El Papa Francisco a la ONU: “la pandemia demostró que no podemos vivir uno contra el otro”

En un mensaje grabado por el 75º aniversario de la creación de la Organización de Naciones Unidas, el pontífice repasó diversos temas entre ellos la pandemia por Covid-19, la cultura del descarte, el desarme nuclear, entre otros.

La Plata, (InfoGEI).- El Papa Francisco en su mensaje a la Organización de Naciones Unidas (ONU) con ocasión del 75º aniversario de su creación abordó varios problemas que afligen actualmente al planeta y a la humanidad (Ver video).

Sobre la pandemia por Covid-19, el Papa aseguró que “ha puesto de relieve la urgente necesidad de promover la salud pública y de realizar el derecho de toda persona a la atención médica básica”. Es por ello que renovó su llamado a los responsables políticos y al sector privado “a que tomen las medidas adecuadas para garantizar el acceso a las vacunas contra el Covid-19 y a las tecnologías esenciales necesarias para atender a los enfermos”.

Francisco se detuvo después en la situación de precariedad que amenaza a gran parte de los trabajadores. “Es particularmente necesario encontrar nuevas formas de trabajo que sean realmente capaces de satisfacer el potencial humano y que afirmen a la vez nuestra dignidad. Para garantizar un trabajo digno hay que cambiar el paradigma económico dominante que sólo busca ampliar las ganancias de las empresas”.

El concepto “cultura del descarte” no podía faltar en este mensaje. Francisco aseguró que es “un atentado contra la humanidad” ya que se trata de “una gran falta de respeto por la dignidad humana, una promoción ideológica con visiones reduccionistas de la persona, una negación de la universalidad de sus derechos fundamentales, y un deseo de poder y de control absolutos que domina la sociedad moderna de hoy”. De hecho, sostuvo, “es doloroso ver cuántos derechos fundamentales continúan siendo violados con impunidad”.

El Santo Padre también habló del desarme nuclear y planteó cuestionarse si las principales amenazas a la paz y a la seguridad como, la pobreza, las epidemias y el terrorismo, entre otras, pueden ser enfrentadas efectivamente cuando la carrera armamentista, incluyendo las armas nucleares, continúa desperdiciando recursos preciosos que sería mejor utilizar en beneficio del desarrollo integral de los pueblos y para proteger el medio ambiente natural.

En este sentido, subrayó que hay que desmantelar “las lógicas perversas que atribuyen a la posesión de armas la seguridad personal y social” y en especial “la disuasión nuclear”, pues “fomenta un espíritu de miedo basado en la amenaza de la aniquilación mutua, que termina envenenando las relaciones entre los pueblos y obstruyendo el diálogo”.

Es por eso que es tan importante, recalcó, “apoyar los principales instrumentos legales internacionales de desarme nuclear, no proliferación y prohibición”. De hecho – puntualizó – “la Santa Sede espera que la próxima Conferencia de Revisión del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP) resulte en acciones concretas conformes con nuestra intención conjunta ‘de lograr lo antes posible la cesación de la carrera de armamentos nucleares y de emprender medidas eficaces encaminadas al desarme nuclear’”.

Francisco afirmó en su mensaje que nuestro mundo en conflicto “necesita que la ONU se convierta en un taller para la paz cada vez más eficaz” y explicó que la reciente adopción del alto al fuego global durante la presente crisis “es una medida muy noble, que exige la buena voluntad de todos para su implementación continuada”.

Por último, exhortó a repensar el futuro de nuestra casa común y proyecto común. “Es una tarea compleja, que requiere honestidad y coherencia en el diálogo, a fin de mejorar el multilateralismo y la cooperación entre los Estados” y sostuvo que la pandemia mostró “que no podemos vivir sin el otro, o peor aún, uno contra el otro”.

Las Naciones Unidas fueron creadas para unir a las naciones, para acercarlas, como un puente entre los pueblos; usémoslo para transformar el desafío que enfrentamos en una oportunidad para construir juntos, una vez más, el futuro que queremos”, concluyó. (InfoGEI) Mg

En la ONU, el Presidente convocó al diálogo, la solidaridad y la cooperación mundial para superar la crisis sanitaria y social

El presidente Alberto Fernández reivindicó el diálogo y la cooperación entre las naciones para superar la crisis sanitaria y social global que deja la pandemia y destacó que “no es tiempo de globalizar la indiferencia sino de globalizar la solidaridad en múltiples dimensiones”.

En su primer discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), cuya sesión se desarrolla de manera virtual por las restricciones sanitarias, el presidente argentino exhortó a sus pares a “recrear un multilateralismo basado en nuestra solidaridad”.

Tras reivindicar la prédica y el ejemplo del Papa Francisco, el mandatario llamó a los líderes mundiales a “pensar en cómo salir mejores y no peores de esta crisis”.

Si estamos uniendo esfuerzos de médicos, investigadores, inversionistas y sistemas científicos de todo el planeta para descubrir una vacuna que prevenga el COVID-19, tenemos que ser capaces de soñar y construir una vacuna contra la injusticia social, la depredación ambiental y la discriminación en todas sus formas”, subrayó el Jefe de Estado.

En el inicio de su mensaje, el mandatario argentino indicó que “la pandemia nos ha revelado frágiles y ha recreado la necesidad de construir puentes entre personas, entre naciones y entre regiones”, y llamó a “restablecer las prioridades del sistema multilateral empezando por los últimos para llegar a todos” para “ser arquitectos de una nueva ‘casa común’”.

Además, consideró que la crisis generada por el coronavirus “ha puesto manifiesto la grave desigualdad de género” e hizo visible la importancia “del trabajo que millones de personas, mayoritariamente mujeres, aportan con el trabajo doméstico y de cuidados no remunerado”.

