No podemos aceptar 50.000 muertes a la semana por COVID-19 como un número admisible

La OMS pide a los líderes que participarán en la Asamblea General compromiso político y solidaridad global para afrontar la pandemia del coronavirus y les recuerda la urgencia de recursos para el mecanismo de acción conjunta que busca el desarrollo de una vacuna y tratamiento para todos. 

El director de Organización Mundial de la Salud (OMS) señaló que si algo pide a los jefes de Estado y de gobierno que participarán la semana próxima en el debate de alto nivel de la Asamblea General de la ONU es “una solidaridad genuina y recursos suficientes” para superar la pandemia de COVID-19.

En una conferencia de prensa, el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus afirmó que esas son las dos condiciones indispensables para que el mundo se recupere de la emergencia sanitaria.

Uno de los grandes problemas que vemos ahora en el mundo es la falta de solidaridad global. Los mayores actores no están trabajando juntos y deberían hacerlo. Si de verdad quieren mostrar su compromiso de vencer esta pandemia tienen que hacerlo por medio de una solidaridad genuina. Eso es lo primero. Y en segundo lugar, tendrían que destinar los recursos que necesitamos para vencer al virus, esperando tener una vacuna”, dijo Tedros.

Explicó que en el caso de los países que requieren apoyo esos recursos provienen de la ayuda oficial al desarrollo, pero que en este momento esa asistencia es muy pequeña para cubrir las necesidades.

El jefe de la OMS recordó que hacen falta 35.000 millones de dólares para el Acelerador ACT y que estos no pueden venir de la asistencia oficial al desarrollo.

En este sentido, llamó a los países a usar mecanismos alternativos de financiamiento.

Necesitamos dos compromisos de los gobiernos o de los líderes: uno es solidaridad genuina y el otro son recursos para cubrir el costo de vacunas, tratamiento y diagnóstico. Tenemos otras necesidades, pero me centro en éstas porque si las logramos, las otras serán más fáciles de conseguir”, insistió.

Tedros abogó por convertir el debate de la semana entrante en una una plataforma en la que se ejercite un liderazgo para lograr un trabajo colectivo en favor de la gente de todo el mundo.

No son aceptables tantas muertes

El doctor Mike Ryan, responsable del Programa de Emergencias de la OMS destacó la disminución de las proporción de muertes por COVID-19 a nivel mundial a medida que se mejora el tratamiento y la gente está más alerta para tratarse pronto, además de que se hacen más pruebas y se registran casos más leves debido a que la enfermedad ahora se ha contagiado a grupos más jóvenes.

Sin embargo no podemos aceptar 50.000 muertes a la semana como un número admisible o que está bien…esta pandemia tiene un camino largo, no se va a ir pronto. Hay mucho trabajo que hacer para evitar que se acelere el contagio”, enfatizó Ryan.

 Reiteró que la pandemia “tiene mucho recorrido por hacer en nuestra sociedad. No está agotada, no va a desaparecer. Especialmente en los países que entran en la temporada de invierno, donde la gente va a estar más tiempo dentro, hay mucho trabajo por hacer para evitar eventos que amplifiquen los contagios, reducir la transmisión, proteger la apertura de las escuelas y a los más vulnerables de enfermar gravemente o morir”.

En el mismo tenor, Maria Van Kerkhove se refirió a los casi 30 millones de casos y el millón de muertos que están por acumularse en el mundo y exhortó a los países y a la población a echar mano de las herramientas con las que cuentan -como las medidas básicas de higiene y la distancia física, las pruebas y el aislamiento y rastreo de casos- para romper las cadenas de transmisión y salvar vidas.

Estamos en un mejor lugar que en los primeros meses, sabemos mucho más ahora sobre este virus”, acotó.

Datos desagregados para la reactivación

Por otra parte Van Kerkhove, directora técnica de la respuesta al coronavirus, aseveró que para ir recuperando las actividades suspendidas, las sociedades y gobiernos no deben enfocarse sólo en el número de casos, sino que deben desagregar y analizar los datos.

Debemos estar pendientes de las hospitalizaciones, el número de camas ocupadas, la ocupación en las unidades de cuidados intensivos, el número de personas con oxígeno o respiradores. Estos son parámetros que debemos monitorear para establecer la gravedad de la pandemia en un país, una provincia, estado o distrito para ver el impacto del COVID-19, pero también de otras enfermedades”, señaló.

Agregó que para tomar decisiones, las autoridades locales deben analizar continuamente todos los indicadores.

Vacuna contra la gripe

Van Kerkhove también urgió a la población en el hemisferio norte a vacunarse contra la gripe para la temporada invernal que se avecina.

La experta advirtió que la circulación de otros patógenos respiratorios complicará la respuesta al COVID-19 y el sistema de pruebas, porque habrá que hacer test de otras enfermedades.

La buena noticia es que tenemos una vacuna de la gripe. Enfatizamos el uso de la vacuna de la influencia en el hemisferio. Por favor, esperamos que haya un buen uso de la vacuna contra la gripe”, puntualizó.

Lo peor esta por llegar

Con ideología política y sin hacer caso a la ciencia no se va a vencer al COVID-19. Este es el claro y contundente mensaje que ha enviado la agencia de la ONU para la salud ante la aceleración de la pandemia a nivel mundial. Solo aquellos países que han usado una estrategia sanitaria coherente, como Corea del Sur, han sido capaces de detener la transmisión.

Mañana se cumplen seis meses desde que China reportó a la Organización Mundial de la Salud el primer caso de coronavirus. El saldo de la pandemia desde entonces es más de diez millones de infecciones y medio millón de muertos.

Este es un momento para que todos nosotros reflexionemos sobre el progreso que hemos logrado y las lecciones que hemos aprendido, y para  comprometernos de nuevo a hacer todo lo posible para salvar vidas”.

Tedros Adhanom Gebreyesus aseguró que, más allá de las investigaciones para encontrar un tratamiento o una vacuna hay esperanza de detener el contagio y puso como ejemplo a Corea del Sur, país que en febrero era el segundo en número de casos después de China, pero que ha conseguido suprimir la transmisión de la infección.

El virus explota las divisiones

Sin embargo, Tedros advirtió que la realidad es que la pandemia está muy lejos de terminar, y aún más en un ambiente de división política.

Todos (los expertos) están de acuerdo en que este virus tiene dos características: es rápido en su contagio y es letal. Y, además, puede explotar las divisiones entre nosotros. Y esa es la razón por la que la Organización Mundial de la Salud ha dicho: ‘por favor eviten las divisiones’. Cualquier diferencia puede ser explotada por el virus (…) Con diez millones de casos y medio millón de muertos, a menos que abordemos los problemas, la falta de unidad nacional y la falta de solidaridad internacionales, lo peor está todavía por llegar”, afirmó.

El virus no tiene nada que ver con la política, tiene que ver con la ciencia y me gustaría que todos estuviéramos de parte de la ciencia.

Por su parte, el director de emergencias de la OMS, Michael Ryan, respaldó las palabras de Tedros al señalar que se tiene que ver la forma en que cada gobierno sirve a su pueblo y la forma en que los ciudadanos tienen que apoyar, incluso cuando no es el gobierno de su elección.

Ese es el gran reto de la unidad nacional contra un enemigo común. Cuando hablamos de unidad nacional contra un adversario común, no significa que tengamos que escoger quien nos dirige en esa lucha, por lo que hay que ser capaces de superarlo. No podemos continuar permitiendo que la lucha contra este virus se convierta y semantenga como una lucha ideológica. No podemos vencer al virus con ideologías. Y creo que este es momento para que todo individuo y todo político se mire en el espejo y se pregunte: ¿estoy haciendo lo suficiente? Necesitamos tener esta conversación entre nosotros y este es el momento, porque no haytiempo que perder”, aseguró.

Del lado de la ciencia

Por su parte, la doctora María Van Kerkhove, epidemióloga jefe de la Organización, secundó a sus colegas al afirmar: “Esto no tiene nada que ver con la política, tiene que ver con la ciencia y me gustaría que todos estuviéramos de parte de la ciencia, y estuviéramos de parte de la sanidad pública y de la experiencia (de los conocimientos?)”.

Por ese motivo, el doctor Tedros hizo un llamado: “Por favor, pongan en cuarentena la politización del COVID-19. Por favor, necesitamos unidad política. Necesitamos unidad política a nivel nacional, unidad entre los partidos políticos, unidad más allá de las ideologías, unidad más allá de las creencias, unidad más allá de las razas, unidad más allá de cualquier diferencia que uno pueda mencionar”.

