Trabajadores de la Algodonera Avellaneda y el efecto Vicentin

La otra cara de Vicentin: la de la lucha de les trabajadores de la algodonera Avellaneda. La parte que sólo se cuenta en una agenda federal y no en las grandes pantallas dueñas de los debates que son tendencia. La parte real. Por Agustina Flores Era jueves 9 de julio y en el punto más icónico del país, según predica el porteño-centrismo, decenas de personas envueltas en banderas azules y blancas ostentaban su nacionalismo para manifestarse en contra de la intervención estatal de Vicentin. A casi 800 km de distancia, en la pequeña localidad santafesina de Reconquista, les trabajadores de la Algodonera Avellaneda, parte del grupo Vicentin, realizaban una caravana y un banderazo junto a coordinaciones multisectoriales a favor de la intervención en la empresa y visibilizando las precarias condiciones laborales que llevaron a una gran, pero pequeña, polémica. Dos situaciones simultaneas bajo la misma discusión, pero con realidades -y repercusiones- que no se acercan en lo más mínimo. Conflicto salarial La Algodonera Avellaneda pertenece al grupo Vicentin y tiene su sede en el Parque Industrial de Reconquista. Les trabajadores realizan reclamos hace tiempo por condiciones laborales dignas: sus salarios varían entre los 20 y 25 mil pesos mensuales promedio y

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Aprovechamiento Político

El Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros y Desmotadores de Obligado y San Javier, de Santa Fe, Delegados de Base y trabajadores de la empresa Vicentin Saic, expresaron su “apoyo a la decisión del Poder Ejecutivo Nacional de intervenir la empresa”. También criticaron a “conocidos” dirigentes locales por apoyar “intereses empresarios”. La Plata, 14 Jun (InfoGEI).- Mediante un comunicado, tanto el sindicato como los delegados gremiales, confían en que “la medida llegue para poner fin al período de incertidumbre que viven los trabajadores del Complejo Industrial Vicentin de Avellaneda, Provincia de Santa Fe”. En efecto –continúa diciendo-, desde diciembre de 2019, cuando se declaró el estrés financiero, no hemos obtenido respuestas concretas por parte de los representantes de la firma sobre el futuro de la empresa y de los puestos de trabajo. Fueron seis meses de puja constante por recibir información certera y percibir las remuneraciones correspondientes. Sólo hubo dilaciones, postergaciones de cualquier solución entre audiencias y reuniones que al día de la fecha no llegaron a ningún fin, y ni siquiera logramos que la empresa abone los salarios correspondientes a la escala vigente, ni el bono de fin de año que debió pagar en el mes de enero”, señalan. Aprovechamiento

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