Autoconvocados del Lugones en disconformidad con el Acuerdo Salarial

El 22 de Octubre los Autoconvocados del Instituto Lugones realizaron una nueva caravana por la ciudad con el objetivo de seguir visibilizando la situación que están atravesando los trabajadores de Niñez y Adolescencia de la Provincia de Buenos Aires y del Instituto Leopoldo Lugones.

La caravana se inició en el Instituto a las 10 de la mañana y culminó en el veredón municipal, en el recorrido pasó por las oficinas de los gremios: ATE, UPCN y Salud Pública, que son algunos de los gremios que representan a los empleados estatales, para entregar en mano el petitorio de disconformidad con lo acordado en paritarias y las necesidades por las cuales la institución esta pasando.

Solo la Oficina de Salud Pública estaba abierta y se le pudo entregar en mano el petitorio, en ate y upcn se pasó el petitorio por debajo de la puerta pues estaban cerrados.

Los autoconvocados aclararon que “no nos movilizamos por intereses políticos sino los de tener un ingreso digno y mejores condiciones laborales”.

El Petitorio

Azul, 22 de Octubre de 2020

Representantes Gremiales:
Los Autoconvocados del Centro Cerrado Leopoldo Lugones, queremos manifestar nuestro total disconformidad con el Acuerdo Salarial aceptado por los gremios, quienes manifiestan que es un gran logro y no se podía seguir presionando, lo acordado esta muy por debajo de los que las bases pretenden, pues la inmensa mayoría de las y los estatales enrrolados en La Ley 10430, continuaran por debajo de la línea de la pobreza. Lo que se le pide a quienes dicen ser nuestros representantes es obtener una verdadera recomposición salarial, que ya lleva mas de 10 años de deterioro.
La verdad la dicen los Números:
Enero del 2011, el sueldo de bolsillo de un trabajador de minoridad que recién ingresaba era de $ 3.560. basandonos en la inflacion desde Enero de 2011 a la fecha, el asistente deberia estar recibiendo de bolsillo $ 55.900.
Con el Acuerdo paritario firmado el sueldo del trabajador de minoridad rondara los $ 48.000. ($47.216 ES EL INGRESO QUE NECESITA UNA FAMILIA TIPO PARA NO SE CONSIDERADOS POBRES)
Esa es la realidad, seguimos haciendo visible nuestro reclamo:
• Recomposicion Salarial
• $ 10.000 pesos al básico.
• 120 % de peligrosidad
• Bono, por ser considerados trabajadores esenciales
• Pase a Planta Permanente de los 6 (seis) trabajadores temporarios, que ingresaron el 20 de Diciembre del año 2016
• Nombramiento de personal
• Convenio Colectivo y Carrera Administrativa
• Mejoras y reformas edilicias.
• Capacitación del personal

Esperamos que en Diciembre se cumpla la cláusula de revisión y quienes dicen ser nuestros representantes basen los reclamos, en la realidad que están viviendo los trabajadores.
A pesar de todas estas dificultades mencionadas, nunca dejamos de asistir a los jóvenes, que hoy se encuentran privados de la libertad, en el Centro Cerrado Leopoldo Lugones.
Autoconvocados del Centro Cerrado Leopoldo Lugones,

Tras 17 años de lucha los trabajadores del Bauen dejaron el edificio del hotel

Amenazados por un desalojo debido al veto del ex presidente Mauricio Macri sobre la expropiación, los trabajadores dejaron el edificio del hotel. Marcaron un hito en la lucha cooperativista gestionando colectivamente al Bauen luego de la quiebra. Dicen que se «reinventarán» bajo el lema Lucha, Cultura y Trabajo. El triste remate de los muebles y la decisión de seguir adelante.