El Presidente consideró que la vacuna que se produzca para prevenir el COVID-19 “tiene que ser un bien público global accesible a todas las naciones de una manera equitativa” y, en el mismo sentido, remarcó que “es necesario un compromiso colectivo para lograr la pronta y efectiva implementación del Acuerdo de París”.

Nadie se salva solo en un planeta que se incendia, se inunda o se envenena”, dijo y añadió: “Nuestro país está comprometido con una agenda de transición justa hacia el desarrollo integral y sostenible” que contemple “el refuerzo de la productividad y competitividad de la economía y la creación de empleos”.

Fernández fue el décimo orador en la jornada inicial de deliberaciones del organismo multilateral, oportunidad en la que destacó el acuerdo alcanzado por la Argentina con los acreedores externos sobre la deuda pública y agradeció el apoyo de la comunidad internacional. “El endeudamiento externo tóxico e irresponsable con fines especulativos constituye otra ola de atraso y subdesarrollo”, advirtió.

El Jefe de Estado argentino valoró que el apoyo de la comunidad internacional, del sector privado, de la sociedad civil y de la comunidad académica fue “clave” para alcanzar un acuerdo por la deuda pública con casi la totalidad de los acreedores externos y señaló que “las negociaciones con el FMI se encararán de la misma manera: de forma responsable, siendo respetuosos de los compromisos contraídos y evitando al mismo tiempo poner en riesgo las condiciones que permitan la reactivación económica y la construcción de un sendero de desarrollo inclusivo y sostenible”.

Además, elogió el posicionamiento de la ONU sobre los Procesos de Reestructuración de la Deuda Soberana, expuesto en su Resolución 69/319 del año 2015, que “sentó un precedente para el reconocimiento de los derechos económicos soberanos frente a comportamientos abusivos y extorsivos”, y enfatizó: “Ningún país puede pagar su deuda a costa de que su pueblo quede sin salud, sin educación, sin seguridad o sin capacidad de crecer”.

En otro pasaje de su exposición, el mandatario expresó que “las banderas de memoria, verdad y justicia guían las instituciones de nuestra democracia al igual que el respeto a la diversidad y la inclusión”.

La lucha contra todas las formas de discriminación y el consecuente compromiso con los derechos de las personas y grupos vulnerables e históricamente discriminados es parte de esta política del Estado que se proyecta en las numerosas iniciativas que la Argentina apoya y lidera”, dijo y resaltó que “el logro de la igualdad sustantiva entre varones y mujeres es una prioridad y un pilar central de la democracia argentina”.

Fernández expresó que es “imprescindible dinamizar la capacidad de las Naciones Unidas para dar respuesta al mandato para la que fue creada” y abogó por “unas Naciones Unidas 4.0, con sus valores fundacionales intactos y con la lucidez para incorporar los inmensos cambios tecnológicos en marcha, para hacerlos más humanos, más democráticos y más inclusivos socialmente”.

Asimismo, el Jefe de Estado ratificó que la Argentina “condena al terrorismo en todas sus formas y manifestaciones y privilegia su tratamiento en el marco de los foros multilaterales”.

A 26 años del atentado a la sede de la AMIA quiero continuar la política iniciada en este ámbito en 2003 y requerir a las autoridades de la República Islámica de Irán que cooperen con las autoridades judiciales argentinas para avanzar en la investigación de dicho atentado”, indicó Fernández y agregó: “También solicitamos a la comunidad internacional cumplimentar las solicitudes contenidas en las cédulas rojas de Interpol ante la eventual presencia de un imputado en sus territorios, algo que Argentina jamás dejó de reclamar”.

El Presidente también reivindicó los “legítimos e imprescriptibles derechos de soberanía de la Argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes” y recordó que este año se cumplirán 55 años de la Resolución 2065, la primera adoptada por la ONU relativa a la Cuestión de las Islas Malvinas y por la cual solicitó a la Argentina y al Reino Unido mantener negociaciones que permitiesen alcanzar una solución pacífica y definitiva a la disputa de soberanía.

El Reino Unido persiste en su actitud de desoír el llamado a reanudar las negociaciones respecto de la disputa territorial y ha agravado la controversia por los llamados a la explotación ilegal y unilateral de los recursos naturales renovables y no renovables en el área”, repudió Fernández. Y aseveró que ese país “también insiste con la injustificada y desmedida presencia militar en las Islas, que no hace más que traer tensión a una región caracterizada por ser una zona de paz y cooperación internacional”.

Hemos solicitado al Secretario General que renueve sus esfuerzos en la misión de buenos oficios que le fuera encomendada por esta organización. Confiamos en que puede ser de gran asistencia para que podamos dar cumplimiento a lo dispuesto por la comunidad internacional”, señaló el Presidente.

Y concluyó: “Espero que la solidaridad, el diálogo y la cooperación entre naciones, como alguna vez supimos hacerlo, sigan siendo el camino para enfrentar los desafíos que tenemos como humanidad”.

Argentina destaca informe de la ONU sobre los derechos humanos en Bolivia

El Gobierno argentino defiende firmemente la democracia en toda América Latina y, en este sentido, resalta la importancia del Informe publicado el 24 de agosto de 2020  por la Oficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, Michelle Bachelet, sobre la situación de los derechos humanos tras el golpe de estado luego de las elecciones del 20 de octubre de 2019 en Bolivia.

En dicho informe se registran, “en particular a partir del 10 de noviembre, episodios violentos, como incendios, saqueos de bienes privados y públicos”, en cuyo contexto la Oficina de la Alta Comisionada documentó “diversas violaciones de derechos humanos, incluyendo al derecho a la vida y seguridad, a la libertad, a la prohibición de la tortura y otras formas de maltrato, y al derecho a la libertad de expresión”, en un escenario de protestas “mayoritariamente pacíficas”, en que la policía no cumplió con su deber de protección.

