Explosiones en Beirut

La Cancillería informa que el edificio donde se encuentra la Embajada argentina en la República Libanesa ha sido dañado gravemente en su interior debido a las explosiones ocurridas en el puerto de Beirut, aunque no se registraron por el momento heridos ni víctimas fatales entre el personal de nuestra representación, el cual se encuentra abocado a las tareas consulares de emergencia.

La Embajada argentina en Beirut ha informado que por el momento tampoco heridos y víctimas fatales de las explosiones en la comunidad argentina de la capital libanesa.

Cerrar fronteras para contener el COVID-19 no es una estrategia sostenible, asegura la OMS

Las prohibiciones a los viajes internacionales no pueden mantenerse indefinidamente y los países necesitan hacer más localmente para reducir la propagación del coronavirus dentro de sus fronteras, dicen los expertos de la agencia de la ONU para la salud, que aseguran que la de COVID-19 es la emergencia de salud pública internacional más grave que han tenido que enfrentar desde que se creó la Organización hace más de 70 años.

Mantener las fronteras cerradas para controlar los contagios de COVID-19 es una estrategia “insostenible”, aseguró la Organización Mundial de la Salud (OMS) este lunes.

El director de emergencias, Michael Ryan, pidió una vez más a los países utilizar un enfoque integral y recordó que los cierres fronterizos son solamente útiles cuando se combinan con otras medidas para romper la transmisión del coronavirus.

Mantener las fronteras internacionales cerradas no es necesariamente una estrategia sostenible para la economía mundial, o para los más pobres del mundo, o para cualquier otra persona”, dijo.

La reaparición de brotes de COVID-19 ha llevado a algunos países a reimponer restricciones de viaje recientemente. Gran Bretaña, por ejemplo, ha pedido una cuarentena para los ciudadanos que regresen de España.

Ryan apuntó además que la Organización reconoce que es imposible lograr una “política única global” con respecto a las fronteras ya que los brotes se desarrollan de manera diferente dependiendo de los países.

Agregó que, si bien algunos países tienen transmisión comunitaria intensa y necesitan utilizar medidas de confinamiento y otros bloqueos para obtener el control de la situación, otros deberían intentar localizar el virus a nivel local y estar preparados para ajustar las medidas en consecuencia.

Lo que está claro es que la presión sobre el virus empuja los números hacia abajo. Si liberamos esa presión los casos volverán a subir”, acotó.

El virus resurge en países donde había sido suprimido

Ryan elogió a Japón y Australia por haber tenido éxito en contener la enfermedad, pero dijo que es de esperarse que el virus resurja en áreas con transmisión activa si se levantan las restricciones y aumenta la movilidad de las personas.

“Eso es lo que esencialmente ha ocurrido en muchos países: los clubes nocturnos,dormitorios u otros entornos en los que las personas están juntas pueden actuar como puntos de amplificación de la enfermedad y luego puede propagarse a la comunidad. Necesitamos estar muy alertas al respecto”.

Las medidas deben ser consistentes y mantenerse en su lugar el tiempo suficiente para garantizar su efectividad y aceptación pública, subrayó Ryan, y añadió que los gobiernos que investigan los grupos de casos deben ser elogiados y no criticados.

De lo que debemos preocuparnos es de situaciones en las que los problemas no están surgiendo, donde los problemas se están pasando por alto, donde todo se ve bien”, resaltó.

Sobre España, donde ha habido un resurgimiento de casos reciente, Ryan consideró que la situación actual no es tan grave como lo fue en el pico de la pandemia, y que espera que los grupos de casos sean puestos bajo control, pero advirtió que discernir el patrón futuro de la enfermedad tomará días o semanas.

Cuanto más entendamos la enfermedad, más tengamos un microscopio en el virus, más precisos podremos ser para extirparlo quirúrgicamente de nuestras comunidades”, explicó.

Seis meses de emergencia sanitaria mundial

El director de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Gebreyesus recalcó que solo con un estricto cumplimiento de las medidas de salud, desde usar mascarillas hasta evitar las multitudes, el mundo puede vencer la pandemia de COVID-19.

Cuando se siguen estas medidas, los casos disminuyen, cuando no, los casos aumentan”, dijo, elogiando a Canadá, China, Alemania y Corea del Sur por controlar los brotes.

El doctor Tedros aseveró que la emergencia sanitaria provocada por el COVID-19 es la más grave a la que se ha enfrentado a la Organización desde su creación hace más de 70 años, e indicó que la pandemia se sigue acelerando, con la duplicación de los casos en las últimas seis semanas.

Esta es la sexta vez que se declara una emergencia de salud de interés internacional bajo las regulaciones internacionales de salud, pero es por mucho la más grave”, enfatizó el doctor Tedros.

Casi 16 millones de casos han sido reportados a la OMS, y más de 640.000 personas han muerto desde que se registró el brote a finales del año pasado.

Cuando declaré la emergencia de salud pública de interés internacional el 30 de enero, el nivel más alto de alarma según el derecho internacional, había menos de 100 casos fuera de China y cero muertes. Como lo requiere el Reglamento Sanitario Internacional, me reuniré con el Comité de Emergencia a fines de esta semana para reevaluar la pandemia y emitir las recomendaciones correspondientes”, informó.

Tedros notó que la pandemia ha cambiado al mundo, así como “unido y separado a las personas”. También ha mostrado, opinió, lo peor y lo mejor de lo que son capaces los humanos.

Hemos aprendido muchísimo y todavía estamos aprendiendo. Pero, aunque nuestro mundo ha cambiado, los pilares fundamentales de la respuesta no: liderazgo político e informar, involucrar y escuchar a las comunidades”, insistió.

Para el líder de la OMS, otro de los ingredientes fundamentales para detener el virus es la determinación y la voluntad de cada persona de tomar decisiones difíciles para protegerse a sí misma y a los demás, concluyó.

Los argumentos a favor de una renta básica universal

La subsecretaria general de las Naciones Unidas y directora regional del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en Asia y el Pacífico, Kanni Wignaraja, destaca la necesidad de poner en marcha este sistema de seguridad social y advierte que la alternativa a no implementarlo resultará en un aumento de la desigualdad que incrementará las tensiones.

La regla número uno del manual de gestión de crisis es la siguiente: cuando estás en un hoyo, lo primero que debes hacer es dejar de cavar.

La vorágine en la que nos ha sumergido el brote de COVID-19 ha llevado a varios países a considerar la posibilidad de establecer incentivos fiscales a gran escala y la impresión de dinero para mitigar las dos crisis que se están desarrollando simultáneamente: la pandemia y la desenfrenada depresión económica. 

La aplicación de estas medidas resulta fundamental, pero deben ser estratégicas y sostenibles ya que, para tratar las crisis actuales, debemos evitar plantar las semillas de otras nuevas, ya que hay mucho en juego.

Por eso, ha llegado el momento de incorporar un nuevo elemento al conjunto de medidas políticas que los Gobiernos están adoptando. Un factor conocido de sobra, pero al que hemos olvidado por completo: La Renta Básica Universal, un mecanismo necesario como parte del paquete de medidas económicas que nos ayudará a salir de este abismo.

Posible incremento de las tensiones sociales

Sus múltiples detractores niegan su funcionamiento al afirmar que ningún país puede permitirse el lujo de repartir dinero con regularidad a cada ciudadano. Argumentan que crean déficits insostenibles que no pueden ser costeados.

Sin duda es una afirmación válida, pero hemos de pensar que la alternativa resultará en un aumento de la desigualdad que incrementaría las tensiones sociales suponiendo un mayor coste para los Gobiernos y expondría a los países a un mayor riesgo de conflicto civil.

La pandemia que se inició en China ha hecho estragos en toda Asia, e incluso fuera de ella, dejando en evidencia las desigualdades y vulnerabilidades regionales de enormes grupos de población. Entre ellas encontramos a los trabajadores del sector informal -cuyo número se estima en 1300 millones de personas o dos tercios de la mano de obra de Asia y el Pacífico-, así como a los migrantes, con casi 100 millones de personas desplazadas únicamente en la India.

Si gran parte de toda una generación pierde sus medios de subsistencia y la red de protección los costos sociales serán insoportables. La inestabilidad económica seguirá al estallido de las tensiones sociales.

Falta un nuevo contrato social

En estos momentos en los que tenemos que reactivar unas economías que se encuentran en plena erosión, el beneficio que reportaría la estabilidad social sería enorme, lo que constituye un argumento aún más convincente en favor de la Renta Básica Universal.

Necesitamos que surja un nuevo contrato social de esta crisis que reequilibre las profundas desigualdades que prevalecen en todas las sociedades. Para decirlo sin rodeos: la cuestión ya no debería ser si se pueden encontrar recursos para una protección social efectiva, sino cómo se pueden encontrar. La Renta Básica Universal se presenta como un instrumento útil en ese marco.

En este sentido, algunas partes de los Estados Unidos y Canadá ya se pusieron manos a la obra. De hecho, durante décadas todos los residentes del Estado de Alaska han recibido pagos anuales de este tipo. Por su parte, el primer ministro canadiense Justin Trudeau prometió 2000 dólares canadienses al mes a los trabajadores que perdieron sus ingresos debido a la pandemia durante los siguientes cuatro meses. Lo que necesitamos ahora es ampliarlo y hacerlo funcionar a largo plazo, y podemos.

