Autoconvocados del Lugones en disconformidad con el Acuerdo Salarial

El 22 de Octubre los Autoconvocados del Instituto Lugones realizaron una nueva caravana por la ciudad con el objetivo de seguir visibilizando la situación que están atravesando los trabajadores de Niñez y Adolescencia de la Provincia de Buenos Aires y del Instituto Leopoldo Lugones.

La caravana se inició en el Instituto a las 10 de la mañana y culminó en el veredón municipal, en el recorrido pasó por las oficinas de los gremios: ATE, UPCN y Salud Pública, que son algunos de los gremios que representan a los empleados estatales, para entregar en mano el petitorio de disconformidad con lo acordado en paritarias y las necesidades por las cuales la institución esta pasando.

Solo la Oficina de Salud Pública estaba abierta y se le pudo entregar en mano el petitorio, en ate y upcn se pasó el petitorio por debajo de la puerta pues estaban cerrados.

Los autoconvocados aclararon que “no nos movilizamos por intereses políticos sino los de tener un ingreso digno y mejores condiciones laborales”.

El Petitorio

Azul, 22 de Octubre de 2020

Representantes Gremiales:
Los Autoconvocados del Centro Cerrado Leopoldo Lugones, queremos manifestar nuestro total disconformidad con el Acuerdo Salarial aceptado por los gremios, quienes manifiestan que es un gran logro y no se podía seguir presionando, lo acordado esta muy por debajo de los que las bases pretenden, pues la inmensa mayoría de las y los estatales enrrolados en La Ley 10430, continuaran por debajo de la línea de la pobreza. Lo que se le pide a quienes dicen ser nuestros representantes es obtener una verdadera recomposición salarial, que ya lleva mas de 10 años de deterioro.
La verdad la dicen los Números:
Enero del 2011, el sueldo de bolsillo de un trabajador de minoridad que recién ingresaba era de $ 3.560. basandonos en la inflacion desde Enero de 2011 a la fecha, el asistente deberia estar recibiendo de bolsillo $ 55.900.
Con el Acuerdo paritario firmado el sueldo del trabajador de minoridad rondara los $ 48.000. ($47.216 ES EL INGRESO QUE NECESITA UNA FAMILIA TIPO PARA NO SE CONSIDERADOS POBRES)
Esa es la realidad, seguimos haciendo visible nuestro reclamo:
• Recomposicion Salarial
• $ 10.000 pesos al básico.
• 120 % de peligrosidad
• Bono, por ser considerados trabajadores esenciales
• Pase a Planta Permanente de los 6 (seis) trabajadores temporarios, que ingresaron el 20 de Diciembre del año 2016
• Nombramiento de personal
• Convenio Colectivo y Carrera Administrativa
• Mejoras y reformas edilicias.
• Capacitación del personal

Esperamos que en Diciembre se cumpla la cláusula de revisión y quienes dicen ser nuestros representantes basen los reclamos, en la realidad que están viviendo los trabajadores.
A pesar de todas estas dificultades mencionadas, nunca dejamos de asistir a los jóvenes, que hoy se encuentran privados de la libertad, en el Centro Cerrado Leopoldo Lugones.
Autoconvocados del Centro Cerrado Leopoldo Lugones,

FEGEPPBA: “Hay que superar el 10% de aumento”

El integrante del Consejo Directivo de  Federación de Gremios Estatales y Particulares de la provincia de Buenos Aires (FEGEPPBA), Pedro Fernández, aseguró que es necesario “superar el 10% de aumento” salarial y destacó la iniciativa de gobierno de que el incremento propuesto se incorpore al sueldo básico de los trabajadores.

En declaraciones a Siete Colores por FM 97 Une recordó que en la primera reunión paritaria “FEGEPPBA fue muy claro y contundente” y afirmó que en el encuentro del lunes “debe haber una propuesta que iguale a la inflación 2020, acordar que el año que viene habrá un recupero de lo perdido en 2019, otorgar un plus a los sectores más postergados, dejar abierta las negociaciones sectoriales y hacer recategorizaciones”.

Fernández reiteró que el gobierno “no se debe hacer el distraído y recordar que hay una paritaria pendiente y abierta de resolución que es la de 2019 donde hay un atraso del 30 por ciento como mínimo.”


#InformaProvincia

Los trabajadores y trabajadoras de la salud merecemos una recomposición salarial

Nuestro sector, eternamente postergado a la hora de debatir presupuestos y decidir prioridades, hoy pide a gritos el reconocimiento que merece la enorme tarea que venimos llevando adelante. Con una sobrecarga laboral extrema, sin vacaciones ni licencias, con enorme exposición al contagio y la muerte, el equipo de salud está dejando todo para cuidar a la población frente a la peor crisis sanitaria de los últimos 100 años.

Por Pablo Maciel | Secretario Gremial de CICOP

La provincia de Buenos Aires ha destinado en lo que va de la pandemia unos $14.000 millones en insumos e infraestructura, sin dudas una cifra histórica. Es lo que permitió pertrechar rápidamente al sistema de salud con elementos de protección personal en cantidad e incrementar el número de camas y respiradoras a más del doble de lo que teníamos hace pocos meses atrás. Ese crecimiento no ha sido de la misma magnitud en materia de recursos humanos, que como alertó recientemente la SATI se ha transformado en el cuello de botella del sistema. La imagen de camas y respiradores fuera de servicio en el peor momento de la pandemia son ilustrativas del desbalance en la designación de los recursos.

Mientras el sistema de salud de la provincia creció en 1.500 camas y 1.132 respiradores, la cantidad de profesionales que ingresaron al sistema es de 700. En muchos hospitales tenemos cargos disponibles pero no podemos conseguir postulantes. Como lo venimos diciendo hace tiempo, el origen del problema está en los bajos salarios y el pluriempleo.

 Con un salario inicial de $46.800 en los hospitales y de $32.000 en los centros de salud va a ser muy difícil remontar los meses que tenemos por delante, con un personal sanitario agotado por el cansancio físico, mental y emocional. A esto se agrega la pérdida sostenida de personal por infecciones y muertes provocadas por la alta carga de exposición viral, la falta de medidas de protección y las malas condiciones laborales que padecemos en muchos establecimientos.
 
Si queremos superar lo que nos queda por delante y evitar el colapso del sistema de salud son necesarias algunas medidas básicas. En primer lugar es necesario un monitoreo preciso de la situación epidemiológica de cada distrito para regular adecuadamente las aperturas y restricciones en cada lugar. No hay margen para flexibilizar apresuradamente. La situación de provincias como Jujuy y Rio Negro son ejemplos de esto. Ambas provincias actualmente están ofreciendo cifras mayores a $200 mil a los médicos que estén dispuestos a viajar como bomberos para sofocar el incendio y aún así no consiguen personal. La dinámica de la pandemia no puede ser subestimada porque el precio es muy alto. Cuando se pierde el control es muy difícil volver a recuperarlo como  lo vimos meses atrás en Europa.
 
Nadie desconoce la delicada situación económica en la que nos encontró la pandemia ni las graves consecuencias que la misma está provocando en nuestra economía. Será el momento para que la historia no se repita y la salida de la crisis no sea por el doloroso camino del ajuste. Quizás sea el momento de equilibrar las cargas buscando los recursos en los sectores más concentrados recomponiendo el salario como elemento clave para dignificar el trabajo y para reactivar un mercado interno que actualmente está en terapia intensiva y sin respirador. La paritaria es un derecho de los trabajadores y es la herramienta para mejorar salarios y condiciones laborales.

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