El informe releva asimismo la utilización de municiones letales, algo negado por el gobierno de facto de la ex Senadora Jeanine Añez, en operaciones conjuntas entre la policía y las Fuerzas Armadas, el 15 y el 19 de noviembre en Sacaba (Cochabamba) y Senkata (El Alto), con el saldo de 19 muertos.

En su informe, la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos denuncia “un patrón de persecución judicial contra autoridades o personas asociadas con el MAS”, con “más de 150 procedimientos penales iniciados contra ex funcionarios de ese Gobierno, por delitos como terrorismo, sedición e incumplimiento de deberes, “vaga y arbitrariamente aplicados para restringir sus derechos”, en procedimientos en que se relevan “violaciones a las garantías del debido proceso y la presunción de inocencia, con irregularidades en la notificación de las órdenes judiciales, el arresto de testigos, el hostigamiento, detención y el enjuiciamiento de abogados defensores, debilidad de pruebas respaldatorias y la exposición pública de los detenidos”, además de la aplicación de “medidas excepcionales como la detención preventiva”.

Los relevamientos documentados por la Oficina de la Alta Representante ratifican la convicción del Gobierno argentino sobre las graves violaciones a los derechos humanos cometidas a partir del golpe de Estado que siguió a las elecciones del 20 de octubre pasado en Bolivia, al tiempo que renuevan nuestro compromiso por la pronta recuperación de la legitimidad democrática.

En este sentido, el Gobierno argentino insta a las autoridades del Estado a seguir las recomendaciones formuladas por la Alta Representante y exhorta a todos los actores políticos, gubernamentales y sociales en Bolivia a comprometerse en el proceso electoral del 18 de octubre próximo.

Chaves en Seminario contra la Tortura: “Hemos recuperado la política de derechos humanos”

El jefe de Gabinete de la Cancillería, Guillermo Justo Chaves, inauguró hoy el seminario Agenda de Prevención de la Tortura – Rol de los Organismos Internacionales ONU/OEA que contó con la presencia del candidato argentino al Subcomité de Prevención contra la Tortura de la ONU, Mario Coriolano, y de desatacadas personalidades del derecho internacional.

A partir del  10 de diciembre de 2019 nuestra agenda de política exterior recuperó algo que hace a nuestra identidad: la política de Derechos Humanos. Simboliza una cuestión central en la idiosincrasia de nuestro  pueblo. Nuestra historia así lo amerita y ratifica. Es parte de nuestra constante militancia sobre estos temas y las destacadas personalidades que la Argentina ha dado a los DDHH en el mundo hacen que sea un mandato de Estado”, resaltó Chaves.

“En el marco de esta política que impulsan el presidente Alberto Fernández y nuestro canciller Felipe Solá, hemos avanzado en políticas de Derechos Humanos y en temas de igualdad de género, que son lo mismo, creando así a nivel nacional el Ministerio de Mujeres, Diversidad y Géneros, al igual que la jerarquización de nuestra área específica, la Dirección de la Mujer y Asuntos de Género”, añadió Chaves al tiempo que destacó a Federico Villegas Beltrán como representante argentino en Ginebra, a Carlos Raimundi como embajador en la OEA y al jurista Mario Coriolano como  candidato argentino para volver a ser parte del Subcomité de Prevención contra la Tortura de la ONU.

Chaves puntualizó que “la pandemia es una oportunidad y un reto para las sociedades para generar así más vínculos de cooperación, solidaridad, protección de vida y salud de las personas. Allí aparecen las diferencias con sociedades que han optado por el individualismo y el egoísmo. La violencia institucional genera autoritarismo. En estos momentos en el mundo se generan condiciones para conductas autoritarias, por eso este seminario es un mecanismo de alerta temprana para que esté siempre el llamado de atención sobre la violencia institucional a través de las políticas de prevención y lucha contra estas prácticas degradantes”.

Trabajaremos fuertemente con todos nuestros representantes y las naciones hermanas para el ansiado sueño de una sociedad donde la vigencia, la protección y la militancia de los DDHH hagan una sociedad más justa e igualitaria”, concluyó Chaves.

Disertaron en la videoconferencia: Raúl Zaffaroni, Juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos; Juan Méndez, Profesor Residente de DDHH, WCL-AU y ex Relator Especial ONU sobre Tortura; Claudio Grossman, Instituto Interamericano de Derechos Humanos; Viviana Krsticevic, Directora Ejecutiva del CEJIL, y Paula Litvachky, Directora Ejecutiva del CELS.

El seminario organizado por la Cancillería argentina contó con la presencia de la Representante Permanente ante las Naciones Unidas, Embajadora María del Carmen Squeff, el Representante Permanente ante los Organismos Internacionales en Ginebra, Federico Villegas Beltrán y una numerosa audiencia de participantes de Armenia, Bolivia, Brasil, Costa Rica, Colombia, República Dominicana, Uruguay, México, Italia, España, Tailandia, Canadá, Honduras, Mozambique, El Salvador, Bélgica, Noruega, Guatemala, Perú, Francia, Palestina, Panamá y Paraguay.

Llega a Beirut un avión de la OMS cargado de suministros médicos y la ONU desembolsa fondos de emergencia

Las operaciones de asistencia a Líbano se intensifican con la entrega de recursos en efectivo y 20 toneladas de material y pertrechos médicos para atender a los heridos por la explosión masiva que sacudió a Beirut el martes pasado.

El avión fletado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) con 20 toneladas de equipo y suministros médicos llegó a la capital de Líbano para apoyar al personal sanitario que atiende a los pacientes heridos por la explosión del 4 de agosto, que lesionó a más de 4000 personas y causó la muerte de al menos un centenar de residentes.

Los pertrechos alcanzarían para unas mil curaciones de traumatología y mil cirugías de personas heridas o quemadas en el estallido masivo.