Pero debemos plantearlo de un modo diferente al del pasado. No deberíamos verlo ni como una limosna ni como una solución complementaria a las ya existentes. En su lugar, debemos usar la doble crisis para reevaluar dónde seguimos “cavando”.

Necesitaremos una carga tributaria justa. Los países tendrán que trabajar conjuntamente e intercambiar datos para evitar que las personas y las empresas evadan impuestos. Todos debemos pagar la parte que nos corresponde. Sinceramente, ya no podemos privatizar las ganancias y socializar las pérdidas.

Después debemos acabar con las subvenciones, en particular las de los combustibles fósiles, que impiden el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, especialmente en las metas relativas al cambio climático. Esta medida supondría un beneficio común, al tiempo que generaría recursos económicos para un ingreso básico, pero también para apoyar a las empresas de combustibles fósiles.

Mayor carga impositiva para grandes fortunas y multinacionales

Warren Buffet y Bill Gates, dos de las personas más ricas del planeta, han defendido la postura de que los ricos han de pagar más impuestos, ya que su escasa aportación tributaria ha dado lugar a una creciente y enorme disparidad. Según el Informe sobre la Riqueza Global 2018 que elabora la empresa de servicios financieros Credit Suisse, el 10% de las personas más ricas del mundo poseen el 85% de la riqueza.

Las multinacionales tampoco pagan la parte que les corresponde. Apple, Amazon, Google y Walmart, por nombrar sólo algunas, generan beneficios estratosféricos y, después de aprovechar todas las lagunas de los sistemas fiscales, pagan cantidades limitadas. Si las primeras 1000 corporaciones de todo el planeta pagaran una justa cantidad de impuestos, permitiría la distribución de una modesta Renta Básica Universal en todo el mundo. Hay algo que simplemente va mal y no funciona cuando se priva a los gobiernos de los fondos que deberían tener de un modo legítimo para crear un mejor estado.

Para que los detractores no piensen que se trata de una teoría de la izquierda, la idea de la competencia fiscal se viene tratando desde hace años por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos cuyos miembros incluyen a los Estados Unidos, Canadá y los países de Europa Occidental.

Según los expertos en política fiscal de la Organización: “para trabajar de forma eficaz, toda economía global necesita algunas reglas básicas para guiar a los gobiernos y a las empresas. Ese marco puede ayudarles a movilizar el capital a lugares donde puedan mejorar su rendimiento, sin obstaculizar el objetivo de los gobiernos nacionales de satisfacer las expectativas legítimas de sus ciudadanos de participar equitativamente en los beneficios y los costos de la globalización”.

Pero lograr unas “reglas básicas aceptables” y “una participación justa en los beneficios y los costos” requerirá una coordinación mundial; porque si un país comienza a cobrar impuestos de este modo, el capital con alta capacidad de movilidad huirá a los países que no lo hagan.

¿Cómo poner en marcha la Renta Básica Universal?

Sin duda la Renta Básica Universal será difícil de poner en marcha. Es importante considerar imparcialmente los pros y los contras, las razones por las que no se ha aplicado de forma generalizada hasta ahora y los motivos que podría hacerla viable.

Más allá de su costo, un factor clave que complica es que no aparcería de la nada. Tendría que encajar y complementar los programas de asistencia social existentes y se necesitarían normas para evitar cobrar una doble prestación.

El cambio a este tipo de sistema debería garantizar que se mantengan intactos los beneficios para conseguir un empleo. Eso es relativamente sencillo de conseguir: la Renta Básica Universal debería bastar para mantener a una persona con un salario mínimo modesto, permitiendo que existan suficientes incentivos para trabajar, ahorrar e invertir.

Por último, se pueden aducir razones de peso para vincularlo a condiciones muy concretas, algunas de ellas relacionadas con intereses públicos, como vacunar a todos los niños y asegurar que asistan a la escuela. Estas situaciones puntuales no desvirtuarían el propósito principal de eliminar la pobreza y permitirían a las personas de bajos ingresos correr riesgos calculados para tratar de salir de la pobreza.

La alternativa a no disponer de una Renta Básica Universal es el incremento de  probabilidad de que se produzcan disturbios sociales, conflictos, migraciones masivas incontrolables y la proliferación de grupos extremistas que se aprovechan y agitan la frustración social. Es en este contexto que debemos considerar seriamente la posibilidad de aplicar una Renta Básica Universal bien diseñada, de modo que las crisis puedan golpear, pero no destruir.

El castigo colectivo de Israel a los palestinos es una afrenta a la justicia

Un experto de la ONU en derechos humanos asevera que las estrategias de control israelíes sobre la población palestina violan los principios de los sistemas legales modernos, dañan a millones de personas inocentes, agudizan las tensiones y propician una mayor violencia.