También instó a llevar a cabo una estrategia coherente de sanidad pública, que incluye desde las decisiones de las autoridades sanitarias hasta las decisiones personales de observar las reglas de higiene pública fundamentales.

El doctor Tedros resumió esa estrategia en cinco prioridades:

  • Primero, empoderar a la sociedad. Cada individuo debe comprender que no está indefenso: hay cosas que todos deberían hacer para protegerse a sí mismos y a los demás. La salud de los otros está en nuestras manos. Eso incluye mantener el distanciamiento físico, el lavado de las manos, los protocolos a seguir con la tos, quedarse en casa si uno se siente enfermo, usar mascarillas cuando sea apropiado y solo compartir información de fuentes confiables. Aunque uno pueda estar en una categoría de bajo riesgo, las elecciones que tome podrían marcar la diferencia entre la vida y la muerte para otra persona.
  • Segundo, suprimir la transmisión. Hay medidas que todos los países pueden tomar para eliminar la propagación del virus como asegurarse de que los trabajadores de la salud tengan acceso a capacitación y equipo de protección personal, mejorar la vigilancia para encontrar los casos, localizarlos y poner en cuarentena los contactos que hayan podido tener.
  • Tercero, salvar vidas. La identificación temprana y la atención clínica salvan vidas. Proporcionar oxígeno y dexametasona a personas con enfermedades graves y críticas salva vidas. Prestar especial atención a los grupos de alto riesgo, incluidas las personas mayores en centros de atención a largo plazo, salva vidas. Japón lo ha conseguido: tiene una de las mayores poblaciones de personas mayores, pero su tasa de mortalidad es baja, y la razón es lo que acabamos de decir: muchos países pueden aplicarlo y salvar vidas.
  • Cuarto, acelerar la investigación. Ya hemos aprendido mucho sobre este virus, pero todavía hay mucho que desconocemos, y todavía hay herramientas que necesitamos.
  • Y quinto, tener un liderazgo político.

Dentro de sus esfuerzos por acelerar la investigación, el director de la Organización Mundial de la Salud anunció que, , esta semana convocará una segunda reunión para evaluar los avances en investigación y desarrollo que se hanconseguido hasta el momento y reevaluar las prioridades de investigación para la próxima etapa de la pandemia.

Después recordó que, aunque muchos países han hecho algunos progresos, a nivel mundial la pandemia en realidad se está acelerando: “Todos estamos juntos en esto, y todos estamos en esto a largo plazo. Necesitaremos mayores reservas de resiliencia, paciencia, humildad y generosidad en los próximos meses. Ya hemos perdido mucho, pero no podemos perder la esperanza”.

Finalmente, aseguró que elmomento de reflexión que brindan estos seis meses de pandemia son  un momento ideal para que todos los países renueven su compromiso con la cobertura sanitaria universal como  piedra angular del desarrollo social y económico, y para construirun mundo más seguro, más justo, más verde e inclusivo.

Brasil al tope

Más de 100.000 muertes por coronavirus en América Latina; un juez ordena a Bolsonaro usar tapabocas en público.

Los casos de coronavirus confirmados a nivel mundial ascienden a más de 9,2 millones, con casi medio millón de muertes por COVID-19. El número de víctimas fatales registradas en América Latina superó oficialmente las 100.000 el martes. En Brasil, un juez ordenó al presidente de extrema derecha Jair Bolsonaro que use tapabocas en público, o enfrentará una multa de casi 400 dólares por cada incumplimiento.

Esto ocurre al tiempo que Bolsonaro continúa asistiendo a multitudinarias manifestaciones políticas en todo Brasil, donde se registraron casi 40.000 nuevos casos el martes, la mayor tasa de contagios a nivel mundial.

En México, autoridades de la salud anunciaron un récord diario de más de 4.500 nuevos contagios por coronavirus.

La Unión Europea está preparándose para reabrir sus fronteras a viajeros de decenas de países, a excepción de quienes viajan desde Estados Unidos, a los cuales quizás se les prohíba el ingreso debido a las altas tasas de contagios en el país.

En el Medio Oriente, Arabia Saudí anunció que prohibirá el ingreso de viajeros extranjeros que planeaban asistir al Hach este año en medio de la pandemia, lo que constituye la primera vez en la historia moderna que a los musulmanes de todo el mundo no se les permitirá hacer la peregrinación anual a La Meca.

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