Estamos trabajando con las autoridades sanitarias, los socios del sector y los hospitales que atienden a los lesionados con el propósito de identificar las necesidades adicionales y darles apoyo inmediato”, explicó el representante en Líbano de la OMS, Iman Shankiti.

La explosión dejó fuera de servicio tres hospitales y causó daños parciales a dos más, reduciendo drásticamente la capacidad de tratar a los pacientes en la capital. Muchos heridos están siendo transferidos a nosocomios en otros puntos de Líbano, a veces tan lejanos como Saida, en el sur, o Trípoli, en el norte. Aún así, numerosas instalaciones se encuentran rebasadas.

La OMS distribuye los insumos recién llegados en los principales hospitales del país.

No descuidar la respuesta al COVID-19

La agencia destacó que la emergencia provocada por la catastrófica explosión ocurre en un contexto de agitación civil, crisis económica y una gran presencia de refugiados, además de la pandemia del coronavirus.

En este contexto, recalcó que no se debe descuidar la respuesta al COVID-19, lo que implica dar asistencia a la población más vulnerable.

La coordinadora humanitaria de las Naciones Unidas en Líbano, Najat Rodchi, dijo que el país requiere del apoyo internacional para superar el impacto devastador de esta crisis.

Estoy conmovida por la solidaridad de los pueblos y por los actos de bondad de los ciudadanos que han tomado la iniciativa para respaldar a otras personas con gran necesidad”, señaló.

Recursos de emergencia

Rodchi informó que autorizará el desembolso de nueve millones de dólares del Fondo Humanitario Libanés y que el coordinador de Ayuda Humanitaria de la ONU, Mark Lowcock, proveerá recursos adicionales del Fondo Central de Respuesta a las Emergencias (CERF) para fortalecer la capacidad de los hospitales y permitir que puedan ampliar o establecer las Unidades de Cuidados Intensivos, además de adquirir ventiladores y medicamentos, entre otros insumos.

La coordinadora llamó a una reunión con ONG y los organismos de Naciones Unidas para evaluar la asistencia humanitaria que están proveyendo y el camino a seguir.

Agregó que las agencias de la ONU en Líbano, en conjunto con sus socios en el terreno se movilizaron con celeridad para brindar auxilio inmediato a la población libanesa y respaldar con esto la tarea de respuesta del gobierno a la tragedia.

Estamos juntos en esto y estamos comprometidos a apoyar a Líbano en este momento tan difícil”, recalcó Rodchi.

Los argumentos a favor de una renta básica universal

La subsecretaria general de las Naciones Unidas y directora regional del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en Asia y el Pacífico, Kanni Wignaraja, destaca la necesidad de poner en marcha este sistema de seguridad social y advierte que la alternativa a no implementarlo resultará en un aumento de la desigualdad que incrementará las tensiones.

La regla número uno del manual de gestión de crisis es la siguiente: cuando estás en un hoyo, lo primero que debes hacer es dejar de cavar.

La vorágine en la que nos ha sumergido el brote de COVID-19 ha llevado a varios países a considerar la posibilidad de establecer incentivos fiscales a gran escala y la impresión de dinero para mitigar las dos crisis que se están desarrollando simultáneamente: la pandemia y la desenfrenada depresión económica. 

La aplicación de estas medidas resulta fundamental, pero deben ser estratégicas y sostenibles ya que, para tratar las crisis actuales, debemos evitar plantar las semillas de otras nuevas, ya que hay mucho en juego.

Por eso, ha llegado el momento de incorporar un nuevo elemento al conjunto de medidas políticas que los Gobiernos están adoptando. Un factor conocido de sobra, pero al que hemos olvidado por completo: La Renta Básica Universal, un mecanismo necesario como parte del paquete de medidas económicas que nos ayudará a salir de este abismo.

Posible incremento de las tensiones sociales

Sus múltiples detractores niegan su funcionamiento al afirmar que ningún país puede permitirse el lujo de repartir dinero con regularidad a cada ciudadano. Argumentan que crean déficits insostenibles que no pueden ser costeados.

Sin duda es una afirmación válida, pero hemos de pensar que la alternativa resultará en un aumento de la desigualdad que incrementaría las tensiones sociales suponiendo un mayor coste para los Gobiernos y expondría a los países a un mayor riesgo de conflicto civil.

La pandemia que se inició en China ha hecho estragos en toda Asia, e incluso fuera de ella, dejando en evidencia las desigualdades y vulnerabilidades regionales de enormes grupos de población. Entre ellas encontramos a los trabajadores del sector informal -cuyo número se estima en 1300 millones de personas o dos tercios de la mano de obra de Asia y el Pacífico-, así como a los migrantes, con casi 100 millones de personas desplazadas únicamente en la India.

Si gran parte de toda una generación pierde sus medios de subsistencia y la red de protección los costos sociales serán insoportables. La inestabilidad económica seguirá al estallido de las tensiones sociales.

Falta un nuevo contrato social

En estos momentos en los que tenemos que reactivar unas economías que se encuentran en plena erosión, el beneficio que reportaría la estabilidad social sería enorme, lo que constituye un argumento aún más convincente en favor de la Renta Básica Universal.

Necesitamos que surja un nuevo contrato social de esta crisis que reequilibre las profundas desigualdades que prevalecen en todas las sociedades. Para decirlo sin rodeos: la cuestión ya no debería ser si se pueden encontrar recursos para una protección social efectiva, sino cómo se pueden encontrar. La Renta Básica Universal se presenta como un instrumento útil en ese marco.

En este sentido, algunas partes de los Estados Unidos y Canadá ya se pusieron manos a la obra. De hecho, durante décadas todos los residentes del Estado de Alaska han recibido pagos anuales de este tipo. Por su parte, el primer ministro canadiense Justin Trudeau prometió 2000 dólares canadienses al mes a los trabajadores que perdieron sus ingresos debido a la pandemia durante los siguientes cuatro meses. Lo que necesitamos ahora es ampliarlo y hacerlo funcionar a largo plazo, y podemos.