El relator especial sobre la situación de los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados desde 1967 se refirió este viernes a las acciones israelíes de control sobre los palestinos como “una afrenta a la justicia” y llamó a Israel a detener inmediatamente todas las prácticas que infligen un castigo colectivo a ese pueblo.

En su informe al Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, Michel Lynk dijo que las violaciones sistemáticas de las garantías fundamentales de los palestinos dañan diariamente a millones de personas inocentes y lo único que consiguen es agudizar las tensiones y crear las condiciones para aumentar la violencia.

Es una afrenta a la justicia y al estado de derecho ver que esos métodos continúen utilizándose en el siglo 21 y que los palestinos sigan siendo castigados colectivamente por los actos de unos cuantos”, apuntó.

El experto agregó que todas esas prácticas violan gravemente los derechos humanos de los palestinos, “incluyendo el derecho a la vida, a la libertad de movimiento, a la salud, a una vivienda adecuada y a una vida digna”.

Las estrategias de control de Israel sobre la población palestina transgreden los principios de los sistemas legales modernos, abundó Lynk, y explicó que sólo un individuo que resulta culpable después de un proceso justo puede ser castigado.

El caso de Gaza

 El alcance del impacto devastador de la política de castigo colectivo de Israel se puede observar muy claramente en el bloqueo que inició hace trece años a la Franja de Gaza, un territorio que sufre ahora un total colapso económico, cuya estructura está destruida y cuyo sistema de servicios sociales apenas funciona”, detalló.

El relator señaló que aunque la justificación israelí a ese bloqueo haya sido contener a Hamas y garantizar su seguridad, el impacto de la medida ha destruido la economía de Gaza y ha causado un sufrimiento inmenso a los dos millones de palestinos que ahí viven.

Recordó también que los castigos colectivos están prohibidos inequívocamente y sin excepción por las leyes humanitarias internacionales.

Demoliciones

El informe critica asimismo la demolición de viviendas palestinas y da cuenta de más de 2000 casas destruidas, que han dejado en la indigencia a igual número de familias, por la supuesta comisión de delitos de alguno de sus miembros. “Esto es una clara violación del artículo 53 de la Cuarta Convención de Ginebra”.

Lynk lamentó la Suprema Corte de Israel, al igual que sus líderes políticos, permita el derrumbamiento de viviendas bajo la justificación de que son disuasorias de actos violentos y sostuvo que, al contrario, “sólo fomentan un entorno de odio y venganza, como lo han reconocido los propios dirigentes israelíes del sector de seguridad”.

Los relatores especiales forman parte de lo que se conoce como los Procedimientos Especiales del Consejo de Derechos Humanos. Los Procedimientos Especiales, el mayor órgano de expertos independientes del sistema de derechos humanos de la ONU, es el nombre general de los mecanismos independientes de investigación y supervisión del Consejo que se ocupan de situaciones de países específicos o de cuestiones temáticas en todas las partes del mundo. Los expertos de los Procedimientos Especiales trabajan de forma voluntaria; no son personal de la ONU y no reciben un salario por su trabajo. Son independientes de cualquier gobierno u organización y sirven a título individual.

Sola insiste

En una conferencia interministerial celebrada este viernes entre 18 países por invitación de Francia, España y la Unión Europea, el canciller Felipe Solá alertó sobre las consecuencias actuales y futuras de la pandemia. Rescató el ministro la propuesta del Presidente Alberto Fernández de crear un Fondo Mundial de Emergencia Humanitaria, formulada ante el G-20 en marzo de este año como parte de la idea de un Pacto de Solidaridad Global. “El impacto social, económico y político de la pandemia es inevitable en todos los países del mundo”, dijo. “En América latina ya se habla de 30 millones de nuevos pobres.”

El Ministro definió a la Organización Mundial de la Salud como referencia científica y apoyó el trabajo de la Organización Panamericana de la Salud, “que ayudó a los venezolanos que viven en Venezuela”.

Indicó el Canciller a sus colegas que “en este momento la Argentina está discutiendo la deuda soberana con los bonistas privados, y después discutirá la deuda con el FMI”. Informó que durante el gobierno anterior “nuestro país se endeudó en 180 mil millones de dólares, la mayoría de los cuales se fugó por la situación en la que estaba la Argentina”.

El Ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, que estuvo acompañado por el vicecanciller Pablo Tettamanti y el jefe de Gabinete Guillermo Justo Chaves, fue uno de los firmantes de la declaración final de la conferencia, que comienza con un “homenaje a las víctimas de la pandemia de Covid-19” y un agradecimiento “por la dedicación, los esfuerzos y los sacrificios, más allá del deber, de los profesionales de la salud, los trabajadores sanitarios y otros trabajadores de primera línea”.

