Día Internacional de las Personas Mayores

En conmemoración al Día Internacional de las Personas Mayores, olavarrienses se unieron en una campaña donde manifiestan sus deseos y sueños, en el marco de la pandemia por COVID 19, un mensaje que invita a la reflexión y la esperanza a toda la comunidad.

El Día Internacional de las Personas Mayores es una oportunidad para poner de relieve la importante contribución de las personas mayores a la sociedad y para concienciar sobre los problemas y los retos que plantea el envejecimiento en el mundo actual. Especialmente, en el contexto de la pandemia realizan un llamado a la población de hacer un esfuerzo conjunto en la protección sanitaria y la prevención del coronavirus.

Sus sueños, deseos y esperanzas son los mismos que compartimos la mayoría de los y las olavarrienses, “volver a vernos con nuestros seres queridos, volver a abrazarlos”, “que esta pandemia nos deje una enseñanza positiva” y trabajar en conjunto por “un país más próspero sin distinción de clases sociales”.

La campaña es organizada por la Facultad de Ciencias Sociales y la Municipalidad de Olavarría, y podrá verse a lo largo de toda la jornada por los distintos canales oficiales.

El Papa Francisco a la ONU: “la pandemia demostró que no podemos vivir uno contra el otro”

En un mensaje grabado por el 75º aniversario de la creación de la Organización de Naciones Unidas, el pontífice repasó diversos temas entre ellos la pandemia por Covid-19, la cultura del descarte, el desarme nuclear, entre otros.

La Plata, (InfoGEI).- El Papa Francisco en su mensaje a la Organización de Naciones Unidas (ONU) con ocasión del 75º aniversario de su creación abordó varios problemas que afligen actualmente al planeta y a la humanidad (Ver video).

Sobre la pandemia por Covid-19, el Papa aseguró que “ha puesto de relieve la urgente necesidad de promover la salud pública y de realizar el derecho de toda persona a la atención médica básica”. Es por ello que renovó su llamado a los responsables políticos y al sector privado “a que tomen las medidas adecuadas para garantizar el acceso a las vacunas contra el Covid-19 y a las tecnologías esenciales necesarias para atender a los enfermos”.

Francisco se detuvo después en la situación de precariedad que amenaza a gran parte de los trabajadores. “Es particularmente necesario encontrar nuevas formas de trabajo que sean realmente capaces de satisfacer el potencial humano y que afirmen a la vez nuestra dignidad. Para garantizar un trabajo digno hay que cambiar el paradigma económico dominante que sólo busca ampliar las ganancias de las empresas”.

El concepto “cultura del descarte” no podía faltar en este mensaje. Francisco aseguró que es “un atentado contra la humanidad” ya que se trata de “una gran falta de respeto por la dignidad humana, una promoción ideológica con visiones reduccionistas de la persona, una negación de la universalidad de sus derechos fundamentales, y un deseo de poder y de control absolutos que domina la sociedad moderna de hoy”. De hecho, sostuvo, “es doloroso ver cuántos derechos fundamentales continúan siendo violados con impunidad”.

El Santo Padre también habló del desarme nuclear y planteó cuestionarse si las principales amenazas a la paz y a la seguridad como, la pobreza, las epidemias y el terrorismo, entre otras, pueden ser enfrentadas efectivamente cuando la carrera armamentista, incluyendo las armas nucleares, continúa desperdiciando recursos preciosos que sería mejor utilizar en beneficio del desarrollo integral de los pueblos y para proteger el medio ambiente natural.

En este sentido, subrayó que hay que desmantelar “las lógicas perversas que atribuyen a la posesión de armas la seguridad personal y social” y en especial “la disuasión nuclear”, pues “fomenta un espíritu de miedo basado en la amenaza de la aniquilación mutua, que termina envenenando las relaciones entre los pueblos y obstruyendo el diálogo”.