“Durante 17 años enfrentamos muchas adversidades. Superamos todas. Hemos luchado con alegría, agradecidos de experimentar esta pasión colectiva. En nuestro querido Bauen hemos trabajado, nos hemos abrazado, reído, llorado, fuimos desdichados y felices. Ninguno de nosotros y nosotras elegiría otro modo de atravesar estos últimos 17 años”. Así comienza la carta de los y las trabajadoras del hotel Bauen que decidieron —no sin dolor, ni pesar— dejar el mítico edificio de Callao al 300 amenazados de desalojo. El Bauen es sinónimo de lucha y uno de los símbolos más emblemáticos de cooperativismo a nivel internacional. Pero lejos de bajar los brazos, en este 2020 que parece no dar respiro, los trabajadores seguirán de pie y dicen se “reinventarán” bajo el lema Lucha, Cultura y Trabajo. Nuestras Voces habló con María Eva Losada, presidenta de la Cooperativa del Bauen.

—¿Cómo se tomó la decisión?

—Estamos en una situación muy crítica. La decisión que tomamos no es fácil, porque la verdad es que sinceramente veníamos ya con déficit y estábamos muy complicados. El Gobierno de la ciudad nos volvía locos con el tema de la instalación, que faltaba siempre algo, y nosotros la verdad que queríamos hacer todo lo mejor. Tuvimos que hacer una inversión muy grande para que nos permitieran la habilitación y la verdad es que no pudimos recuperarnos. Ya los compañeros a fin del año pasado no tenían el excedente que se daba todos los años. Apenas pudimos dar una caja navideña. Y después vino la pandemia. Nosotros teníamos plazas como para alojar ahí a los pacientes con COVID pero el gobierno de la ciudad no quiso. Encima todavía arrastrábamos el problema del tarifazo. En este momento estamos debiendo entre proveedores y todo 8 millones de pesos. Entonces nos sentamos a hablar con todos los compañeros porque la verdad es que los compañeros ya prácticamente iban a comer a comedores porque ya no se podían sostener. Algunos cobran el IFE, otro no cobran nada porque son compañeros extranjeros de países limítrofes. 

—Nadie puede decir que no pelearon hasta el final…

—Hicimos muchísimas cosas y no tuvimos respuestas. Siempre creímos que nuestra lucha era política por eso presentamos una ley para expropiar el inmueble, que sea un patrimoio del Estado y que a nosotros nos lo dieran en comodato. Pero esa ley fue vetada por Macri apenas asumió. Y por otro lado teníamos el conflicto con la Justicia porque nos querían desalojar. Eso llevó a que nos inhabilitaran el lugar en 2019. 

—¿Cuáles son los planes para el futuro?

—Ahora estamos tratando de rematar todo lo que es el hotel: Las camas, la sillas, la mesas y todo lo que con tanto esfuerzo hemos comprado. Cuando entramos estaba deshabitado y lo pusimos en marcha. Lo único que sabemos es tratar de llevar el pan a la casa de manera digna. Entonces la verdad es que vamos a seguir con el espacio Bauen al que pertenece un espacio teatral, está La poderosa, Cítrica, la Dignidad. Nosotros siempre dijimos que levantamos la bandera de la lucha, la cultura y el trabajo. Entonces estamos pensando en tener un espacio de gastronomía y cultura. O sea, como se dice ahora: “reinventarse”. 

—Pero ya no es empezar de cero, tienen un capital simbólico muy fuerte 

—Tal cual. Nosotros cuando empezamos nadie nos dio nada. Todo lo que hicimos fue a base de sacrificio. Lo único que nos importaba era mantener la fuente de trabajo y tratar de invertir y mejorar el trabajo. Compramos televisores, camas, todo lo que correspondía a un confort. Porque a muchos de nuestros clientes no les interesaba que fuera una cooperativa. Pero hay otros que sí, que venían exclusivamente por eso. Es muy estresante todo porque en estos días la verdad que yo no pensé la dimensión que podía llegar a tomar todo esto, porque siempre uno está más que nada con los compañeros. Hemos pasado por miles etapas. Tantas lucha, tanta idas y venidas, angustia, alegrías. Y todo eso lo vamos a usar en el futuro. No me siento en ese aspecto en derrota porque todo lo que construimos es muy grande y la verdad es que este tiempo lo demostró la gente con los enormes gestos de solidaridad, de decirnos que no bajemos los brazos. 

—¿Tienen apoyo del gobierno nacional?

-Estamos hablando con el INAES para tratar de trasladarnos y volver a empezar. 