El documento confirma la voluntad para hacer frente a la pandemia “y a sus consecuencias, en particular económico-sociales”, sobre la base de la voluntad de que “nuestras poblaciones vivan en sociedades justas, solidarias, prósperas, sostenibles y democráticas”.

Tras mencionar que “la Unión Europea es el mayor inversor en Latinoamérica y el Caribe y también su mayor proveedor de cooperación”, destaca que la región de América Latina y el Caribe “ha sido tradicionalmente uno de los motores de crecimiento de la economía internacional”.

Reconocemos que la pandemia Covid-19 tiene un efecto desproporcionadamente elevado en los pobres y los más vulnerables y repercute en los avances en materia de salud y desarrollo, en particular en los países en desarrollo, lo que dificulta el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en la Agenda 2030”, dice el comunicado final. También subraya “nuestro respaldo a la ONU y en particular a la Organización Mundial de la Salud”.

Solá reiteró el apoyo de la Argentina a la iniciativa ACT, Access to Covid-19 Tools Accelerator, que según la declaración “persigue acelerar el desarrollo, la producción y el acceso justo y universal a las pruebas, los tratamientos y las vacunas contra el COVID-19 y reforzar los sistemas sanitarios, en especial en los países más vulnerables y para los sectores más desprotegidos de nuestras sociedades”.

Los países firmantes son Alemania, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Croacia, Ecuador, Eslovenia, España, Francia, Italia, México, Países Bajos, Perú, Portugal, República Dominicana y Suecia. A ellos se suma Josep Borrell, Alto Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad.

Argentina-China

El canciller Felipe Solá mantuvo hoy una constructiva entrevista telefónica con el ministro de Comercio de la República Popular China, Zhong Shan, en la que quedaron abiertas las puertas para importantes emprendimientos conjuntos y fue confirmada la presencia argentina como invitada de honor en Shangai en noviembre de este año para la CIIE, la feria de importaciones y exportaciones conocida como China International Import Expo.

Solá agradeció la solidaridad china hacia la Argentina en medio del Covid-19, traducida en más de 30 vuelos con insumos comprados por la Argentina o donados por China para enfrentar la pandemia.

Hubo coincidencia en la conversación sobre que el virus no respeta fronteras y solo será vencido a través de la unidad y la cooperación entre todos los países del mundo, tal cual lo habían establecido durante sus contactos los presidentes de la Argentina, Alberto Fernández, y de la República Popular China, Xi Jinping.

El canciller afirmó que quedó subrayada la conexión estratégica entre la Argentina y la República Popular China. Dijo que esa asociación estratégica es concebida por la República Argentina tanto en el comercio como en las inversiones.

Solá dijo que fue bien recibido por el ministro Shan el avance en un proyecto, ya conversado entre el gobierno argentino y el Ministerio de Agricultura de China, sobre producción de carne porcina de inversión mixta entre las empresas chinas y las argentinas. La Argentina podría producir  9 millones de toneladas de carne porcina de alta calidad y le daría a China absoluta seguridad de abastecimiento durante muchos años. Ya llegaron a un acuerdo sobre este proyecto la Asociación China para la Promoción Industrial y la Asociación Argentina de Productores Porcinos.

El ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto fue acompañado por el vicecanciller Pablo Tettamanti y el secretario de Negociaciones Económicas Internacionales Jorge Neme.

Solá recordó que China es uno de los dos socios comerciales mayores de la Argentina, junto con Brasil, y dijo mostrarse complacido por las perspectivas de cooperación en tecnología, agricultura, infraestructura y finanzas.

El canciller expresó su voluntad de que se amplíe el comercio bilateral y se cumplan las reglas mundiales para un comercio libre. Quedó en claro el apoyo a una Organización Mundial de Comercio que recupere su fortaleza y sirva de mediador y juez de todos los países del mundo.

Alto el fuego!

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas adoptó este miércoles una resolución en la que hace eco del llamado del Secretario General a un alto el fuego mundial que permita combatir la pandemia de COVID-19, que ya ha infectado a más de diez millones de personas y causado más de medio millón de decesos.

En el texto aceptado por unanimidad, los quince integrantes del órgano de paz y seguridad exigieron “un cese general e inmediato de las hostilidades en todas las situaciones”.

También expresó su apoyo a los esfuerzos de António Guterres, quien solicitó por primera vez ese cese del fuego el 23 de marzo pasado.

La pandemia pone en peligro la paz

El alcance sin precedentes de la pandemia de coronavirus “puede poner en peligro el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales”, señala el documento, y agrega que también podría retrasar la consolidación de la paz y los avances en el desarrollo en los países que salen de un conflicto.

La resolución de dos páginas, redactada por Francia y Túnez, fue adoptada 111 días después de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declarara al COVID-19 como una pandemia.

“Es una señal muy fuerte de unidad del Consejo y una señal de esperanza que enviamos al mundo”, dijo Christoph Heusgen, representante permanente ante la ONU de Alemania, el país que ocupa la presidencia mensual del órgano.

Pausa humanitaria duradera

Mediante la resolución, el Consejo exhortó a todas las partes de los conflictos armados actuales a participar de inmediato en una pausa humanitaria de al menos 90 días para permitir la entrega segura, continua y sin obstáculos de ayuda vital.

El texto aclara, no obstante, que no se aplicaría un alto el fuego a las operaciones militares en curso contra los grupos extremistas ISIL, Al Qaeda, Frente Al Nusra y otras organizaciones terroristas designadas por el Consejo.

También solicita al Secretario General que instruya a las 13 misiones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas a apoyar los esfuerzos de los países anfitriones para contener el coronavirus, y a informar periódicamente sobre los trabajos de la ONU para abordar la pandemia en zonas de conflicto y áreas de crisis humanitaria.

La resolución no menciona a la Organización Mundial de la Salud (OMS), que según informes de prensa fue motivo de controversia durante las largas negociaciones para redactarla, especialmente entre China y Estados Unidos, país que anunció en abril su retirada de la agencia de salud de la ONU.

En su último informe de situación, la OMS indicó que se han registrado 10,185,374, casos de COVID-19 y 503,862 muertes a causa de esa enfermedad. El continente más afectado hasta el momento es América con 5,136,705 casos y 247,129 defunciones.

Durante la emergencia debida a la pandemia, las resoluciones del Consejo de Seguridad se adoptan mediante una votación escrita en virtud de medidas temporales especiales implementadas por sus miembros a mediados de marzo.

Lo peor esta por llegar

Con ideología política y sin hacer caso a la ciencia no se va a vencer al COVID-19. Este es el claro y contundente mensaje que ha enviado la agencia de la ONU para la salud ante la aceleración de la pandemia a nivel mundial. Solo aquellos países que han usado una estrategia sanitaria coherente, como Corea del Sur, han sido capaces de detener la transmisión.

Mañana se cumplen seis meses desde que China reportó a la Organización Mundial de la Salud el primer caso de coronavirus. El saldo de la pandemia desde entonces es más de diez millones de infecciones y medio millón de muertos.

Este es un momento para que todos nosotros reflexionemos sobre el progreso que hemos logrado y las lecciones que hemos aprendido, y para  comprometernos de nuevo a hacer todo lo posible para salvar vidas”.

Tedros Adhanom Gebreyesus aseguró que, más allá de las investigaciones para encontrar un tratamiento o una vacuna hay esperanza de detener el contagio y puso como ejemplo a Corea del Sur, país que en febrero era el segundo en número de casos después de China, pero que ha conseguido suprimir la transmisión de la infección.

El virus explota las divisiones

Sin embargo, Tedros advirtió que la realidad es que la pandemia está muy lejos de terminar, y aún más en un ambiente de división política.

Todos (los expertos) están de acuerdo en que este virus tiene dos características: es rápido en su contagio y es letal. Y, además, puede explotar las divisiones entre nosotros. Y esa es la razón por la que la Organización Mundial de la Salud ha dicho: ‘por favor eviten las divisiones’. Cualquier diferencia puede ser explotada por el virus (…) Con diez millones de casos y medio millón de muertos, a menos que abordemos los problemas, la falta de unidad nacional y la falta de solidaridad internacionales, lo peor está todavía por llegar”, afirmó.

El virus no tiene nada que ver con la política, tiene que ver con la ciencia y me gustaría que todos estuviéramos de parte de la ciencia.

Por su parte, el director de emergencias de la OMS, Michael Ryan, respaldó las palabras de Tedros al señalar que se tiene que ver la forma en que cada gobierno sirve a su pueblo y la forma en que los ciudadanos tienen que apoyar, incluso cuando no es el gobierno de su elección.

Ese es el gran reto de la unidad nacional contra un enemigo común. Cuando hablamos de unidad nacional contra un adversario común, no significa que tengamos que escoger quien nos dirige en esa lucha, por lo que hay que ser capaces de superarlo. No podemos continuar permitiendo que la lucha contra este virus se convierta y semantenga como una lucha ideológica. No podemos vencer al virus con ideologías. Y creo que este es momento para que todo individuo y todo político se mire en el espejo y se pregunte: ¿estoy haciendo lo suficiente? Necesitamos tener esta conversación entre nosotros y este es el momento, porque no haytiempo que perder”, aseguró.

Del lado de la ciencia

Por su parte, la doctora María Van Kerkhove, epidemióloga jefe de la Organización, secundó a sus colegas al afirmar: “Esto no tiene nada que ver con la política, tiene que ver con la ciencia y me gustaría que todos estuviéramos de parte de la ciencia, y estuviéramos de parte de la sanidad pública y de la experiencia (de los conocimientos?)”.