Pero debemos plantearlo de un modo diferente al del pasado. No deberíamos verlo ni como una limosna ni como una solución complementaria a las ya existentes. En su lugar, debemos usar la doble crisis para reevaluar dónde seguimos “cavando”.

Necesitaremos una carga tributaria justa. Los países tendrán que trabajar conjuntamente e intercambiar datos para evitar que las personas y las empresas evadan impuestos. Todos debemos pagar la parte que nos corresponde. Sinceramente, ya no podemos privatizar las ganancias y socializar las pérdidas.

Después debemos acabar con las subvenciones, en particular las de los combustibles fósiles, que impiden el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, especialmente en las metas relativas al cambio climático. Esta medida supondría un beneficio común, al tiempo que generaría recursos económicos para un ingreso básico, pero también para apoyar a las empresas de combustibles fósiles.

Mayor carga impositiva para grandes fortunas y multinacionales

Warren Buffet y Bill Gates, dos de las personas más ricas del planeta, han defendido la postura de que los ricos han de pagar más impuestos, ya que su escasa aportación tributaria ha dado lugar a una creciente y enorme disparidad. Según el Informe sobre la Riqueza Global 2018 que elabora la empresa de servicios financieros Credit Suisse, el 10% de las personas más ricas del mundo poseen el 85% de la riqueza.

Las multinacionales tampoco pagan la parte que les corresponde. Apple, Amazon, Google y Walmart, por nombrar sólo algunas, generan beneficios estratosféricos y, después de aprovechar todas las lagunas de los sistemas fiscales, pagan cantidades limitadas. Si las primeras 1000 corporaciones de todo el planeta pagaran una justa cantidad de impuestos, permitiría la distribución de una modesta Renta Básica Universal en todo el mundo. Hay algo que simplemente va mal y no funciona cuando se priva a los gobiernos de los fondos que deberían tener de un modo legítimo para crear un mejor estado.

Para que los detractores no piensen que se trata de una teoría de la izquierda, la idea de la competencia fiscal se viene tratando desde hace años por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos cuyos miembros incluyen a los Estados Unidos, Canadá y los países de Europa Occidental.

Según los expertos en política fiscal de la Organización: “para trabajar de forma eficaz, toda economía global necesita algunas reglas básicas para guiar a los gobiernos y a las empresas. Ese marco puede ayudarles a movilizar el capital a lugares donde puedan mejorar su rendimiento, sin obstaculizar el objetivo de los gobiernos nacionales de satisfacer las expectativas legítimas de sus ciudadanos de participar equitativamente en los beneficios y los costos de la globalización”.

Pero lograr unas “reglas básicas aceptables” y “una participación justa en los beneficios y los costos” requerirá una coordinación mundial; porque si un país comienza a cobrar impuestos de este modo, el capital con alta capacidad de movilidad huirá a los países que no lo hagan.

¿Cómo poner en marcha la Renta Básica Universal?

Sin duda la Renta Básica Universal será difícil de poner en marcha. Es importante considerar imparcialmente los pros y los contras, las razones por las que no se ha aplicado de forma generalizada hasta ahora y los motivos que podría hacerla viable.

Más allá de su costo, un factor clave que complica es que no aparcería de la nada. Tendría que encajar y complementar los programas de asistencia social existentes y se necesitarían normas para evitar cobrar una doble prestación.

El cambio a este tipo de sistema debería garantizar que se mantengan intactos los beneficios para conseguir un empleo. Eso es relativamente sencillo de conseguir: la Renta Básica Universal debería bastar para mantener a una persona con un salario mínimo modesto, permitiendo que existan suficientes incentivos para trabajar, ahorrar e invertir.

Por último, se pueden aducir razones de peso para vincularlo a condiciones muy concretas, algunas de ellas relacionadas con intereses públicos, como vacunar a todos los niños y asegurar que asistan a la escuela. Estas situaciones puntuales no desvirtuarían el propósito principal de eliminar la pobreza y permitirían a las personas de bajos ingresos correr riesgos calculados para tratar de salir de la pobreza.

La alternativa a no disponer de una Renta Básica Universal es el incremento de  probabilidad de que se produzcan disturbios sociales, conflictos, migraciones masivas incontrolables y la proliferación de grupos extremistas que se aprovechan y agitan la frustración social. Es en este contexto que debemos considerar seriamente la posibilidad de aplicar una Renta Básica Universal bien diseñada, de modo que las crisis puedan golpear, pero no destruir.

Alto el fuego!

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas adoptó este miércoles una resolución en la que hace eco del llamado del Secretario General a un alto el fuego mundial que permita combatir la pandemia de COVID-19, que ya ha infectado a más de diez millones de personas y causado más de medio millón de decesos.

En el texto aceptado por unanimidad, los quince integrantes del órgano de paz y seguridad exigieron “un cese general e inmediato de las hostilidades en todas las situaciones”.

También expresó su apoyo a los esfuerzos de António Guterres, quien solicitó por primera vez ese cese del fuego el 23 de marzo pasado.

La pandemia pone en peligro la paz

El alcance sin precedentes de la pandemia de coronavirus “puede poner en peligro el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales”, señala el documento, y agrega que también podría retrasar la consolidación de la paz y los avances en el desarrollo en los países que salen de un conflicto.

La resolución de dos páginas, redactada por Francia y Túnez, fue adoptada 111 días después de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declarara al COVID-19 como una pandemia.

“Es una señal muy fuerte de unidad del Consejo y una señal de esperanza que enviamos al mundo”, dijo Christoph Heusgen, representante permanente ante la ONU de Alemania, el país que ocupa la presidencia mensual del órgano.

Pausa humanitaria duradera

Mediante la resolución, el Consejo exhortó a todas las partes de los conflictos armados actuales a participar de inmediato en una pausa humanitaria de al menos 90 días para permitir la entrega segura, continua y sin obstáculos de ayuda vital.

