otras nueve universidades públicas con asiento en la Provincia. El Centro de atención telefónica de la UNLP tiene un rol fundamental en la estrategia de rastreo, seguimiento y vigilancia activa que la Provincia está desarrollando para los contactos estrechos de casos positivos de Coronavirus. El Gobernador destacó que “ya se hacen 6 mil llamados diarios”. Remarcó también el rol de los estudiantes y trabajadores de la Universidad: “Se realizó un llamado a voluntarios que quisieran hacer esta tarea y tuvimos 2 mil inscriptos”.

Saintout subrayó que “esto es muy importante no solo por su valor sanitario, sino por la cantidad de estudiantes y trabajadores que se han inscripto como voluntarios en una situación tan difícil”. El Centro trabaja en coordinación con el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (SINAVE), la línea telefónica 148 del Gobierno de la Provincia y con el seguimiento que realizan los 135 municipios de los casos sospechosos.

También participó de la visita el director de la Unidad para el Fortalecimiento en Atención Primaria, Joaquín Larrabide, quien explicó que “se desarrolló una plataforma informática donde se van siguiendo los casos que se denuncian al sistema nacional y ante la necesidad de expandir el control, encontramos en las universidades un lugar con infraestructura adecuada”. “La Universidad ha logrado nuclear tecnología, solidaridad y una política de prevención de la pandemia y estamos muy orgullosos”, concluyó el Gobernador.

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