Por ese motivo, el doctor Tedros hizo un llamado: “Por favor, pongan en cuarentena la politización del COVID-19. Por favor, necesitamos unidad política. Necesitamos unidad política a nivel nacional, unidad entre los partidos políticos, unidad más allá de las ideologías, unidad más allá de las creencias, unidad más allá de las razas, unidad más allá de cualquier diferencia que uno pueda mencionar”.

También instó a llevar a cabo una estrategia coherente de sanidad pública, que incluye desde las decisiones de las autoridades sanitarias hasta las decisiones personales de observar las reglas de higiene pública fundamentales.

El doctor Tedros resumió esa estrategia en cinco prioridades:

  • Primero, empoderar a la sociedad. Cada individuo debe comprender que no está indefenso: hay cosas que todos deberían hacer para protegerse a sí mismos y a los demás. La salud de los otros está en nuestras manos. Eso incluye mantener el distanciamiento físico, el lavado de las manos, los protocolos a seguir con la tos, quedarse en casa si uno se siente enfermo, usar mascarillas cuando sea apropiado y solo compartir información de fuentes confiables. Aunque uno pueda estar en una categoría de bajo riesgo, las elecciones que tome podrían marcar la diferencia entre la vida y la muerte para otra persona.
  • Segundo, suprimir la transmisión. Hay medidas que todos los países pueden tomar para eliminar la propagación del virus como asegurarse de que los trabajadores de la salud tengan acceso a capacitación y equipo de protección personal, mejorar la vigilancia para encontrar los casos, localizarlos y poner en cuarentena los contactos que hayan podido tener.
  • Tercero, salvar vidas. La identificación temprana y la atención clínica salvan vidas. Proporcionar oxígeno y dexametasona a personas con enfermedades graves y críticas salva vidas. Prestar especial atención a los grupos de alto riesgo, incluidas las personas mayores en centros de atención a largo plazo, salva vidas. Japón lo ha conseguido: tiene una de las mayores poblaciones de personas mayores, pero su tasa de mortalidad es baja, y la razón es lo que acabamos de decir: muchos países pueden aplicarlo y salvar vidas.
  • Cuarto, acelerar la investigación. Ya hemos aprendido mucho sobre este virus, pero todavía hay mucho que desconocemos, y todavía hay herramientas que necesitamos.
  • Y quinto, tener un liderazgo político.

Dentro de sus esfuerzos por acelerar la investigación, el director de la Organización Mundial de la Salud anunció que, , esta semana convocará una segunda reunión para evaluar los avances en investigación y desarrollo que se hanconseguido hasta el momento y reevaluar las prioridades de investigación para la próxima etapa de la pandemia.

Después recordó que, aunque muchos países han hecho algunos progresos, a nivel mundial la pandemia en realidad se está acelerando: “Todos estamos juntos en esto, y todos estamos en esto a largo plazo. Necesitaremos mayores reservas de resiliencia, paciencia, humildad y generosidad en los próximos meses. Ya hemos perdido mucho, pero no podemos perder la esperanza”.

Finalmente, aseguró que elmomento de reflexión que brindan estos seis meses de pandemia son  un momento ideal para que todos los países renueven su compromiso con la cobertura sanitaria universal como  piedra angular del desarrollo social y económico, y para construirun mundo más seguro, más justo, más verde e inclusivo.

Jaque mate a Cisjordania

La ONU advierte que podrían estar en juego tres décadas de esfuerzos internacionales de paz y señala que, mientras se reduce la perspectiva de una solución negociada de dos Estados, aparecen los fantasmas de la ira, la radicalización y la violencia.

El Secretario General de las Naciones Unidas pidió este miércoles a Israel que descarte los planes de anexionar partes de Cisjordania, una acción que podría efectuarse la próxima semana.

Estamos en un momento decisivo”, advertía António Guterres durante una reunión virtual del Consejo de Seguridad el miércoles. “De aplicarse, la anexión constituiría una gravísima violación del derecho internacional, perjudicaría gravemente la perspectiva de una solución de dos Estados y reduciría las posibilidades de una reanudación de las negociaciones. Pido al Gobierno israelí que abandone sus planes de anexión”.

La paz, más lejos que nunca

La propuesta de anexión la lanzó el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, durante la campaña electoral el pasado mes de marzo. De llevarse a cabo, supondría la anexión parcial de aproximadamente el 30% de Cisjordania e incluiría la mayor parte del Valle del Jordán y cientos de asentamientos israelíes ilegales.

La respuesta de los dirigentes palestinos ante esta iniciativa fue la de cortar los vínculos con Israel y los Estados Unidos, que respaldaron el plan.

El enviado de las Naciones Unidas para el Oriente Medio, Nikolay Mladenov, advirtió al Consejo que podrían estar en juego tres décadas de esfuerzos internacionales de paz.

“Reconociendo que ambos pueblos tienen derecho a vivir en su hogar ancestral, hace 27 años los líderes israelíes y palestinos acordaron emprender un camino noble pero difícil, para resolver el conflicto a través de negociaciones, sin tomar medidas unilaterales, y con el fin de llegar a un acuerdo sobre el estatus final de una paz justa”, recordó, hablando desde Jerusalén.

“Hoy estamos más lejos que nunca de este objetivo”, sentenció.

Mladenov indicó que mientras se reduce la perspectiva de una solución negociada de dos Estados, “aparecen los fantasmas de la ira, la radicalización y la violencia. Más allá de las consecuencias jurídicas, de seguridad y económicas, la amenaza de anexionar unilateralmente partes de Cisjordania enviará un mensaje y un único mensaje: las negociaciones bilaterales no pueden lograr la paz.”

 Añadió que “no podemos permitir que esto suceda” y que de la ruptura del diálogo y las negociaciones “no puede salir nada bueno”, por lo que pidió “dar una oportunidad a la diplomacia”.

Además, destacó que, aparte del amplio rechazo internacional que genera el plan de anexión, incluso los israelíes se muestran divididos con relación a esta cuestión y no la consideran prioritaria ya que el país se encuentra en medio de una crisis económica y un aumento del desempleo. 

Temores de inestabilidad

El diplomático búlgaro informó que una de las respuestas al plan de anexión fue que la Autoridad Palestina ha dejado de aceptar los ingresos provenientes de impuestos que Israel recauda en su nombre.

“Además de la incertidumbre económica causada por la pandemia de COVID-19, la Autoridad Palestina ha perdido ahora el 80% de sus ingresos mensuales. Los donantes no pueden llenar este vacío”, explicó. 

Igualmente, señaló que los palestinos de Gaza, que viven bajo el control del grupo Hamas desde hace más de una década, son especialmente vulnerables.

“Cada vez más se pide a las Naciones Unidas y a otras organizaciones internacionales que asuman responsabilidades de coordinación. Si bien estamos preparados para prestar apoyo en casos de emergencia, las Naciones Unidas no pueden sustituir a la Autoridad Palestina. Es fundamental que no se retrase o detenga la asistencia humanitaria y de otro tipo “, dijo.

Sigue existiendo una oportunidad

Mladenov se sumó a llamado de Guterres de descartar los planes de anexión israelíes, que podrían desencadenar inestabilidad en todo el territorio palestino, e instó a la comunidad internacional a trabajar para que las partes retrocedan de sus actuales posiciones y reemprendan el diálogo hacia la paz.

“En las próximas semanas, es posible que se adopten decisiones que causen un daño irreparable a las sociedades palestina e israelí, a la seguridad y al bienestar económico de ambos pueblos”, dijo.

No obstante, quiso proyectar un rayo de esperanza al afirmar que “esta sombría visión, sin embargo, no es todavía un hecho consumado. La oportunidad se está cerrando, pero todavía hay tiempo para evitar el caos. Se requerirá un esfuerzo concertado de todas las partes interesadas y la voluntad de asumir riesgos políticos para lograr la paz”.

Foto: El asentamiento Beit Hadassah en la zona H2 de Hebrón, Cisjordania.

Brasil al tope

Más de 100.000 muertes por coronavirus en América Latina; un juez ordena a Bolsonaro usar tapabocas en público.

Los casos de coronavirus confirmados a nivel mundial ascienden a más de 9,2 millones, con casi medio millón de muertes por COVID-19. El número de víctimas fatales registradas en América Latina superó oficialmente las 100.000 el martes. En Brasil, un juez ordenó al presidente de extrema derecha Jair Bolsonaro que use tapabocas en público, o enfrentará una multa de casi 400 dólares por cada incumplimiento.

Esto ocurre al tiempo que Bolsonaro continúa asistiendo a multitudinarias manifestaciones políticas en todo Brasil, donde se registraron casi 40.000 nuevos casos el martes, la mayor tasa de contagios a nivel mundial.

En México, autoridades de la salud anunciaron un récord diario de más de 4.500 nuevos contagios por coronavirus.

La Unión Europea está preparándose para reabrir sus fronteras a viajeros de decenas de países, a excepción de quienes viajan desde Estados Unidos, a los cuales quizás se les prohíba el ingreso debido a las altas tasas de contagios en el país.

En el Medio Oriente, Arabia Saudí anunció que prohibirá el ingreso de viajeros extranjeros que planeaban asistir al Hach este año en medio de la pandemia, lo que constituye la primera vez en la historia moderna que a los musulmanes de todo el mundo no se les permitirá hacer la peregrinación anual a La Meca.

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