El texto aclara, no obstante, que no se aplicaría un alto el fuego a las operaciones militares en curso contra los grupos extremistas ISIL, Al Qaeda, Frente Al Nusra y otras organizaciones terroristas designadas por el Consejo.

También solicita al Secretario General que instruya a las 13 misiones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas a apoyar los esfuerzos de los países anfitriones para contener el coronavirus, y a informar periódicamente sobre los trabajos de la ONU para abordar la pandemia en zonas de conflicto y áreas de crisis humanitaria.

La resolución no menciona a la Organización Mundial de la Salud (OMS), que según informes de prensa fue motivo de controversia durante las largas negociaciones para redactarla, especialmente entre China y Estados Unidos, país que anunció en abril su retirada de la agencia de salud de la ONU.

En su último informe de situación, la OMS indicó que se han registrado 10,185,374, casos de COVID-19 y 503,862 muertes a causa de esa enfermedad. El continente más afectado hasta el momento es América con 5,136,705 casos y 247,129 defunciones.

Durante la emergencia debida a la pandemia, las resoluciones del Consejo de Seguridad se adoptan mediante una votación escrita en virtud de medidas temporales especiales implementadas por sus miembros a mediados de marzo.

Lo peor esta por llegar

Con ideología política y sin hacer caso a la ciencia no se va a vencer al COVID-19. Este es el claro y contundente mensaje que ha enviado la agencia de la ONU para la salud ante la aceleración de la pandemia a nivel mundial. Solo aquellos países que han usado una estrategia sanitaria coherente, como Corea del Sur, han sido capaces de detener la transmisión.

Mañana se cumplen seis meses desde que China reportó a la Organización Mundial de la Salud el primer caso de coronavirus. El saldo de la pandemia desde entonces es más de diez millones de infecciones y medio millón de muertos.

Este es un momento para que todos nosotros reflexionemos sobre el progreso que hemos logrado y las lecciones que hemos aprendido, y para  comprometernos de nuevo a hacer todo lo posible para salvar vidas”.

Tedros Adhanom Gebreyesus aseguró que, más allá de las investigaciones para encontrar un tratamiento o una vacuna hay esperanza de detener el contagio y puso como ejemplo a Corea del Sur, país que en febrero era el segundo en número de casos después de China, pero que ha conseguido suprimir la transmisión de la infección.

El virus explota las divisiones

Sin embargo, Tedros advirtió que la realidad es que la pandemia está muy lejos de terminar, y aún más en un ambiente de división política.

Todos (los expertos) están de acuerdo en que este virus tiene dos características: es rápido en su contagio y es letal. Y, además, puede explotar las divisiones entre nosotros. Y esa es la razón por la que la Organización Mundial de la Salud ha dicho: ‘por favor eviten las divisiones’. Cualquier diferencia puede ser explotada por el virus (…) Con diez millones de casos y medio millón de muertos, a menos que abordemos los problemas, la falta de unidad nacional y la falta de solidaridad internacionales, lo peor está todavía por llegar”, afirmó.

El virus no tiene nada que ver con la política, tiene que ver con la ciencia y me gustaría que todos estuviéramos de parte de la ciencia.

Por su parte, el director de emergencias de la OMS, Michael Ryan, respaldó las palabras de Tedros al señalar que se tiene que ver la forma en que cada gobierno sirve a su pueblo y la forma en que los ciudadanos tienen que apoyar, incluso cuando no es el gobierno de su elección.

Ese es el gran reto de la unidad nacional contra un enemigo común. Cuando hablamos de unidad nacional contra un adversario común, no significa que tengamos que escoger quien nos dirige en esa lucha, por lo que hay que ser capaces de superarlo. No podemos continuar permitiendo que la lucha contra este virus se convierta y semantenga como una lucha ideológica. No podemos vencer al virus con ideologías. Y creo que este es momento para que todo individuo y todo político se mire en el espejo y se pregunte: ¿estoy haciendo lo suficiente? Necesitamos tener esta conversación entre nosotros y este es el momento, porque no haytiempo que perder”, aseguró.

Del lado de la ciencia

Por su parte, la doctora María Van Kerkhove, epidemióloga jefe de la Organización, secundó a sus colegas al afirmar: “Esto no tiene nada que ver con la política, tiene que ver con la ciencia y me gustaría que todos estuviéramos de parte de la ciencia, y estuviéramos de parte de la sanidad pública y de la experiencia (de los conocimientos?)”.

Por ese motivo, el doctor Tedros hizo un llamado: “Por favor, pongan en cuarentena la politización del COVID-19. Por favor, necesitamos unidad política. Necesitamos unidad política a nivel nacional, unidad entre los partidos políticos, unidad más allá de las ideologías, unidad más allá de las creencias, unidad más allá de las razas, unidad más allá de cualquier diferencia que uno pueda mencionar”.

También instó a llevar a cabo una estrategia coherente de sanidad pública, que incluye desde las decisiones de las autoridades sanitarias hasta las decisiones personales de observar las reglas de higiene pública fundamentales.

