Obrerxs de la tinta y el papel, sin voz en el centro bonaerense

El conflicto en el portal olavarriense Infoeme llegó a su punto límite al considerarse despedidos sus empleados ante la falta de respuesta de la empresa a sus reclamos, lo que se suma a los conflictos arrastrados desde hace tiempo en diversos medios de Azul, Tandil y otros puntos de la Provincia. A lo largo de los últimos años se han sucedido reducciones laborales, despidos y cierres de medios de comunicación pintando un horizonte cada vez más oscuro para la libertad de expresión local, pero que fundamentalmente repercute en los trabajadores de prensa.

Por Jorge Arabito*

Pero el panorama de los medios en la región no es ajeno a estos sucesos. Diversas crisis financieras y de gestión han atravesado las empresas periodísticas produciendo cierres,  despidos y reducciones. Más allá de los debates acerca de la libertad de prensa y lo primordial de informar en un contexto de pandemia mundial, la necesidad de los trabajadores de condiciones laborales dignas y que las empresas en que se desempeñan los cuiden choca contra los intereses de sus empleadores que no encuentran el modo de hacer rentables emprendimientos que sufren constantes transformaciones, tanto tecnológicas como culturales. En este marco, incluso los medios unipersonales no encuentran casi modelo de negocios que les permita subsistir, más allá de la necesidad de dar testimonio en tiempos difíciles.

En Argentina el día del periodista se conmemora el 7 de junio. Este atípico año de pandemia la Facultad de Ciencias Sociales organizó la III Jornada de Periodismo, Investigación y Democracia: “Periodismo: los desafíos del conocimiento en tiempos de COVID-19”. El panel del lunes 8 de junio hizo hincapié sobre las rutinas de trabajo de los y las periodistas de medios locales y la región y cómo el Coronavirus ha modificado esas rutinas. Fue coordinado por el Lic. Alejandro Ippolito y expusieron Yesica Guevara (Infoeme – Olavarría), Marcos Lede (Presente Noticias – Bolívar), Carolina Di Cataldo (Somos Azul – Azul) y Belén Cotine (Nueva Era – Tandil).

En ese panel se expresaron claramente los temores de los periodistas de la región al tener que informar sin sentirse plenamente  protegidos por sus empresas. Las palabras de Yesica Guevara, trabajadora de Infoeme suenan premonitorias. Para ella y sus compañeros la historia volvería a complicarse.

En ese escenario, cuando la planta de periodistas del portal olavarriense Infoeme retornó a fines de junio al trabajo en redacción tras haber adoptado la modalidad de teletrabajo desde el 19 de marzo pasado cuando se decretó la cuarentena obligatoria, denunciaron que se encontraron con un escenario absolutamente improvisado, sin infraestructura ni medidas de higiene o seguridad sanitaria. A ello se sumó la instalación de una cámara de vigilancia en la oficina para «corroborar» que  “respetaran la distancia y no se quiten el barbijo”, según la empresa, lo que los trabajadores interpretaron como una política de  “vigilar y castigar”  antes que cuidar. 

Los periodistas además recordaban que desde el principio del ASPO, habían continuado en sus actividades, al igual que todo el periodismo argentino, en su carácter de actividad esencial y exceptuada. A esas irregularidades mencionadas, añadían el incumplimiento del pago del 9% del último tramo paritario, la falta de pagos de feriados trabajados y horas extras.

Ante la falta de respuestas, los trabajadores comenzaron en la tarde del jueves una medida de fuerza con retención de tareas por 48 horas, lo que se constituyó en el primer paro realizado por comunicadores en nuestra ciudad, para que la empresa diera respuesta a sus pedidos.

Ante la falta de respuestas, los periodistas realizaron una presentación en el Ministerio de Trabajo para que medie con la empresa pidiendo el cumplimiento de deudas salariales y normas laborales. Ante la falta de respuesta a sus pedidos, los trabajadores de Infoeme se presentaron en la sede local del Ministerio de Trabajo para pedir la intervención del mismo en el conflicto iniciado  que no parecía tener acercamientos.

Los trabajadores recibieron el apoyo de casi todos los espacios políticos y del mismo intendente Ezequiel Galli. Sin embargo, y con el paso de los días,  y luego de una semana de paro en la que los trabajadores denunciaron a través de otros medios y redes sociales agravios e intimidaciones legales, los integrantes de la redacción del portal online se consideraron despedidos a la vista del desinterés por parte de la empresa de acercarse a una instancia de diálogo, incluyendo una audiencia mediada por el Ministerio de Trabajo.

El destrato del  Grupo Infoeme S.A fue potenciado para los periodistas por el hecho de haber sido reemplazados los quienes calificaron como: «personal externo y no profesionalizado«,  dado que actualmente son los empleados de la empresa de camiones quienes están subiendo notas al portal, e informaron en un comunicado que fue publicado a través de la Asociación de Periodistas de Olavarría que los reclamos continuarían «mediante la vía legal».

Los periodistas que tomaron la determinación son seis, la mayoría de la redacción del diario online, que se completa con otras dos trabajadoras que están de licencia por maternidad y un fotógrafo. Todos mantendrán el reclamo por el pago del aumento del último tramo salarial de paritarias 2019, uno de los ítems que inició el paro. La situación se agrava más todavía por la vigencia hasta el 31 de julio del decreto 487/2020 que impide el despido sin justa causa. Además está vigente hasta el 7 de diciembre de 2020 el DNU que estipula la duplicación de los rubros indemnizatorios para aquellos despidos sin causa.

Esta historia se encuentra en desarrollo, por lo que no tiene todavía un capítulo final. Los chicos la están luchando.

*el autor es periodista y docente de la Facultad de Comunicación Social de la UNICEN. La nota completa con el análisis de situación de los medios regionales se puede leer en:

A %d blogueros les gusta esto: