Perfil de Horacio Rodríguez Larreta: pasado con muchas camisetas y la tragedia del doctor René Favaloro

Con su pluma siempre particular, José Luis Ponsico se mete ahora con Horacio Rodríguez Larreta, quien apuesta a heredar a Mauricio Macri como líder de la oposición. Menemista, aliancista, un poco duhaldista, macrista. Una trayectoria para todos los gustos. 

Por José Luis Ponsico (*)

El padre, fallecido, Horacio también, origen desarrollista, devoto de Arturo Frondizi hace 60 años, otros tiempos, pasado futbolero, llegó a presidente de Racing Club Avellaneda. Hace algo más de 45 año.

Dirigente fundador del Movimiento de Integración y Desarrollo MID estuvo vinculado a la Política entre los 60, 70 y 80. En Racing, el actual jefe de gobierno de la Ciudad Autónoma, apenas doce años, vivió el ciclo del padre que terminó en un fiasco.

La compra millonaria del mundialista Julio Ricardo Villa, 1977, plena dictadura -el genocida Antonio Bussi, gobernador de Tucumán no quería que Atlético Tucumán hiciera la transferencia; al cabo parte de cifra millonaria quedó en la Gobernación- y más la vuelta de Agustín Cejas, llegada de Roque Avallay, Racing padeció un “quebranto”. El club se llenó de deudas.

Horacio Rodríguez Larreta, padre, debió irse de la presidencia de Racing Club no precisamente por “la puerta grande”. Padeció embargos y crisis financiera en ciclo de “patria financiera”. Perseguido por créditos bancarios no abonados. Así, los 80.

Lo más grave, aunque “tapado” por la “prensa canalla” en los 90: con auge del menemismo, Horacio Rodríguez Larreta padre, “asesor” de la ex SIDE. Lo “protegió” económicamente el inefable Hugo Anzorregui. El organismo daba para todo.

Horacio hijo, hoy encumbrado en el PRO – Propuesta Republicana -, posible sucesor de Mauricio Macri, lo iguala. Consignas de “hijos pródigos”, probablemente por el Poder menemista se acercó a Ramón “Palito” Ortega en los 90.

Colaboró con la llegada del popular cantautor al Poder en Tucumán: lo habían visto partir con una guitarra,16 años (1957) del pueblito de Lules; Rodríguez Larreta, entonces, gerente general de la ANSES. Gobierno de Carlos Menem, 1995.

Muchas camisetas para Larreta

Los cambios de camisetas -enmienda Abreu, Santiago Silva, sin olvidar a Gabriel Cedrés besó la camiseta de River, primavera del 96, campeones de Copa Libertadores y tres semanas después besaba la de Boca, en La Bombonera- porque el “Pelado” Larreta pasó del peronismo a la Alianza. Sin escalas.

El gobierno de Fernando De la Rúa lo designó Interventor de PAMI – Programa Atención Médica Integral-, diciembre 99. Vivió con gran frustración el suicidio del insigne médico René Favaloro, cardiólogo de fama mundial.

La caída estrepitosa de la Alianza (De la Rúa, “Chacho” Alvarez, Graciela Fernández Meijide) lo trasladó de nuevo a los aires del PJ Nacional. A partir de diciembre 2000 volvió a las filas, funcionario del gobierno bonaerense de Carlos Ruckauf. Un fenómeno.

A esta altura, Horacio Rodríguez Larreta, hijo, un “crack”. En Racing, hoy, lo hubieran comparado con el “Marqués” Rubén Sosa. En “interregno” gobierno de Eduardo Duhalde, pasó como funcionario del Instituto Nacional de Servicios Sociales (La Plata).

Fantástico “lobbysta”, Horacio no perdió tiempo y puso una ficha previo al origen del PRO Propuesta Republicana, un “semillero” de promesas en incipiente macrismo: Larreta ya hablaba con Mauricio Macri cuando participó del “Grupo Sophia”.

En la “cantera”, el “mayor” de los futuros prominentes: María Eugenia Vidal, Carolina Stanley, Esteban Bullrich. De ahí la conexión con Heidi Vidal. Seguiremos indagando, claro. 

(*)  Columnista de La Señal Medios, Libre Expresion y Mundo Amateur

Fuente: https://www.agenciapacourondo.com.ar/

Kicillof: “Lo judicializan porque ante la sociedad no lo pueden discutir”

El gobernador enfatizó que “si la decisión de Alberto Fernández es anticonstitucional, también lo fue la de Mauricio Macri”.

En una entrevista exclusiva a Bien de Radio por Radio Provincia, el gobernador Axel Kicillof cuestionó la reacción del gobierno porteño tras la decisión del presidente Alberto Fernández de devolver a la Provincia de Buenos Aires parte de la coparticipación que fue derivada a la Ciudad de Buenos Aires sin justificación.

Aseguró que “lo judicializan porque ante la sociedad no lo pueden discutir” y resaltó que “cuando Macri asumió venía de ser Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y lo primero que hizo fue repartir recursos a la Ciudad: el distrito más rico, con más presupuesto” y enfatizó que “en ese momento yo era diputado nacional y denunciamos que usó la excusa de la transferencia de la Policía Federal para girar muchísimo dinero a la Ciudad”.

El mandatario bonaerense afirmó que “si lo que ahora plantea el gobierno nacional es inconstitucional, lo de antes también lo fue”, en alusión al traspaso de “plata adicional a Rodríguez Larreta”.

Kicillof aseguró que “en la Provincia tengo kilómetros de caminos de tierra y no sólo rurales, también en el conurbano, gente sin luz, sin cloacas, sin gas, sin trabajo, sin vivienda y sin alimentos” y explicó que “a pesar de ser la provincia más rica tiene el presupuesto más pobre, no tenemos disponibilidad para infraestructura y hemos recibido respaldo para pagar los sueldos”.

Aseveró que “el gobierno provincial es pobre, no le alcanza ni para pagar sueldos que son malos, como son los de la policía y en muchas áreas del Estado y además tenemos necesidades inmensas” y añadió que “cuando recibo recursos los tengo que poner en cloacas, pavimento, en rutas que quedaron sin mantenimiento, dar luz. Si uno mira los gastos en la Ciudad, hacen tachos de basura de determinado tipo, no es una crítica pero la comparación es elocuente”.

Además, Kicillof recordó que “María Eugenia Vidal siempre dijo que había que recuperar puntos de coparticipación, no tienen argumento para decir que lo que dice Alberto no se trate de un hecho de estricta justicia”.

Consultado sobre el conflicto policial, indicó que “la policía fue el sector más castigado de los trabajadores durante la gestión Vidal donde perdieron 30 puntos del poder adquisitivo y les tocó ser trabajadores esenciales durante la pandemia” y sostuvo que “independientemente de eso no vinimos para que los trabajadores pierdan con respecto a la inflación o se les deteriore más el salario”.

En ese marco, dijo que “la pandemia puso el mundo patas para arriba y tuvimos que hacer una inversión inmensa en el sistema de salud que no tiene precedentes” y explicó que “repartimos insumos, equipamiento, triplicamos inversión en comedores escolares. Destinamos todo lo que teníamos para que la gente no se muera”.

No obstante, Kicillof destacó que “en la medida en que se pueda queremos recuperarnos, esa es nuestra voluntad” y agregó que “a medida que se vaya estabilizando el panorama se verá, porque todavía no tenemos presupuesto”.

Al respecto, dijo que “el Estado sostuvo con mucho esfuerzo los puestos de trabajo, asistimos financieramente a los 135 municipios” y expresó que “no es que quiera pintar la situación como exageradamente mala, pero realmente la pandemia generó un descalabro en las cuentas públicas, en los negocios privados y en toda la vida”.

Afirmó que en lo sanitario “seguimos coordinando con CABA” aunque reconoció que “hay sectores de la oposición que se han radicalizado, entre ellos Rodríguez Larreta también que imagino se debe sentir muy tironeado”.

Finalmente, Kicillof enfatizó que “me parece que se pueden diferenciar actitudes, pero la estrategia que adoptaron con la agresión, con no querer sesionar o con la anticuarentena” son repudiables y cuestionó el hecho de que “en la Legislatura provincial, de manera absolutamente poco respetuosa votaron los jueces que había enviado Vidal al Senado poco antes de perder las elecciones y yo había solicitado que esos pliegos volvieran al Ejecutivo porque éste cambió, ya no es el de antes. Pero no hay caso, siempre son decisiones muy poco defendibles”.

Marchas en CABA: la represión selectiva de Larreta

El 1 agosto hubo dos manifestaciones en la Ciudad de Buenos Aires: una en contra de la reforma judicial y otra reclamando justicia por Santiago Maldonado y Facundo Castro. La segunda terminó con represión y trece detenidos, a manos de efectivos de la fuerza de seguridad de la Ciudad. 

Por Diego Moneta

El 1 de agosto se cumplieron tres años de la desaparición forzada, seguida de muerte, de Santiago Maldonado. Por la tarde, familiares del joven y referentes de derechos humanos realizaron un acto virtual desde la página de Facebook “Justicia por Santiago Maldonado”, debido al contexto de aislamiento social. 

n la conmemoración, encabezada por Sergio Maldonado, el hermano de Santiago, participaron Estela de Carlotto , presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Nora Cortiñas y Taty Almeida, ambas referentes de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, y Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz. Reafirmaron que se trató de un crimen que aún está impune y volvieron a exigir respuestas al estado.

Por la noche hubo una marcha en el centro porteño para reclamar justicia por Santiago Maldonado y por Facundo Astudillo Castro. Al finalizar la convocatoria, la Policía de la Ciudad reprimió a quienes estaban desconcentrando y trece personas terminaron detenidas en la Alcaldía de la calle Cuba 3145. Intervino la Fiscalía Contravencional y de Faltas N°17.

El hecho se produjo en la intersección de la avenida Corrientes y Talcahuano. En un vídeo difundido por La Obrera Colectivo Fotográfico se puede ver el accionar policial, persiguiendo y reduciendo de forma inadecuada a los manifestantes. Las imágenes de los uniformados sosteniendo su rodillo sobre el cuello de las personas rememoran lo sucedido con Walter Ceferino Nadal en Tucumán.

Desde la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (Correpi), pasada la medianoche, se informó que la orden de liberación de las trece personas detenidas ya estaba confirmada y que, hasta ese momento, no tenían información de que ninguna hubiera sufrido lesiones. Finalmente, el domingo por la madrugada fueron liberadas, la última cerca de las 4 de la mañana. 

El enorme operativo policial y la forma de actuar de la fuerza contrasta con lo sucedido a pocas cuadras, durante una marcha contra la reforma judicial propuesta por Alberto Fernández. Dichos manifestantes fueron escoltados por un pequeño número de uniformados que no intervinieron en ningún momento, mientras el aislamiento social, preventivo y obligatorio sigue vigente. Queda clara la manera de actuar de la Policía de la Ciudad a cargo de Horacio Rodríguez Larreta. 

Fuente: https://www.agenciapacourondo.com.ar/

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