La Defensoría del Pueblo de la Nación insiste en que la clave es la gestión coordinada e interjurisdiccional del Humedal

La Defensoría del Pueblo de la Nación ha venido trabajando desde los primeros incendios en el Delta del Paraná, en 2008, con el apoyo de las organizaciones sociales y los científicos de los centros de investigación, analizando las causas y el accionar de las autoridades de aplicación.

En el marco del trabajo realizado desde el Área de Medio Ambiente, se ha solicitado la adecuación del Plan Nacional de Manejo del Fuego y la implementación de un sistema de prevención y acción ante emergencias y catástrofes, que incluya un mecanismo de alerta temprana y la creación de un área protegida interjurisdiccional con un plan de manejo integral y acorde a las necesidades del humedal.

A través de la Resolución 01/2015 se ha solicitado, a su vez, la puesta en marcha de un mecanismo de acción interjurisdiccional e intersectorial dotado de las facultades y las herramientas para mantener la dinámica hídrica del humedal, mejorar y fortalecer el PIECAS-DP para que se implemente efectivamente, y establecer una moratoria a nuevos emprendimientos, hasta tanto se defina un plan operativo que garantice la gestión sustentable del ecosistema.

Posteriormente, esta Defensoría fue convocada a la discusión del proyecto de Ley de Presupuestos Mínimos de Humedales en 2016 y nuevamente en la actualidad, donde nos encontramos analizando los numerosos proyectos presentados y elaborando un documento con aportes para nuestros legisladores, basado en la experiencia acumulada en estos 12 años y con una mirada de Derechos, propia del rol institucional.

Como en todo este tiempo, insistimos en la necesidad de gestionar el humedal como lo que es, un humedal, garantizando  la continuidad de los ciclos de crecidas y bajantes y analizando la necesaria reorganización del territorio y la adecuación de sus actividades productivas, urbanizaciones y obras de infraestructura para contemplar esta realidad. 

La Defensoría del Pueblo de la Nación ha sido convocada por la Comisión de Ambiente y Desarrollo Sustentable del Congreso de la Nación para trabajar sobre la necesidad de una Ley de Presupuestos Mínimos de gestión de humedales. En ese contexto, el Dr. Juan José Böckel, Subsecretario a cargo del organismo, y la Dra Lucila Taboada, Jefa del Área de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable, han participado como oradores exponiendo sobre los proyectos de ley presentados, el trabajo desarrollado desde el organismo en la temática, y la experiencia acumulada en base a ello. 

El Área de Medio Ambiente inició una investigación sobre “la gestión del Delta y su relación con la incidencia de incendios”, en el marco de la cual se ha solicitado información específica a la Secretaría de Política Ambiental y Recursos Naturales, Alejandra Moreyra.  

A la fecha, y teniendo en cuenta que los incendios masivos se producen en un momento de extrema sequía, por la bajante extraordinaria del Paraná, hemos realizado una serie de eventos y capacitaciones para comprender la complejidad de este escenario particular. Entre ellos se destacan la co-organización de la mesa redonda “Cambio Global en la Cuenca del Plata, Humedales y Caudales Ambientales” junto al Ministerio de Ambiente de la Nación, la Universidad Nacional de San Martín y la Fundación Humedales; y la participado en la “Mesa de Diálogo” (Defensoría del Pueblo de la Provincia de Santa Fe) y la participación en los ciclos “El Delta en la encrucijada” (Universidad Nacional de Rafaela), y “Bajante extraordinaria cuenca del Plata” (Administración de Parques Nacionales).

Adicionalmente nos encontramos realizando –junto a expertos en sensores remotos- un seguimiento espacial y temporal de los focos de incendios, contrastándolos con las exigencias de la normativa vigente y los informes que proveen las autoridades de aplicación y las organizaciones sociales.

Esperamos que este análisis provea un insumo clave para realizar las mejoras necesarias en las políticas públicas, que abordan la alerta, prevención y control del fuego.