Es por eso que es tan importante, recalcó, “apoyar los principales instrumentos legales internacionales de desarme nuclear, no proliferación y prohibición”. De hecho – puntualizó – “la Santa Sede espera que la próxima Conferencia de Revisión del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP) resulte en acciones concretas conformes con nuestra intención conjunta ‘de lograr lo antes posible la cesación de la carrera de armamentos nucleares y de emprender medidas eficaces encaminadas al desarme nuclear’”.

Francisco afirmó en su mensaje que nuestro mundo en conflicto “necesita que la ONU se convierta en un taller para la paz cada vez más eficaz” y explicó que la reciente adopción del alto al fuego global durante la presente crisis “es una medida muy noble, que exige la buena voluntad de todos para su implementación continuada”.

Por último, exhortó a repensar el futuro de nuestra casa común y proyecto común. “Es una tarea compleja, que requiere honestidad y coherencia en el diálogo, a fin de mejorar el multilateralismo y la cooperación entre los Estados” y sostuvo que la pandemia mostró “que no podemos vivir sin el otro, o peor aún, uno contra el otro”.

Las Naciones Unidas fueron creadas para unir a las naciones, para acercarlas, como un puente entre los pueblos; usémoslo para transformar el desafío que enfrentamos en una oportunidad para construir juntos, una vez más, el futuro que queremos”, concluyó. (InfoGEI) Mg

En la ONU, el Presidente convocó al diálogo, la solidaridad y la cooperación mundial para superar la crisis sanitaria y social

El presidente Alberto Fernández reivindicó el diálogo y la cooperación entre las naciones para superar la crisis sanitaria y social global que deja la pandemia y destacó que “no es tiempo de globalizar la indiferencia sino de globalizar la solidaridad en múltiples dimensiones”.

En su primer discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), cuya sesión se desarrolla de manera virtual por las restricciones sanitarias, el presidente argentino exhortó a sus pares a “recrear un multilateralismo basado en nuestra solidaridad”.

Tras reivindicar la prédica y el ejemplo del Papa Francisco, el mandatario llamó a los líderes mundiales a “pensar en cómo salir mejores y no peores de esta crisis”.

Si estamos uniendo esfuerzos de médicos, investigadores, inversionistas y sistemas científicos de todo el planeta para descubrir una vacuna que prevenga el COVID-19, tenemos que ser capaces de soñar y construir una vacuna contra la injusticia social, la depredación ambiental y la discriminación en todas sus formas”, subrayó el Jefe de Estado.

En el inicio de su mensaje, el mandatario argentino indicó que “la pandemia nos ha revelado frágiles y ha recreado la necesidad de construir puentes entre personas, entre naciones y entre regiones”, y llamó a “restablecer las prioridades del sistema multilateral empezando por los últimos para llegar a todos” para “ser arquitectos de una nueva ‘casa común’”.

Además, consideró que la crisis generada por el coronavirus “ha puesto manifiesto la grave desigualdad de género” e hizo visible la importancia “del trabajo que millones de personas, mayoritariamente mujeres, aportan con el trabajo doméstico y de cuidados no remunerado”.

El Presidente consideró que la vacuna que se produzca para prevenir el COVID-19 “tiene que ser un bien público global accesible a todas las naciones de una manera equitativa” y, en el mismo sentido, remarcó que “es necesario un compromiso colectivo para lograr la pronta y efectiva implementación del Acuerdo de París”.

Nadie se salva solo en un planeta que se incendia, se inunda o se envenena”, dijo y añadió: “Nuestro país está comprometido con una agenda de transición justa hacia el desarrollo integral y sostenible” que contemple “el refuerzo de la productividad y competitividad de la economía y la creación de empleos”.

Fernández fue el décimo orador en la jornada inicial de deliberaciones del organismo multilateral, oportunidad en la que destacó el acuerdo alcanzado por la Argentina con los acreedores externos sobre la deuda pública y agradeció el apoyo de la comunidad internacional. “El endeudamiento externo tóxico e irresponsable con fines especulativos constituye otra ola de atraso y subdesarrollo”, advirtió.

El Jefe de Estado argentino valoró que el apoyo de la comunidad internacional, del sector privado, de la sociedad civil y de la comunidad académica fue “clave” para alcanzar un acuerdo por la deuda pública con casi la totalidad de los acreedores externos y señaló que “las negociaciones con el FMI se encararán de la misma manera: de forma responsable, siendo respetuosos de los compromisos contraídos y evitando al mismo tiempo poner en riesgo las condiciones que permitan la reactivación económica y la construcción de un sendero de desarrollo inclusivo y sostenible”.

Además, elogió el posicionamiento de la ONU sobre los Procesos de Reestructuración de la Deuda Soberana, expuesto en su Resolución 69/319 del año 2015, que “sentó un precedente para el reconocimiento de los derechos económicos soberanos frente a comportamientos abusivos y extorsivos”, y enfatizó: “Ningún país puede pagar su deuda a costa de que su pueblo quede sin salud, sin educación, sin seguridad o sin capacidad de crecer”.

En otro pasaje de su exposición, el mandatario expresó que “las banderas de memoria, verdad y justicia guían las instituciones de nuestra democracia al igual que el respeto a la diversidad y la inclusión”.

La lucha contra todas las formas de discriminación y el consecuente compromiso con los derechos de las personas y grupos vulnerables e históricamente discriminados es parte de esta política del Estado que se proyecta en las numerosas iniciativas que la Argentina apoya y lidera”, dijo y resaltó que “el logro de la igualdad sustantiva entre varones y mujeres es una prioridad y un pilar central de la democracia argentina”.

Fernández expresó que es “imprescindible dinamizar la capacidad de las Naciones Unidas para dar respuesta al mandato para la que fue creada” y abogó por “unas Naciones Unidas 4.0, con sus valores fundacionales intactos y con la lucidez para incorporar los inmensos cambios tecnológicos en marcha, para hacerlos más humanos, más democráticos y más inclusivos socialmente”.

Asimismo, el Jefe de Estado ratificó que la Argentina “condena al terrorismo en todas sus formas y manifestaciones y privilegia su tratamiento en el marco de los foros multilaterales”.

A 26 años del atentado a la sede de la AMIA quiero continuar la política iniciada en este ámbito en 2003 y requerir a las autoridades de la República Islámica de Irán que cooperen con las autoridades judiciales argentinas para avanzar en la investigación de dicho atentado”, indicó Fernández y agregó: “También solicitamos a la comunidad internacional cumplimentar las solicitudes contenidas en las cédulas rojas de Interpol ante la eventual presencia de un imputado en sus territorios, algo que Argentina jamás dejó de reclamar”.

El Presidente también reivindicó los “legítimos e imprescriptibles derechos de soberanía de la Argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes” y recordó que este año se cumplirán 55 años de la Resolución 2065, la primera adoptada por la ONU relativa a la Cuestión de las Islas Malvinas y por la cual solicitó a la Argentina y al Reino Unido mantener negociaciones que permitiesen alcanzar una solución pacífica y definitiva a la disputa de soberanía.

El Reino Unido persiste en su actitud de desoír el llamado a reanudar las negociaciones respecto de la disputa territorial y ha agravado la controversia por los llamados a la explotación ilegal y unilateral de los recursos naturales renovables y no renovables en el área”, repudió Fernández. Y aseveró que ese país “también insiste con la injustificada y desmedida presencia militar en las Islas, que no hace más que traer tensión a una región caracterizada por ser una zona de paz y cooperación internacional”.

Hemos solicitado al Secretario General que renueve sus esfuerzos en la misión de buenos oficios que le fuera encomendada por esta organización. Confiamos en que puede ser de gran asistencia para que podamos dar cumplimiento a lo dispuesto por la comunidad internacional”, señaló el Presidente.

Y concluyó: “Espero que la solidaridad, el diálogo y la cooperación entre naciones, como alguna vez supimos hacerlo, sigan siendo el camino para enfrentar los desafíos que tenemos como humanidad”.

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