Historia de lucha y resistencia

El hotel fue construido en 1978 con motivo de la Copa Mundial de Fútbol de 1978. Su época dorada fue en la década de 1980 hasta la llegada masiva de cadenas internacionales de hotelería de alta categoría durante la apertura económica de la década de 1990 lo que llevó a su quiebre en el 2001. En marzo de 2003, con la ayuda del Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas (MNER), treinta y ocho trabajadores reingresaron al edificio. Mientras luchaban por la propiedad a través de activismo y negociación, lentamente reabrieron el negocio e iniciaron reparaciones del edificio, financiadas por los mismos trabajadores. Desde ese tiempo, la cooperativa Bauen contrató 150 trabajadores. En octubre de 2005, el hotel fue informado que, mientras el derecho de los trabajadores a mantenerse dentro del hotel era reconocido, no les era permitido funcionar como una empresa. Apenas enviada esta noticia, las entradas fueron selladas con cinta oficial, pero fueron rápidamente removidas por los trabajadores del hotel, quienes hicieron caso omiso al aviso y continuaron con las operaciones comerciales. Pero en junio de 2007, el poder judicial emitió una nueva orden de desalojo​ y el traspaso del hotel a una empresa inmobiliaria relacionada con los dueños originales lo que provocó la respuesta de organizaciones y campañas para impedirlo.  

Fuente: http://www.nuestrasvoces.com.ar

Hugo Moyano destacó el “respaldo de los trabajadores al gobierno nacional”

El titular del gremio de Camioneros sostuvo que la convocatoria a participar de la caravana por el Día de la Lealtad peronista busca, “además de celebrar un día clave para el peronismo, transmitirle al Gobierno el apoyo de los trabajadores”.

El titular del gremio de Camioneros, Hugo Moyano, sostuvo hoy que la convocatoria a participar de la caravana por el Día de la Lealtad peronista busca, “además de celebrar un día clave para el peronismo, transmitirle al Gobierno el apoyo de los trabajadores”.

Las palabras del dirigente fueron formuladas esta mañana en el marco de una conferencia de prensa convocada por los gremios que integran el Frente Sindical para el Modelo Nacional (Fresimona), quienes organizaron la caravana que, con cientos de vehículos, se dispone a marchar hacia el Obelisco y la Plaza de Mayo.

En este día, donde la sociedad entiende este mensaje histórico tan importante que nos ha dejado el general (Juan Domingo Perón), todo lo que se haga en función de reconocer y abrazar aún más la causa del peronismo me parece importante”, dijo Moyano en la cita con la prensa, celebrada en la sede del gremio Smata, en avenida Belgrano al 600.

En ese marco, Moyano puntualizó que “todos los trabajadores sabemos cómo actuar en esta circunstancia” de pandemia, por lo cual el llamado a participar fue sobre la base de “cuidarnos con los protocolos que decidió el Gobierno y el Ministerio de Salud, ya que nos infunde un profundo respeto además por todo lo que se viene haciendo para que el coronavirus no se lleve más vidas”.

Queremos transmitirle el respaldo a nuestro Gobierno en general y queremos demostrarle el apoyo que tiene de la inmensa mayoría de los trabajadores”, dijo el referente gremial, al destacar que “los trabajadores reconocen el esfuerzo” que están haciendo las autoridades para salir además de “esta situación en la que nos dejó el gobierno anterior”, en alusión a Mauricio Macri.

En este punto, admitió que “el expresidente habla (a través de los medios de comunicación) y da vergüenza escucharlo y verlo, tratando de ocultar el desastre que hizo”.

Por otra parte, consultado sobre si la caravana responde a las protestas opositoras registradas de los últimos días, Moyano dijo que “es una respuesta al requerimiento que hoy necesitan las autoridades, al apoyo que le brindamos” y agregó: “Les puedo asegurar que si no hubiéramos tenido un gobierno como el que tenemos, hubiera sido distinta esta situación”.

Sobre marchas opositoras

En tanto, cuestionó las movilizaciones opositoras: “Las marchas esas… cuando salen las señoras bien alimentadas, a decir todo lo que dicen… no le veo mucho sentido y ni siquiera me llaman la atención porque son tan absurdas las cosas que dicen”.

Por ejemplo, dicen que no hay libertad y yo pienso, ‘si no hubiera libertad, no estaría donde está, diciendo lo que dice, y menos en un momento en plena pandemia’. Así que no resiste mucho análisis”, añadió.

No obstante, remarcó que “tienen el derecho también de la protesta” aunque ratificó: “No le veo el sentido”.

En contraposición, recordó que el país está tratando de “salir del problema sanitario viniendo de donde viene, porque desgraciadamente el Gobierno que se fue es el que nos endeudó y nadie sabe siquiera dónde está esa plata”.

La máxima responsabilidad de lo que nos está pasando es del Gobierno anterior, a lo que se sumó la pandemia que estamos sufriendo”, concluyó.

Por su parte, Jorge García, del Sindicato de Peones de Taxis, contó que su sector en particular fue uno de los más perjudicados en la gestión anterior con bajas de “15 mil trabajadores” y dijo que eso ocurrió como “consecuencia, entre otras cosas, de las aplicaciones piratas”.

En este punto, Moyano retomó el micrófono y agregó: “Lo mismo que hicieron con Uber (aplicación para alquiler de viajes) quieren hacer con MercadoLibre, quieren sacarle todos los derechos al trabajador y eso es lo que los gremios de transporte no vamos a permitir”.

Trabajadores del Instituto Lugones: “Nos están dejando de lado y no somos los únicos en la provincia”

Personal de los Institutos de menores Leopoldo Lugones y Hogar Marengo se manifestaron esta mañana en la puerta del primero de los establecimientos en demanda de mejoras en sus condiciones de trabajo y haberes.

Luciano Giachetti, oficio de vocero de sus compañeros de trabajo y dio lectura al petitorio elaborado por los trabajadores autoconvocados de Niñez y Adolescencia de la Provincia de Buenos Aires.

Consultado sobre si habían tomado contacto con las autoridades actuales, Giachetti explicó que antes de tomar estas medidas lo hicieron pero sin obtener respuesta, incluso aseguró que a los sindicatos “se los pateó” para más adelante “y este año no ha habido paritarias y no hay nada concreto”, lo que llevó a visibilizar la situación en la que se encuentran.

Nos están dejando de lado y no somos los únicos en la provincia”, afirmó “los trabajadores de la salud, los judiciales, todos están enrolados en esta situación, en nuestro caso las bases dijeron basta y acá estamos”.

Consultado por la no presencia de ATE, Giachetti expresó que los autoconvocados “no se sienten identificados con lo que se logra (por parte del gremio), en tres o cuatro años, no nos han dado lo que pretendemos, nos arreglaron con migajas. Somos más de 60 asistentes de Niñez y Adolescencia que dijimos basta”.

Para finalizar expresó “ahora vamos a ver que respuesta hay a esta movilización, sabemos que ya ha llegado a quienes deben dar respuesta”.

Eduardo Pucci: “No necesitamos aplausos, necesitamos que la gente no salga a la calle”

El Director del Hospital provincial Sor María Ludovica de la ciudad de La Plata, Eduardo Pucci, aseguró que los trabajadores de la salud “están agotados, con mucho trabajo” y por eso instó a la población a “no salir a calle” en caso de no ser de suma necesidad.

En declaraciones a La Mecha por Radio Provincia dijo que “el COVID-19 es un patología muy severa, estamos en contacto con ella, peleándola cotidianamente y a pesar de los equipos de protección el hecho del contacto directo con el virus sumado al cansancio y la multiplicidad de trabajos lleva a que pueda haber algún descuido o algún error”.

Además, señaló que están “trabajando denodadamente y necesitamos que la gente se cuide para cuidarnos, no necesitamos aplausos, no somos héroes, somos trabajadores de la salud y que la población no colabore con aplausos, sino no saliendo a la calle, quedándose en casa y disminuyendo el riesgo de contagio”.

Vamos a seguir trabajando, vamos a seguir poniéndole el pecho a esto. La gente está desgastada, devastada psíquicamente, la vacuna no estará hasta marzo y hay que seguir cuidándose”, reflexionó Pucci.