El doctor Tedros resumió esa estrategia en cinco prioridades:

  • Primero, empoderar a la sociedad. Cada individuo debe comprender que no está indefenso: hay cosas que todos deberían hacer para protegerse a sí mismos y a los demás. La salud de los otros está en nuestras manos. Eso incluye mantener el distanciamiento físico, el lavado de las manos, los protocolos a seguir con la tos, quedarse en casa si uno se siente enfermo, usar mascarillas cuando sea apropiado y solo compartir información de fuentes confiables. Aunque uno pueda estar en una categoría de bajo riesgo, las elecciones que tome podrían marcar la diferencia entre la vida y la muerte para otra persona.
  • Segundo, suprimir la transmisión. Hay medidas que todos los países pueden tomar para eliminar la propagación del virus como asegurarse de que los trabajadores de la salud tengan acceso a capacitación y equipo de protección personal, mejorar la vigilancia para encontrar los casos, localizarlos y poner en cuarentena los contactos que hayan podido tener.
  • Tercero, salvar vidas. La identificación temprana y la atención clínica salvan vidas. Proporcionar oxígeno y dexametasona a personas con enfermedades graves y críticas salva vidas. Prestar especial atención a los grupos de alto riesgo, incluidas las personas mayores en centros de atención a largo plazo, salva vidas. Japón lo ha conseguido: tiene una de las mayores poblaciones de personas mayores, pero su tasa de mortalidad es baja, y la razón es lo que acabamos de decir: muchos países pueden aplicarlo y salvar vidas.
  • Cuarto, acelerar la investigación. Ya hemos aprendido mucho sobre este virus, pero todavía hay mucho que desconocemos, y todavía hay herramientas que necesitamos.
  • Y quinto, tener un liderazgo político.

Dentro de sus esfuerzos por acelerar la investigación, el director de la Organización Mundial de la Salud anunció que, , esta semana convocará una segunda reunión para evaluar los avances en investigación y desarrollo que se hanconseguido hasta el momento y reevaluar las prioridades de investigación para la próxima etapa de la pandemia.

Después recordó que, aunque muchos países han hecho algunos progresos, a nivel mundial la pandemia en realidad se está acelerando: “Todos estamos juntos en esto, y todos estamos en esto a largo plazo. Necesitaremos mayores reservas de resiliencia, paciencia, humildad y generosidad en los próximos meses. Ya hemos perdido mucho, pero no podemos perder la esperanza”.

Finalmente, aseguró que elmomento de reflexión que brindan estos seis meses de pandemia son  un momento ideal para que todos los países renueven su compromiso con la cobertura sanitaria universal como  piedra angular del desarrollo social y económico, y para construirun mundo más seguro, más justo, más verde e inclusivo.

Jaque mate a Cisjordania

La ONU advierte que podrían estar en juego tres décadas de esfuerzos internacionales de paz y señala que, mientras se reduce la perspectiva de una solución negociada de dos Estados, aparecen los fantasmas de la ira, la radicalización y la violencia.

El Secretario General de las Naciones Unidas pidió este miércoles a Israel que descarte los planes de anexionar partes de Cisjordania, una acción que podría efectuarse la próxima semana.

Estamos en un momento decisivo”, advertía António Guterres durante una reunión virtual del Consejo de Seguridad el miércoles. “De aplicarse, la anexión constituiría una gravísima violación del derecho internacional, perjudicaría gravemente la perspectiva de una solución de dos Estados y reduciría las posibilidades de una reanudación de las negociaciones. Pido al Gobierno israelí que abandone sus planes de anexión”.

La paz, más lejos que nunca

La propuesta de anexión la lanzó el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, durante la campaña electoral el pasado mes de marzo. De llevarse a cabo, supondría la anexión parcial de aproximadamente el 30% de Cisjordania e incluiría la mayor parte del Valle del Jordán y cientos de asentamientos israelíes ilegales.

La respuesta de los dirigentes palestinos ante esta iniciativa fue la de cortar los vínculos con Israel y los Estados Unidos, que respaldaron el plan.

El enviado de las Naciones Unidas para el Oriente Medio, Nikolay Mladenov, advirtió al Consejo que podrían estar en juego tres décadas de esfuerzos internacionales de paz.

“Reconociendo que ambos pueblos tienen derecho a vivir en su hogar ancestral, hace 27 años los líderes israelíes y palestinos acordaron emprender un camino noble pero difícil, para resolver el conflicto a través de negociaciones, sin tomar medidas unilaterales, y con el fin de llegar a un acuerdo sobre el estatus final de una paz justa”, recordó, hablando desde Jerusalén.

“Hoy estamos más lejos que nunca de este objetivo”, sentenció.

Mladenov indicó que mientras se reduce la perspectiva de una solución negociada de dos Estados, “aparecen los fantasmas de la ira, la radicalización y la violencia. Más allá de las consecuencias jurídicas, de seguridad y económicas, la amenaza de anexionar unilateralmente partes de Cisjordania enviará un mensaje y un único mensaje: las negociaciones bilaterales no pueden lograr la paz.”

 Añadió que “no podemos permitir que esto suceda” y que de la ruptura del diálogo y las negociaciones “no puede salir nada bueno”, por lo que pidió “dar una oportunidad a la diplomacia”.

Además, destacó que, aparte del amplio rechazo internacional que genera el plan de anexión, incluso los israelíes se muestran divididos con relación a esta cuestión y no la consideran prioritaria ya que el país se encuentra en medio de una crisis económica y un aumento del desempleo. 

Temores de inestabilidad

El diplomático búlgaro informó que una de las respuestas al plan de anexión fue que la Autoridad Palestina ha dejado de aceptar los ingresos provenientes de impuestos que Israel recauda en su nombre.

“Además de la incertidumbre económica causada por la pandemia de COVID-19, la Autoridad Palestina ha perdido ahora el 80% de sus ingresos mensuales. Los donantes no pueden llenar este vacío”, explicó. 

Igualmente, señaló que los palestinos de Gaza, que viven bajo el control del grupo Hamas desde hace más de una década, son especialmente vulnerables.

“Cada vez más se pide a las Naciones Unidas y a otras organizaciones internacionales que asuman responsabilidades de coordinación. Si bien estamos preparados para prestar apoyo en casos de emergencia, las Naciones Unidas no pueden sustituir a la Autoridad Palestina. Es fundamental que no se retrase o detenga la asistencia humanitaria y de otro tipo “, dijo.

