Carta abierta de privados de libertad de una cárcel bonaerense para Maradona y sus familiares

Personas privadas de libertad de una cárcel bonaerense que participan de un taller literario escribieron una carta abierta ante la muerte de Diego Armando Maradona.

“Dedicado a la memoria del más Grande de la historia del Fútbol”, menciona la misiva producida por internos alojados en el pabellón 9 sector 3 de la Unidad 30 General Alvear, dependiente del Servicio Penitenciario Bonaerense.

Estas humildes líneas salen desde lo más profundo de nuestros sentimientos hacia la persona que nos hizo soñar, llorar, reír, y por sobre todo juntar a todo el país argentino a través de un simple esférico tan amado por él, llamado pelota.

Es difícil expresar lo que se siente, aún no lo creemos, pero nos toca aceptar que ya no lo vamos a disfrutar físicamente, pero eso no significa que no siga vivo, porque dentro de cada argentino hay un pedacito de él, en cada barrio, en cada estadio, en cada botín, tobillera, media futbolera, en cada camiseta, por eso no podemos decir que D10S murió, solo está descansando.

Lo respetamos por lo que hizo dentro de un estadio, por dejar el alma en cada partido con la celeste y blanca, por hacer realidad su sueño y el sueño de todos los amantes del futbol, levantar esa copa tan deseada, tan anhelada, la que cada cuatro años esperamos ansiosamente poder ganarla.

No nos salen las palabras, se nos caen las lágrimas. Sentimos dolor en el alma, un vacío abismal, y nos mata la angustia de no poder ir a despedirlo por estar pagando una condena, pero en cada patio mientras estemos jugando al fulbito, en el potrero carcelero, su imagen y recuerdos estarán presente.

Una vez en tu despedida dijiste, “Yo me equivoqué y pagué, pero la pelota no se mancha” .Y hoy la pelota está llorando por vos. Que en paz descanses.   Enviamos nuestras condolencias a la familia”.

En tanto, un interno de la Unidad 28 Magdalena elaboró un dibujo como un tributo al capitán de la selección de fútbol de Argentina, campeona del mundo en 1986.

Alrededor de 100 internos reciben contención psicológica en la Unidad 38

Los profesionales Soledad Wibert y Luciano Vitali, integrantes de la sección Sanidad de la Unidad Penal Nº 38 de Sierra Chica, dependiente de la Dirección de Salud Penitenciaria, están llevando a delante un programa de contención psicológica para los privados de la libertad de este establecimiento en el marco de la pandemia por el Covid-19.

Desde que comenzó el aislamiento social y preventivo en el mes de marzo hasta la actualidad, el número de internos entrevistados de manera presencial ha aumentado a una cifra cercana a los 100.

Tenemos pacientes que asisten de manera voluntaria, otros por disposición judicial y otros que son derivados por las autoridades de la Unidad” contó la Licenciada en Psicología Soledad Wibert.

Angustia, depresión, trastornos de ansiedad. Son algunas de las patologías que presentan al momento de ser atendidos. Si bien los profesionales cumplen con sus horarios de servicio habituales, la disponibilidad es las 24 horas los siete días de la semana.

Hay muchos internos preocupados por sus familias, por la situación económica y laboral, encontramos que muchos manifiestan un sentimiento de culpa al estar detenidos y contar con las necesidades básicas cubiertas y en este contexto de pandemia sus familias cómo se encuentran en el afuera. También está el miedo porque alguno de sus familiares contraiga el virus, la situación se torna compleja” sentenció.

Si bien al comienzo de la pandemia, uniendo voluntades con el fin de cuidarse y cuidar a sus familiares, los internos de los establecimientos carcelarios optaron por no recibir visitas, la autorización del uso de celulares ha funcionado como un paliativo comunicacional importante, sin embargo, con el correr de los días, ha generado algunas controversias. “El chat diario con familiares ha provocado varias rupturas de vínculos por malos entendidos, una llamada no atendida o mensajes no respondidos”.

Finalmente, Wibert destacó que “es necesario este espacio de contención para que los internos puedan sobrellevar la pandemia de la mejor manera posible y así también tener una reinserción social efectiva”.

Vientos de Cambio

La Subsecretaria de Asuntos Penitenciarios e interventora del Servicio Penitenciario Federal (SPF), la ex jueza María Laura Garrigós de Rébori en diálogo con #LaMecha explicó la situación actual del Sistema Penitenciario Federal y en ese marco contó el objetivo principal que se plantea en este rol: “Quiero adecuar nuestro sistema penitenciario a los requerimientos de Naciones Unidas, ya con eso me daría por contenta”.

Las cárceles no pueden ser para castigos. Para poder reinsertar a la gente que sale en libertad, se trabaja con el Patronato de Liberados y con organizaciones sociales que nos van a poder dar una mano. Toda persona que pueda estar detenida en su domicilio, en casos de delitos leves, debería estarlo porque hay métodos electrónicos de control”, agregó.

Por otro lado, detalló cómo se vienen desarrollando las tareas prevención sanitaria en medio de la pandemia, y contó que hoy “hay 11 mil presos en el sistema penitenciario en la actualidad. Estamos trabajando con las autoridades del Ministerio de Salud de la Nación  porque todos estamos aprendiendo, hoy no se ingresa a la unidad penitenciario si no hay 14 días previos de revisión, se le está tomando la temperatura y hay controles médicos previo al ingreso y a los internos que ya están detenidos; también se realizan controles médicos y construcciones de cubículos para tratar a los contagiados”, indicó la funcionaria.

Al consultarla por la causa de espionaje ilegal que derivó en la intervención del Servicio, Garrigós de Rébori indicó que “la Ministra y el Secretario de Justicia me pusieron al tanto y nosotros lo que podemos hacer es en principio un sumario administrativo que controle la situación para que no se siga reproduciendo y eso es lo que vamos a hacer”.

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