Destacó que pese a la pandemia, en el hospital se “hicieron un trasplante de médula ósea en un chiquito de 3 años que viene de la costa y eso fue importantísimo porque era una sala cerrada desde abril del año pasado y en menos de 5 meses hicimos el primer trasplante. Además realizamos un doble trasplante renal para dos chiquitos, con un equipo de gente muy escaso y trabajando desde las 21 hasta las 4 de la madrugada en medio del COVID y esto es mi orgullo del hospital”.

InformaProvincia

Trabajadores de la Algodonera Avellaneda y el efecto Vicentin

La otra cara de Vicentin: la de la lucha de les trabajadores de la algodonera Avellaneda. La parte que sólo se cuenta en una agenda federal y no en las grandes pantallas dueñas de los debates que son tendencia. La parte real.

Por Agustina Flores

Era jueves 9 de julio y en el punto más icónico del país, según predica el porteño-centrismo, decenas de personas envueltas en banderas azules y blancas ostentaban su nacionalismo para manifestarse en contra de la intervención estatal de Vicentin. A casi 800 km de distancia, en la pequeña localidad santafesina de Reconquista, les trabajadores de la Algodonera Avellaneda, parte del grupo Vicentin, realizaban una caravana y un banderazo junto a coordinaciones multisectoriales a favor de la intervención en la empresa y visibilizando las precarias condiciones laborales que llevaron a una gran, pero pequeña, polémica.

Dos situaciones simultaneas bajo la misma discusión, pero con realidades -y repercusiones- que no se acercan en lo más mínimo.

Conflicto salarial

La Algodonera Avellaneda pertenece al grupo Vicentin y tiene su sede en el Parque Industrial de Reconquista. Les trabajadores realizan reclamos hace tiempo por condiciones laborales dignas: sus salarios varían entre los 20 y 25 mil pesos mensuales promedio y solo se les abona la parte que aporta el gobierno nacional bajo el programa ATP, la otra parte faltante -la diferencia entre el monto del ATP y los sueldos- se “completa” con bonos por carne de Friar y aceite de la marca del conglomerado.

A raíz de esto, el 6 de julio se llevó a cabo una reunión entre les trabajadores algodoneros y les representantes de Vicentin. La jornada concluyó con la supuesta promesa de sumar 1.500 pesos por mes al salario, pero a las palabras se las llevó el viento. No hubo tal acuerdo y les trabajadores decidieron arrancan el acampe por tiempo indeterminado en la entrada del predio.

Además, por no avalar las medidas de fuerza y desproteger a les trabajadores, estos se desafiliaron del gremio, la Asociación de Obreros Textiles (AOT), y se pasaron al Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros y Desmontadores de Algodón de los Departamentos General Obligado y San Javier, perteneciente al Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros y Desmontadores.

Desde ese lunes, les trabajadores permanecen por turnos en las carpas que levantaron afuera de la planta. La medida paraliza el funcionamiento de la empresa y sólo deja entrar al personal necesario para garantizar la seguridad.

“Vicentin factura más de 220 mil pesos por minuto. Y paga 100 pesos por hora y 10 pesos por antigüedad a los trabajadores de la Algodonera Avellaneda»

Diputado Carlos Del Frade para Rosario/12[1]

Banderazo

El 9 de julio, como todo día patrio, se llenó de significados de diferentes intérpretes a lo largo y ancho del país. Este año, atravesado por circunstancias conflictivas, fue el escenario de una indudable disputa por el sentido común: a favor y en contra de la estatización de Vicentin.

Ciudadanos nacionalistas de la capital argentina se reunieron en el obelisco a cacerolear bajo consignas diversas, pero aglomeradas bajo el descontento con el gobierno de turno y sus medidas tomadas a lo largo del aislamiento social, preventivo y obligatorio (ASPO).

Del otro lado del país, las cacerolas sonaban con un tono diferente y por una razón muy distante a la porteña. Les trabajadores de la algodonera participaron de la caravana y banderazo a favor de la intervención estatal a la cerealera, impulsada por coordinaciones multisectoriales del Sindicato de Aceiteros y Desmotadores de General Obligado, del Sindicato Aceitero de Rosario y de la mayoría de les trabajadores de toda empresa perteneciente al conglomerado Vicentin, junto a numerosas organizaciones sociales y militantes del campo nacional y popular.

La movilización del interior del país, particularmente del lugar en donde el verdadero conflicto de Vicentin radica, fue poco cubierta por los medios hegemónicos nacionales o ni siquiera apareció en sus agendas. El reflector de luz estuvo en el obelisco que conformó un show digno de la calle Corrientes aglomerando a sectores opositores del gobierno nacional, a anti-cuarentena y conservadores nacionalistas.

Las agendas mediáticas llevaron a que los discursos se moldeen de tal forma que sólo las aristas cubiertas por los grandes medios fueron las que entran en debate. Escenas como las que se dieron en Rosario y en Reconquista quedaron al margen, escenas en donde aparecieron las voces de les que no sólo ven la problemática, sino que la viven. De esta forma, se intentó visibilizar el núcleo de su conflicto, ya que las prácticas irregulares del gran conglomerado agroexportador corresponden con las de la empresa algodonera que les emplea, y no hay otras formas de combatirlas que apoyando medidas interventoras para hallar una respuesta alternativa.

La audiencia que no fue

Luego de semanas de acampe y lucha sin respuesta, el miércoles 22 de julio en la sede del Sindicato de Trabajadores Municipales de Reconquista, se llevaría a cabo una audiencia convocada por el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Santa Fe. Pero la representación patronal no se presentó en el lugar, dejando hablar a la ausencia.

Se estima que les patrones no están contentos con las medidas de fuerza de les trabajadores, y aún menos con su participación en la manifestación “pro intervención de Vicentin”. Sin embargo, les algodoneros decidieron reforzar sus convicciones y continuar con el acampe y bloqueo de la entrada a la empresa.

Apriete policial

El 31 de julio se llevó a cabo una volanteada en la ciudad de Avellaneda como nueva forma de acción y visibilización, que fue interrumpida por agentes de la policía de Santa Fe, quienes reclamaron datos personales y les sacaron fotos con la excusa de que era rutina.

En el comunicado del gremio se explicó que los patrulleros se dirigieron específicamente al grupo de diez trabajadores que cumplían todas las medidas sanitarias y de distanciamiento correspondiente a la fase 5 que rige en la provincia.

No es dato menor que el intendente radical de la localidad -y simpatizante cambiemista-, Dionisio Scarpín, convocó en diferentes ocasiones a manifestaciones en contra de la intervención de Vicentin. “Cuando ellos vienen acá a hacer manifestaciones nadie les dice nada. Nosotros éramos 10, todo con respeto y fuimos intimados por la policía. Que sepa la sociedad cómo somos tratados”[2] relató una de las delegadas.

Es fácil notar las diferencias entre los diversos actores que ocupan las calles en este contexto tan utópico que nos aísla. Se encasillan las luchas para determinar cuál merece ser vigilada de cerca bajo el ojo de la gorra y cuáles no.

En el caso de la estatización de Vicentin, aspiración que hace pocos días se dio de baja, las discusiones rondaron, por una parte, en el sentido equivocado. El debate político sobre la empresa y lo que significaba la intervención por parte del Estado llenó todas las pantallas del país, dejando al margen, en la mayoría de las veces, las situaciones reales de problemas verdaderos que vivían y viven las personas afectadas directamente por las maniobras fraudulentas de la empresa: les trabajadores.

Si el foco de la discusión hubiese estado ese 9 de julio en las calles de Reconquista en vez de en el microcentro porteño ¿Se hubiese dado la oportunidad de ampliar el espectro de pros y contras en el conflicto para incluir a les que viven la situación? Nunca sabremos la respuesta exacta, pero me atrevo a predecir que el debate mediático farandulero hubiese encontrado otra escapatoria con tal de no dar una de las verdaderas disputas necesarias para tratar el tema.