Sigue existiendo una oportunidad

Mladenov se sumó a llamado de Guterres de descartar los planes de anexión israelíes, que podrían desencadenar inestabilidad en todo el territorio palestino, e instó a la comunidad internacional a trabajar para que las partes retrocedan de sus actuales posiciones y reemprendan el diálogo hacia la paz.

“En las próximas semanas, es posible que se adopten decisiones que causen un daño irreparable a las sociedades palestina e israelí, a la seguridad y al bienestar económico de ambos pueblos”, dijo.

No obstante, quiso proyectar un rayo de esperanza al afirmar que “esta sombría visión, sin embargo, no es todavía un hecho consumado. La oportunidad se está cerrando, pero todavía hay tiempo para evitar el caos. Se requerirá un esfuerzo concertado de todas las partes interesadas y la voluntad de asumir riesgos políticos para lograr la paz”.

Foto: El asentamiento Beit Hadassah en la zona H2 de Hebrón, Cisjordania.

Mundo en peligro

La agencia de la ONU para la salud asegura que el mundo está en una etapa muy peligrosa porque el virus Covid-19 sigue propagándose con rapidez. Por ello, insta a todos los países a mantener una vigilancia extrema. En cuanto al rebrote que ha surgido en Pekín, se piensa que procedía de fuera de China.

La pandemia de coronavirus continúa acelerando y la Organización Mundial de la Salud anunció que este jueves se produjo el mayor número de casos de coronavirus en un solo día con 150.000. Casi la mitad de los casos de la COVID-19 se reportaron desde las Américas y también se informó de grandes cantidades en el sur de Asia y el Medio Oriente.

El mundo se encuentra en una etapa nueva y peligrosa, lógicamente son muchas las personas que están cansadas de estar en casa y los países desean, con razón, abrir sus sociedades y economías, pero el virus sigue propagándose con rapidez, continúa siendo mortífero y la mayoría de las personas sigue siendo susceptible a él”, explico el director de la Organización, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

Por ese motivo durante la rueda de prensa diaria donde se analiza la situación de la enfermedad, instó a todos los países a ejercer una vigilancia extrema y encontrar, aislar, diagnosticar y tratar todos los casos y rastrear y poner en cuarentena a cada contacto.

“Definición” de segunda oleada

Preguntado sobre cómo definiría y qué recomendaría a los países que se enfrentan a una segunda ola de coronavirus, como sería el caso de los europeos, el doctor Mike Ryan, director de los programas de emergencia de la Organización, indicó que no hay una definición específica de segunda ola y que en las enfermedades virales se pasa por una ola que alcanza un pico hasta que llega a un nivel muy bajo o indetectable y luego aparece esta “segunda oleada”, que es lo que se aprecia con la gripe cada año.  

Indicó que la situación que podría darse en algunos países es que tuvieran un segundo pico porque la enfermedad no se terminó de controlar y a continuación tuvieron un nivel muy bajo o imperceptible de la misma y podrían sufrir una segunda ola en otoño.

Brasil: Los profesionales sanitarios sufren las consecuencias de la COVID-19

En las últimas 24 horas se registraron más de 22.000 casos y 1000 muertos en Brasil. La mayoría de los casos se registraron en las regiones de Rio de Janeiro, Sao Paulo, Rio Grande, Espirito Santo y Pernambuco.

El doctor Ryan indicó que varía la situación según las áreas y destacó que 15.000 casos de coronavirus entre personal médico que trabaja en primera línea y 19.000 entre enfermeras y otro personal técnico sanitario.

Al mismo tiempo, destacó que la Organización Panamericana de la Salud trabaja estrechamente con las autoridades brasileñas a nivel federal y estatal.

Rebrote en Beijing

Acerca de las informaciones aparecidas en prensa sobre el posible hallazgo de una “cepa europea” en el rebrote de la enfermedad en la ciudad china de Beijing, Ryan señaló que hay que actuar con cautela a la hora de hablar de una “cepa europea”, ya que tanto las cepas como los virus se mueven alrededor del mundo.

“Por ejemplo, muchos de los virus que circulan en Nueva York son de origen europeo incluso en Japón tienen casos importados que proceden de Europa, por ello no hay que señalar a Europa como el origen del virus en absoluto. Lo que decimos es que la enfermad probablemente vino de fuera de Beijing en un momento dado”, explicó al tiempo que destacó la importancia de establecer cuándo ocurrió.

Indicó también que le tranquiliza que este brote en Beijing  sea de origen humano, lo que descarta una de las hipótesis de las autoridades chinas de que se hubiera producido una transmisión de animal a humano.

Los refugiados y el COVID-19

En la rueda de prensa estuvo presente también, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, quien pidió a los países que los apoyen durante esta pandemia, ya que se trata de una de las poblaciones más vulnerables.

Con movito del Día Mundial de los Refugiados, que se celebra mañana sábado, Filippo Grandi , y recalcó como aquellas personas desplazadas en campamentos no tienen cómo practicar la distancia física y tienen poco acceso al agua y al saneamiento.

El Alto Comisionado afirmó que la ONU se encuentra trabajando para mejorar sus condiciones a diario, pero la grave situación también se vive entre los migrantes que no viven en refugios, y están en países de acogida pasando por la pandemia.

Pienso en los países de América Latina que acogen a cuatro millones de venezolanos, o en los refugiados en los centros urbanos de África, o los afganos en Irán, son poblaciones que están siendo muy impactadas por la pandemia de COVID-19″.

Grandi explicó que en ese caso lo que más preocupaba actualmente es la amenaza a sus medios de vida.

Los refugiados y migrantes sobreviven del día al día, en la informalidad. Esto ha sido detenido por la pandemia y las medidas de confinamiento”.

El Alto Comisionado pidió a las instituciones financieras internacionales que tengan en cuenta en los paquetes de ayuda a los países, a aquellos que acogen a una gran cantidad de migrantes y refugiados, que en un 80% son naciones de bajos y medianos ingresos.

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