Drogas y género

En el marco de la campaña global por el Día Internacional contra el Tráfico Ilícito y el Abuso de Drogas, que se celebra el 26 de junio, el Observatorio de Adicciones y Consumos Problemáticos de la Defensoría del Pueblo bonaerense elaboró un informe respecto a los desafíos que presenta la Argentina.

El documento aborda la evolución de distintos indicadores de consumo de sustancias, el impacto que ha tenido la pandemia COVID-19 (en la oferta y demanda de drogas) y qué podría ocurrir cuando finalice el aislamiento preventivo, social y obligatorio.

En el marco de la campaña global por el Día Internacional contra el Tráfico Ilícito y el Abuso de Drogas, que se celebra el 26 de junio, el Observatorio de Adicciones y Consumos Problemáticos de la Defensoría del Pueblo bonaerense elaboró un informe respecto a los desafíos que presenta la Argentina. El documento aborda la evolución de distintos indicadores de consumo de sustancias, el impacto que ha tenido la pandemia COVID-19 (en la oferta y demanda de drogas) y qué podría ocurrir cuando finalice el aislamiento preventivo, social y obligatorio.

Acceder al informe completo del Observatorio de Adicciones y Consumos Problemáticos

Desde el Observatorio, como parte de la adhesión a la campaña global, se difundió el testimonio de Gaby (Diego Thill Caselli), que falleció el pasado 27 de enero. Su historia resume gran parte de la problemática vinculada al acceso a tratamientos y las diferencias de género.

Gaby fue una importante referente de la lucha por los derechos de la comunidad LGTBIQ+ en la provincia de Buenos Aires. Protagonizó el primer matrimonio igualitario de La Plata y, en los años 90, encabezó campañas e intervenciones callejeras para exigir que se respeten los derechos de las personas con HIV. En 2017, tras un operativo policial, se le encontró estupefacientes para la venta en su domicilio y pasó más de 8 meses en el pabellón trans de la cárcel de Florencio Varela. Así relató su experiencia:

Nunca en la vida había vendido, y nunca más lo voy a volver a hacer. Yo bailaba y daba clases de danzas hasta que me rompí la pierna en tres partes, en un accidente de moto. Estuve un año sin caminar y no pude bailar más, ni dar clases, y en ese momento se presentó una oportunidad de ganar algo de plata, que se convirtió en mucha y me cebé. Me enceguecí con la guita y pensé que iba a ser intocable, pero el universo me dijo no. Acá nadie es intocable: o muerto o presa. Creo que podía haber terminado muerta, porque en ese momento tomaba mucha. cocaína, más de 15 gramos por día. Y el universo me dio una señal y lo pude alquimizar: revertí la energía”

Tras lograr la prisión domiciliaria con tobillera, Diego (Gaby) se fue a vivir con su madre y paso los últimos meses de su vida intentando superar uno de los principales problemas que cargaba sobre sus espaldas desde muy joven: recuperarse de las adicciones. Esta historia es uno de los testimonios que forma parte del libro “Salió Mal”, cuyo autor es Walter Martello, Defensor del Pueblo Adjunto de la Provincia y responsable del Observatorio.

➡️Acceder y descargar el libro Salió Mal

Martello explicó que la situación “ya era muy complicada” antes de decretarse el confinamiento. En ese sentido, sostuvo que “el último informe trimestral de Sedronar, correspondiente al tercer trimestre de 2019, muestra que se registró una disminución considerable, cercana al 25%, en la cantidad de personas con problemas de adicción que fueron asistidas en los dispositivos, cuando todos los indicadores sobre consumo vienen en alza. Las actuales autoridades de la secretaría están intentando revertir esta situación, con campañas y políticas proactivas”.

Al analizar los motivos de las bajas registradas en los dispositivos dependientes del Estado nacional, surge que casi el 77% de los casos son por abandono (decisión voluntaria del propio paciente), el 9,7% porque finalizó la beca y apenas el 1,3% es por haber recibido el alta del tratamiento.

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