Las calles intentan ser ocupadas por sectores opositores alardeando de que son la voz del pueblo mientras aturden con sus cacerolazos. Sin embargo, las calles no están totalmente vacías para ser tomadas, están cargadas de sentimientos y significados de años y años de luchas. En el interior del país también se dan batallas, y de las más olvidadas. Abrir los ojos es saber de qué lado mirar y notar qué cacerolas están vacías de verdad.

Fuente: https://revistatrinchera.com/

Aprovechamiento Político

El Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros y Desmotadores de Obligado y San Javier, de Santa Fe, Delegados de Base y trabajadores de la empresa Vicentin Saic, expresaron su “apoyo a la decisión del Poder Ejecutivo Nacional de intervenir la empresa”. También criticaron a “conocidos” dirigentes locales por apoyar “intereses empresarios”.

La Plata, 14 Jun (InfoGEI).- Mediante un comunicado, tanto el sindicato como los delegados gremiales, confían en que “la medida llegue para poner fin al período de incertidumbre que viven los trabajadores del Complejo Industrial Vicentin de Avellaneda, Provincia de Santa Fe”.

En efecto –continúa diciendo-, desde diciembre de 2019, cuando se declaró el estrés financiero, no hemos obtenido respuestas concretas por parte de los representantes de la firma sobre el futuro de la empresa y de los puestos de trabajo. Fueron seis meses de puja constante por recibir información certera y percibir las remuneraciones correspondientes. Sólo hubo dilaciones, postergaciones de cualquier solución entre audiencias y reuniones que al día de la fecha no llegaron a ningún fin, y ni siquiera logramos que la empresa abone los salarios correspondientes a la escala vigente, ni el bono de fin de año que debió pagar en el mes de enero”, señalan.

Aprovechamiento político

En otro de sus párrafos, el pronunciamiento gremial, expresaron además, el malestar que les generó “ver cómo algunos dirigentes políticos, por todos conocidos en nuestras localidades de Avellaneda y Reconquista, ante el arribo de la comisión interventora el día 9 de junio salieron a manifestarse a favor de los intereses de los empresarios, arrogándose hablar en nombre de los trabajadores. Se trata de las mismas personas que el año pasado, cuando esta empresa decidió cerrar dos de los sectores icónicos como lo han sido la refinería y la envasadora de aceite alegando que era poco rentable mantenerlos en la región, y dejando así varios empleados sin trabajo, no mostraron apoyo ni solidaridad con las familias que perdían así su fuente laboral”.

Doble vara

¿Dónde estaban estos dirigentes políticos cuando las millonarias inversiones que se hicieron en sus plantas no fueron en Avellaneda si no al sur de la provincia? ¿Qué opinan de que esas inversiones se realizaron gracias a los préstamos del Estado y al financiamiento de los productores a los que han dejado de pagar? No mostraron ningún apoyo ni solidaridad con las familias que perdían su fuente laboral, ni se preocuparon por la desinversión en la zona.

Estos dirigentes políticos que hoy se arrogan el derecho de hablar en nuestro nombre nada decían cuando los trabajadores reclamamos el pago íntegro de los salarios. En ese sentido, en virtud de haber sido electos por el conjunto de la ciudadanía, deberían mostrarse en favor de la sociedad toda y no sólo de los sectores más poderosos, como lo demostraron convocando a una manifestación que incumplió con todos los protocolos de salud -en el marco de una pandemia- en favor de los empresarios, e instando a la sociedad a acompañarlos omitiendo información como la realidad salarial de los trabajadores.

Concientización

A la sociedad queremos trasladarle la incertidumbre que genera trabajar en estas condiciones, e invitarlos a empatizar con los que trabajan en las plantas del complejo para que puedan contarles su realidad, que es muy distinta a la de aquellos que ocupan cargos jerárquicos en la firma.

La prioridad en esta crisis deben ser los trabajadores, sus fuentes de trabajo y las familias de la región. Apostamos firmemente que la resolución del Gobierno de la Nación brinde una respuesta en favor de la recuperación de la capacidad productiva garantizando los puestos de trabajo y mejorando las condiciones laborales, para todos los trabajadores y las familias del norte de Santa Fe. (InfoGEI)Jd

A %d blogueros les gusta esto: