Alberto Fernández: “Nuestro compromiso sigue siendo pensar en la Argentina del futuro”

El presidente Alberto Fernández encabezó ayer el acto de presentación del Plan Nacional de Conectividad “Conectar”, en la sede central de ARSAT, en la localidad bonaerense de Benavídez, que contará con una inversión de 37.900 millones de pesos, y promoverá la reactivación del Plan Satelital Argentino y la construcción de un nuevo satélite para el desarrollo de la industria de telecomunicaciones.

Nuestro compromiso sigue siendo pensar en la Argentina del futuro que promueve la educación, la ciencia y la tecnología”, expresó el mandatario, quien estuvo acompañado por el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; y la secretaria de Innovación Pública, Micaela Sánchez Malcolm.

Y destacó: “Esa Argentina es la que lleva el acceso a la información a todos los rincones de la patria, y la que da posibilidades de desarrollo a cada uno de los argentinos”.

Sobre la presentación del programa Conectar, el jefe de Estado expresó: “Me toca volver a poner en marcha el plan para permitir que 22 millones de argentinos puedan acceder a algo tan elemental como es hoy el servicio de internet”, y reconoció: “El país que imaginamos todavía tiene deudas pendientes porque en el medio hubo cuatro años donde todo se paralizó y así se logró favorecer la desintegración argentina”.

Respecto de la migración de científicos durante la gestión anterior, el Presidente subrayó que “si hay algo que percibo en ellos es el compromiso que tienen con la patria, que es una palabra que tiene que estar permanentemente en el alma. La patria es pensar en todos aquellos a los que tenemos que darles las mismas oportunidades”.

Durante el acto, el jefe de Estado se puso en contacto por videoconferencia con el presidente de ARSAT, Pablo Tognetti, desde la sede de INVAP, en la ciudad de San Carlos de Bariloche, en Río Negro.

Estuvieron también presentes el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof; el ministro del Interior, Eduardo de Pedro; el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa; la titular de AYSA, Malena Galmarini; y el intendente de Tigre, Julio Zamora.

En el marco del Sistema Satelital Argentino, el Plan Conectar contempla el desarrollo, construcción y puesta en órbita de un nuevo satélite que contribuirá al desarrollo de esa industria de telecomunicaciones, y reducirá la brecha digital brindando conectividad satelital de alta calidad a 200 mil hogares rurales.

El satélite será el primero de la segunda generación de ARSAT y ocupará las posiciones orbitales de la Argentina, que se habían discontinuado durante la gestión anterior, por lo que el Estado nacional debió pagar más de 7 millones de euros. Al no contar con un satélite nacional, el país no pudo brindar servicios satelitales a las poblaciones rurales que hasta ahora continúan sin conexión.

En tanto, el jefe de Gabinete expresó: “Arsat ha sido una empresa estatal que con un sesgo ideológico y un prejuicio de la gestión anterior fue atacada y desfinanciada por la política de destrucción” que existió “respecto a las facultades que debe desarrollar el Estado”.

Por su parte, la secretaria de Innovación Pública explicó que el plan Conectar “se basa fundamentalmente en la inclusión” porque “pone de manifiesto que las tecnologías de la información y la comunicación son fundamentales para toda la ciudadanía, y son puertas hacia otros derechos”.

A su turno, el presidente de ARSAT destacó que la empresa “no tener que recurrir al servicio de satélites extranjeros es la máxima expresión de la soberanía satelital que volvemos a establecer” en el país.

Además, la Red Federal de Fibra Óptica garantizará la construcción e iluminación de 4.900 km de fibra, que tendrá un total de 39.300 km cubiertos para el año 2023. También establecerá la actualización de los equipos para multiplicar por 10 la capacidad de banda ancha para 22 millones de personas, que accederán a la red troncal.

Por otro lado, se renovarán los equipos de la plataforma de la Televisión Digital Abierta (TDA), y se recuperarán las 100 estaciones de transmisión de televisión digital. El sistema permitirá el alcance a 10 millones de hogares de todo el país, y mejorará la calidad de la imagen.

Por último, se actualizarán los equipos de almacenamiento, servidores, redes, backup y software, y se ampliarán los servicios cloud del Centro Nacional de Datos, para implementar políticas de contingencia con los máximos estándares internacionales.

Argentina fue seleccionada como sede de un nuevo centro especializado de ciencias oceánicas de la UNESCO

La República Argentina fue seleccionada como sede de un nuevo Centro Especializado de Ciencias Oceánicas de la UNESCO en el marco del programa OTGA (Ocean Teacher Global Academy) de la Comisión Oceanográfica Internacional (COI).

El centro estará dedicado al desarrollo de capacidades y la formación en materia de ciencias oceánicas en los países de la región con vistas a asistir a los Estados a alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible y de la Década de Ciencias del Océano para el Desarrollo Sostenible de la ONU.

La propuesta argentina fue elaborada en conjunto por la Cancillería, el Servicio de Hidrografía Naval (SHN) -dependiente del Ministerio de Defensa, que conduce Agustín Rossi-, la Escuela de Ciencias del Mar de la Armada Argentina (ESCM) y el Departamento de Ciencias de la Atmósfera y los Océanos de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

Al respecto, el Canciller Felipe Solá destacó “el compromiso de la Argentina con la investigación y las ciencias para la conservación y el uso sostenible de los océanos”, que se refleja en el trabajo activo de la Cancillería en los foros internacionales vinculados a los océanos, al derecho del mar y a cuestiones de pesquerías.

Por su parte, Daniela Castro, Secretaria de Investigación, Política Industrial y Producción para la Defensa en el Ministerio de Defensa, consideró que el nuevo Centro Especializado de Ciencias Oceánicas “será un marco de fortalecimiento e intercambio de conocimientos, implica que Argentina gana un rol destacado en la región de cara a la próxima Década de las Ciencias del Océano y significa fortalecer capacidades en un contexto clave pensando en el relanzamiento de la iniciativa Pampa Azul”.

El nuevo Centro Especializado en nuestro país se suma a la red mundial de centros OTGA de COI-UNESCO y servirá para potenciar las actividades de Argentina en materia de conservación y uso sostenible de los océanos, contribuyendo a la implementación de los Objetivos de la Década de las Ciencias Oceánicas para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas que comienza en 2021, así como al Objetivo de Desarrollo Sostenible 14 (“Conservar y utilizar sosteniblemente los océanos, los mares y los recursos marinos”) de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas.

Un kit olfativo para reconocer síntomas de coronavirus

Especialistas del área de Análisis Sensorial del INTI desarrollaron Olfatest, un método rápido, sencillo y eficaz para detectar pérdida de olfato, uno de los posibles indicadores del COVID-19. Ya están realizando pruebas en pacientes.

Acostumbrados a trabajar con olores y sabores de distintos productos alimenticios, técnicos que se desempeñan en la subgerencia operativa de Alimentos del INTI decidieron sumar su aporte a la lucha contra la pandemia del COVID-19: elaboraron un kit y definieron un protocolo de pruebas olfativas para poder ayudar a la detección de casos positivos y aislarlos de forma preventiva.

Olfatest se trata de un kit para detección de pérdida de olfato que contribuye, además, a la detección temprana de infección por el coronavirus en casos que no presenten otra sintomatología asociada. Se presenta como una herramienta más para el monitoreo preventivo, como ocurre con la medición de temperatura y la concentración de oxígeno en sangre, de manera de extremar los cuidados de nuevos contagios al personal de empresas, instituciones, centros de salud, comercios o cualquier otro lugar que se encuentre prestando servicios.

La evaluación del olfato es algo que existe en el mundo, se lleva adelante con distintos fines dentro del ámbito médico. Meses atrás entendimos la importancia de generar una propuesta nacional, y para eso combinamos un poco de la metodología utilizada en medicina con el trabajo que hacemos con alimentos en nuestro laboratorio”, explica el jefe del Departamento de Vida Útil y Análisis Sensorial del INTI, Fernando Pino.

Pino y Anahí Cejas, del equipo sensorial del INTI, han realizado pruebas del kit en pacientes de COVID-19 para la validación del test olfativo desarrollado. Lo hicieron durante el mes de julio en la Universidad Nacional de Quilmes, en el Gran Buenos Aires, que funciona como lugar de internación. “La idea es darle peso estadístico a la validación”, señala Fernando, quien indica que algunos datos disponibles permiten advertir que es común que quienes contraen la enfermedad y desarrollan síntomas de pérdida de olfato —hasta un 50 por ciento— suelen recuperarlo en los primeros 40 días y el resto sigue con problemas de olfato luego de ese período, pero depende de cada persona y la gravedad del síntoma. Estas pruebas fueron autorizadas por el comité de Ética del ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires.

De todas formas, es importante tener en cuenta que hay personas que ya presentan pérdida de olfato por otras causas, ya sea persistente, como ocurre con la anosmia congénita, o fluctuante —rinosinusitis crónica, por ejemplo. Por esa razón, el kit se complementa con un cuestionario sobre antecedentes médicos y posibles síntomas adicionales, a fin de guiar mejor el diagnóstico de sospecha en cada caso.

El Instituto ya tiene experiencia en una iniciativa similar. Años atrás, se trabajó en una metodología para la evaluación de pérdida de olfato en la que participaron no solo el área Sensorial, sino también los sectores de Química y de Celulosa y Papel.

Para el desarrollo de Olfatest era preciso contar con especificaciones médicas, por eso el equipo del INTI contó con el asesoramiento médico de la otorrinolaringóloga especialista en olfato Patricia Portillo Mazal, quien además trabaja en el Hospital Italiano de la ciudad de Buenos Aires. Asimismo, la empresa multinacional de origen suizo Firmenich, del rubro sabores y fragancias, aportó sin costo alguno las esencias que se están utilizando. Cabe destacar que las mismas no son irritantes ni tóxicas, se encuentran autorizadas por el Código Alimentario Argentino (CAA) y fueron elegidas teniendo en cuenta olores que fueran fácilmente reconocidos por la población argentina.

La realización de este test implica, primero, una distancia segura entre la persona evaluada y quien conduce la prueba: en el medio de ambas, se coloca la tira en un soporte y luego se vierte en ella una gota de la primera esencia, para que se pueda oler. A cada persona se le plantean una serie de opciones de fragancias y debe responder, de acuerdo a su percepción, a cuál de esas corresponde lo que olió. Ese mecanismo se repite más veces, de acuerdo a los resultados obtenidos. Además, se formulan preguntas cualitativas en función de la experiencia olfativa, aparte de aquellas referidas a antecedentes y síntomas, como se dijo.

El objetivo del INTI es poder contar, una vez que concluya la validación del proyecto, con 30 kits del prototipo, que se distribuirán en lugares estratégicos sin fines comerciales. Cada uno permite testear entre 500 y mil personas. Más adelante, sí podría pensarse en un uso comercial de esta iniciativa, y fundamentalmente utilizarlo para realizar pruebas en lugares de concurrencia masiva, incluidos espacios laborales.

Una obra vial clave para Corrientes repensada por estudiantes de Ingeniería

El trabajo fue presentado como Proyecto Final de la carrera Ingeniería Civil de la UNLP y recibió la máxima calificación. La propuesta plantea algunas variantes al proyecto original de Vialidad Nacional. La Autovía “Travesía Urbana Corrientes”, que está en proceso de construcción, es considerada una de las obras más importantes de los últimos 25 años en la ciudad litoraleña.

Pensando como futuros profesionales, un grupo de estudiantes de la Facultad de Ingeniería de la UNLP desarrolló, como Proyecto Final de la carrera Ingeniería Civil, un plan de trabajo relacionado al proyecto de Vialidad Nacional para la construcción de la Autovía “Travesía Urbana Corrientes”.

La propuesta, que plantea algunas variantes al proyecto original y obtuvo un 10 de calificación, fue presentada por los alumnos Pablo Luciano Álvarez Ortega, Lisandro Lalli, Fernando Palhinha, Juan Manuel Rybak, Lucas Tiseira y Francisco Yarcho. En la instancia de evaluación, que se realizó de manera virtual, 4 de los 6 integrantes del grupo se graduaron de ingenieros civiles. Estuvieron bajo la coordinación del Ing. Bernardino Capra y la coordinación general del Ing. Juan Francisco Bissio.

Para el trabajo de la materia tomamos la idea de realizar la obra e hicimos un proyecto paralelo al de Vialidad Nacional, con algunas modificaciones que nos parecieron oportunas”, señaló Rybak, integrante del equipo.

En abril de 2018 se inició la construcción del primer tramo de la obra. El objetivo es transformar la ruta nacional 12 en autovía a lo largo de 13 kilómetros, desde el control policial de Riachuelo hasta el acceso a Santa Ana, pasando por todos los accesos a la capital correntina, el tramo con mayor densidad vehicular de toda la provincia litoraleña.

La obra de Vialidad Nacional fue pensada para brindar mayor seguridad vial, favoreciendo a los más de 8500 vehículos y 35 mil personas que diariamente circulan por el tramo. Además, las tareas optimizarán la circulación y disminuirán los tiempos de viaje, otorgando mayor fluidez al transporte de carga y potenciando la productividad de la región.

En tanto, el proyecto presentado por los alumnos de Ingeniería propone distintas acciones: duplicación de calzada existente y pavimentación de banquinas internas; construcción de colectoras; dos intersecciones rotacionales: Avenida Maipú y R.P. N°43; una intersección alto nivel: Avenida Independencia; dos intersecciones bajo nivel: Avenida Centenario y Avenida Libertad; puentes para A° Pirayuí; terraplenes armados, construcción de alcantarillas transversales y de accesos de H°A°; bacheo y sellado de juntas; colocación de alambrados, tranqueras e iluminación; y señalización horizontal y vertical.

Con estas tareas el objetivo planificado por los estudiantes es lograr beneficios como una mejora en la capacidad vial, condiciones de circulación y seguridad vial a la ruta existente; generación de empleo genuino y calificado en la etapa de construcción; y jerarquización de la infraestructura vial de la ciudad de Corrientes.

A su vez, respecto al proyecto original, las propuestas planteadas por el equipo de la Facultad presentan algunas variantes. Por ejemplo, “en la intersección de la autovía con la Av. Centenario, donde se encuentra un asentamiento en uno de los extremos del polígono o zona limitada por Vialidad, se optó por modificar la planimetría de la colectora derecha. Así se podría evitar el desalojo de dicho asentamiento, lo cual en caso de concretarse conllevaría costos económicos, sociales, plazos de obras, entre otros inconvenientes”, indicó el grupo.

En tanto, en la intersección de la autovía con la Av. Independencia se proyectó un paso a alto nivel que permitiría la no afectación de la velocidad de circulación de los vehículos y grandes ahorros de costos a los usuarios. Además, se evitará que se mezcle el tránsito urbano con el tránsito de la autovía, a diferencia de la propuesta elegida por Vialidad que contempla hacer una intersección a nivel por medio de una rotonda.

El ingeniero Bissio, profesor titular de la materia Proyecto Final de Carrera para Ingeniería Civil, destacó que el equipo “desarrolló un trabajo excelente durante todo el segundo cuatrimestre de 2019 y, al llegar a la instancia de presentarlo en público, se encontró con la dificultad por todos conocida. No obstante, se abocaron a la tarea no menor de coordinar una presentación pública en la que no estarían juntos, y lo lograron de manera sobresaliente. De esa manera, agregaron un plus a lo ya obtenido durante el cuatrimestre, logrando la calificación más alta (10), una nota que no es frecuente en la asignatura”. 

Bissio añadió que a los estudiantes se les trata de dar la mejor base para iniciar su trayectoria profesional. “La intención de nuestros Proyectos Finales incluye la integración de conocimientos y competencias adquiridas en las diferentes asignaturas, pero fundamentalmente, la competencia del trabajo en grupo”.

El profesor hizo especial hincapié al afirmar que, en carreras como Ingeniería Civil, los grandes logros se consiguen solamente a partir de la labor en equipo.

La presentación del Proyecto Final de los alumnos está disponible en:

Desarrollan una plataforma de series y cine para personas ciegas y sordas

Buenos Aires, Argentina.- Un grupo de jóvenes emprendedores argentinos crearon Teilu, una plataforma para la exhibición de cine de ese país, pero con la particularidad de que cuenta con subtítulos, audiodescripciones e indicaciones por lengua de señas destinadas a las personas ciegas y sordas.

Teilu significa “comunidad” en lengua céltica. Sus desarrolladores esperan poder darle respuesta a más de tres millones de personas ciegas o con disminución visual, y cerca de 700.000 sordas, que viven en Argentina.

A partir de esta plataforma los usuarios pueden acceder a contenidos audiovisuales actuales bajo demanda y compartirlos con otras personas. Actualmente cuenta con 7.500 suscriptores.

Teilu fue fundada por Maximiliano Pinela, actual director de la plataforma, junto a un grupo de emprendedores, muchos de ellos estudiantes de cine en la Universidad Nacional de Córdoba. El lanzamiento se hizo en noviembre de 2019 y el crecimiento fue sorpresivo para los desarrolladores. “Nació de la necesidad de poder llegar a personas ciegas y sordas con contenidos accesibles”, manifestó Pinela, para continuar diciendo “Comenzamos a hacerlo en centros culturales y otras instituciones a modo de pruebas sencillas, y empezamos a recibir un aluvión de pedidos de personas ciegas y sordas de todo el país que querían acceder a las películas que estábamos adaptando, y ante esta necesidad planteada por muchas personas, en el equipo vimos que era evidente que teníamos que aplicar tecnología para llevar a través de las computadoras, tablets o teléfonos estos contenidos a nivel nacional”.

La plataforma se ha desarrollado y sostenido económicamente a través de concursos, a los que se presentaron y ganaron, como el “Comprometidos” que coordina la Unesco. Ahora buscan apoyo oficial, mientras analizan la posibilidad de conseguir ingresos a través de estrenos a los que se pueda acceder mediante el pago de un ticket.

En Teilu se puede encontrar producciones argentinas recientes de gran calidad, como “Relatos salvajes”, “Metegol”, “La mirada invisible”, “Refugiado” o “De caravana”, entre otras, y el objetivo es sumar más producciones a futuro.

“Plataformas digitales, videos, series y películas inundan nuestras pantallas todos los días. Las personas ciegas y sordas no son ajenas a este fenómeno audiovisual”, así fundamentan este proyecto de tecnología inclusiva, conformado por realizadores audiovisuales, estudiantes y egresados de la carrera de Cine y Televisión de la Universidad Nacional de Córdoba, así como por desarrolladores web, traductores de idiomas e intérpretes del lenguaje de señas.

Aylén Luponio, otra integrante del equipo de Teilu reconoció que “se hizo un gran  trabajo no solo tecnológico, sino también para contactar a productores y distribuidores, ponerlos a ellos en conocimiento de las posibilidades de este proyecto. También conocer como es el tema de derechos, incorporar a los correctores, profesionalizar todo el sistema de audiodescripción y lenguaje de señas, hablar con las comunidades y recién allí desarrollar la plataforma, aprendiendo cómo es el mundo de los programadores, fue un gran desafío que llevó mucho tiempo, pero hoy nos da grandes satisfacciones”:

Cómo funciona la plataforma.

  • En premier lugar, los usuarios deben ingresar a www.teilu.com.ar
  • Luego deben registrarse con su cuenta de Facebook o Google y posteriormente ingresan a su cuenta de mail y desde allí confirman la suscripción.
  • Después, dentro de la plataforma, tendrán que elegir si desean lengua de señas o utilizar audiodescripción, ya sean personas sordas o ciegas respectivamente.
  • Finalmente, podrán comenzar a disfrutar del catálogo gratuito de películas y series.

Funciones accesibles.

  • Correctores: En las 3 metodologías de adaptación de contenidos participan activamente las personas ciegas y sordas; ellos corrigen las adaptaciones garantizando la calidad de los mismos para su beneficio.  
  • Audiodescripción: Es una voz en off que se inserta en los espacios de silencio de la película y que brinda información narrativamente importante a la persona ciega, por ejemplo, vestuario de los personajes, movimientos, escena donde transcurre la acción, utilería, etc., y de esta manera, la persona ciega suma la información audio descripta y se apoya en el resto de las pistas que conforman la banda sonora original de la película para su comprensión.  
  • Subtitulo Para Personas Sordas: Traduce el discurso sonoro a texto, incluyendo la música, facilitando a las personas sordas la lectura de los mismos y la comprensión del filme.  
  • Lengua de Señas Argentina: La lengua de señas es considerada la lengua materna de la comunidad sorda. Se traduce el discurso sonoro en señas. Generalmente se la ve en un recuadro en contenidos informativos o documentales. Teilu ofrece la lengua de señas en ficción, lo que conlleva una gran complejidad pero permite una adaptación muy efectiva al momento de consumir contenidos por parte de una persona sorda.  

Los desarrolladores de la plataforma han recibido consultas de muchos países de la región, ya que no hay propuestas similares, excepto españolas, pero los usos y modismos son diferentes y Teilu, en ese sentido, tiene características más accesibles para los latinoamericanos.

Redacción: Miguel Monforte (SIGNIS Argentina), corresponsal de SIGNIS ALC en Argentina

Estudiantes de la UNLP crearon un escudo de protección para un nano-satélite que viajará al espacio

Irá incorporado dentro de un satélite de la empresa argentina Satellogic, que será lanzado en 2021. El desarrollo, ideado por alumnos de la Facultad de Ingeniería, es uno de los ganadores del concurso Open Space, un programa espacial que tiene como objetivo promover el interés en los jóvenes por la ciencia y la tecnología.

Un equipo de estudiantes de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata es uno de los dos finalistas del concurso Open Space. Se trata de un programa para jóvenes que, en 2021, enviará al espacio un módulo del tamaño de un nano-satélite. El artefacto tendrá en su interior los trabajos de los proyectos ganadores y viajará dentro de un satélite de la empresa Satellogic. El grupo de la UNLP, “Space Shielding”, desarrolló un escudo que busca reducir el costo de protección de componentes electrónicos de la radiación.

El primer desafío de Open Space (hcps://www.spaceisopen.com/) contó con más de 300 participantes. Finalmente, se conformaron cinco equipos de 10 universidades y 8 provincias, que presentaron ambiciosos proyectos espaciales.

El equipo “Space Shielding” está integrado por Gustavo Ariel Schmidt, Federico Olivero, Matías Stamm y Julio Esteban (los cuatro de Ing. Electrónica); y Agustín Mazzocato (Ing. Electromecánica) de la UNLP. Además, está compuesto por Rocío Santos (Arquitectura en la UCALP, sede Bernal); y Santiago Andrés Testa (Ing. Química UTN-FRA). “Nuestro trabajo consistió en generar un estándar de protección contra los daños que ocasiona la radiación en los sistemas electrónicos en un satélite. Un escudo que permita el empleo de electrónica comercial y no sólo de grado espacial, posibilitando el uso de dispositivos de mayor performance y mucho menor costo”, explicaron desde el grupo.

Para los estudiantes fue una experiencia muy gratificante. “Estamos felices de haber participado. Este concurso significó un punto de encuentro entre alumnos y profesionales de mucha experiencia en el campo, dispuestos a dar apoyo y comprometerse con los distintos proyectos”, afirmaron.

Los finalistas destacaron la ayuda de Roberto Cibils de INVAP; Diego Day y Elmar Mikkelson, del GEMA y a Sonia Botta del CTA, estas dos últimas son unidades de investigación del Departamento de Aeronáutica de la Facultad de Ingeniería. “Con nuestro proyecto esperamos disminuir los costos de este tipo de misiones y, de esta forma, dar un pequeño pero importante paso hacia la democratización del espacio”, confiaron.

Los ganadores compartieron el podio con “To Infinity and Beyond”, de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM). Este grupo de estudiantes desarrolló un gemelo digital que permite reducir el costo de fabricación de tecnología espacial.

Desde la organización afirmaron que todos los proyectos de esta convocatoria sorprendieron muy positivamente al jurado, planteando objetivos tan variados y ambiciosos como simplificar la electrónica de los satélites, desarrollar modelos digitales para democratizar el desarrollo de satélites, protegerlos de la radiación, o utilizarlos para medir tormentas solares y para facilitar el control de las emisiones de metano. Los equipos trabajaron durante cuatro meses con tutores de INVAP, las universidades de La Plata y San Martín, Skyloom y Satellogic.

Quedamos impresionados con la calidad de los equipos”, coincidieron José Relloso, de INVAP, y Marcos Franceschini, de Skyloom, destacando el potencial de los estudiantes argentinos.

La energía positiva, el ingenio, el profesionalismo y el talento de los finalistas nos recuerda, en un momento difícil para el país, que los jóvenes son tierra fértil. Y si trabajamos por ellos darán frutos que nos recompensarán con alegría y esperanza”, sentenciaron.

Por su parte, el decano de Ingeniería, Horacio Frene, destacó la participación de los alumnos de la Facultad en este tipo de concursos y consideró que “cada desafío en el que se presentan es una oportunidad para poner en práctica lo aprendido en la carrera”. Además, resaltó el buen rendimiento que demuestran en cada competencia.

En tanto, Marcos Actis, vicepresidente del Área Institucional de la UNLP y director del Centro Tecnológico Aeroespacial (CTA), expresó que “este tipo de iniciativas son fundamentales, ya que proponen experiencias para activar el interés por la ciencia, la tecnología y la ingeniería en los jóvenes, y sientan las bases para el desarrollo de una industria con alto potencial, con aplicación concreta en el área espacial.”

Con la mirada puesta en la Luna  

Este primer desafío de Open Space es impulsado por Academia Exponencial y Satellogic, dos organizaciones privadas vinculadas a la tecnología y a la ciencia espacial. El objetivo es promover en los jóvenes el interés por la ciencia, la tecnología y la ingeniería, y cuenta con el apoyo de organizaciones como INVAP, Skyloom, el Instituto Balseiro, el ITBA, Digital House, y las Universidades de San Martín, La Plata, San Andrés y la Fundación Varkey. “Estamos muy orgullosos de haber sido co-organizadores del primer desafío y positivamente sorprendidos con el resultado”, dijo Emiliano Kargieman Fundador y CEO de Satellogic.

En los próximos días Open Space anunciará una nueva serie de desafíos, algunos apuntan literalmente a la Luna y más allá”, anticipó Ignacio Peña, Fundador y CEO de Open Space.

Día de la Juventud: un joven científico argentino contribuye en la creación de la primera máscara antiviral en su país

La pandemia de COVID-19 ha hecho patente la necesidad de que los jóvenes participen en todos los ámbitos de la respuesta a la emergencia. Federico Trupp, de 30 años, es un ejemplo de lo que los jóvenes científicos pueden aportar. Su colaboración fue muy importante en el diseño de la primera máscara bactericida y antiviral en Argentina.

La pandemia de COVID-19 ha hecho patente la necesidad de que los jóvenes participen en todos los ámbitos de la respuesta a la emergencia. Federico Trupp es un ejemplo de lo que los jóvenes científicos pueden aportar cuando se les incluye lo mismo en los proyectos de investigación que en los procesos políticos o de toma de decisiones.

Federico Trupp tiene 30 años y es licenciado en Ciencias Físicas por la Universidad de Buenos Aires. Actualmente está realizando su doctorado en Física de materiales. Desde 2018 es becario del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, dedicado a la promoción de la ciencia y la tecnología en Argentina.

Como resultado de su excelente desempeño en este organismo Federico fue convocado por la investigadora Silvia Goyanes para conformar un equipo cuyo objetivo era diseñar las telas para el primer barbijo o máscara bactericida y antiviral en el país.

Fabricación masiva

Luego de varias pruebas de laboratorio, junto a otros 13 investigadores y becarios, y a pedido de una empresa privada que financió el proyecto, Federico aportó su conocimiento para la creación de una máscara destinada a la población en general, cuya tela previene la reproducción de bacterias y hongos, además de inactivar a los virus que pretendan impregnarse.

Los barbijos tienen una duración eficaz de ocho horas consecutivas y son reutilizables, permiten 15 lavadas sin perder su capacidad preventiva.

Las máscaras ya empezaron a confeccionarse masivamente y la empresa fabricante donará el 10% de la producción a trabajadores sin recursos del conurbano bonaerense, la zona que concentra mayor cantidad de contagios y fallecimientos por COVID-19 en Argentina.

Parte de ese mismo equipo de trabajo, que incluye a varios jóvenes científicos, está a punto de iniciar un proyecto aún más ambicioso del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación: el desarrollo de una máscara con características antivirales y bactericidas para trabajadores del sector sanitario.   

Estoy muy contento de haber trabajado en este proyecto, que se generó con una rapidez increíble. Antes de ser convocado me preguntaba cómo podía contribuir con la sociedad para apaliar los efectos del virus”, dijo Federico, mostrando satisfacción por haber tenido la posibilidad de plasmar sus conocimientos en un proyecto que ayudará a salvar vidas durante la pandemia.

Redacción: Centro de Información de la ONU en Buenos Aires

Se siente en el aire: El respirador artificial de la FIO está en su etapa final de desarrollo

La Facultad de Ingeniería de Olavarría está cada vez más cerca de obtener la versión final del respirador artificial, con la expectativa de comenzar la fabricación en sus instalaciones. En un vertiginoso tiempo de desarrollo, el dispositivo evolucionó hacia un prototipo cuyo funcionamiento y componentes están a la altura de los mejores.

Lo que empezó como una inquietud frente a la pandemia y que sumó voluntades que trabajaron desinteresadamente, está a punto de convertirse en una empresa.
El bioingeniero Pedro Escobar como parte del equipo técnico, y el ingeniero Marcos Lavandera, coordinador estratégico del proyecto, resumieron los avances y la actualidad del respirador, una de las iniciativas locales con más impacto social y productivo que involucra al sector académico, empresario, y al Estado.

¿Qué características tiene el dispositivo frente a los disponibles en el mercado?
Es un equipo de complejidad baja, porque sus funciones son las esenciales de un respirador artificial. Los de alta gama poseen mayor cantidad de modos ventilatorios, distintas estrategias de software y hardware para adaptarse mejor al paciente y su patología. En el caso nuestro, el respirador puede atender cualquier patología pero no se adapta automáticamente al paciente, sino que es el médico quien tiene que modificar los parámetros de la terapia ventilatoria, para adaptarse al pulmón.

Fueron cinco prototipos. ¿Cuál fue su evolución?
En el primer prototipo tratamos de desarrollar rápidamente una solución para dar respuesta al crecimiento de infectados por la pandemia. Fue pensado para complementar los respiradores de las instituciones médicas usados en pacientes con condiciones críticas.Hoy en día el equipo está pensado para ser soporte de vida al nivel de cualquier otro.
Durante este tiempo mejoramos la complejidad interna y la calidad de los componentes. Se compraron componentes aptos para la industria médica, cuyos costos son altos y la disponibilidad escasa. Son componentes importados que tardaron mucho en llegar al país.

El equipo ha ido ganando en complejidad. Hoy es un desarrollo tecnológico increíble para el tiempo de trabajo que llevamos. Tiene controles por redundancia, estrategias de censado, alarmas, adaptación al paciente, tiene mecanismos de seguridad duplicados. Con el avance de las versiones adquirió un montón de correcciones y mejoras que lo ponen al nivel de cualquier respirador comercial de los que hay en el mercado. Por ejemplo, tiene una electrónica de alto nivel que fue desarrollada junto con la empresa Redimec, un microprocesador de nivel profesional, y una programación que permite activar acciones en el orden de los microsegundos. Es todo más confiable.

¿Qué otros ajustes tecnológicos se implementaron?
Muchos de los cambios fueron producto del propio desarrollo. Los cambios más recientes son productos de los informes y las devoluciones que nos han hecho los organismos de certificación y simulación. Por eso mejoramos la seguridad eléctrica, la compatibilidad electromagnética, la inmunidad al ruido, y la seguridad del paciente.

Y también mejoramos la interfaz del usuario, la documentación interna, la gestión de riesgos, del software. No hay que olvidarse que es un equipo soporte de vida, de área crítica, que está controlado por un software, es decir que la vida del paciente depende de que el software funcione bien y los riesgos que puede experimentar el equipo estén debidamente documentados, estudiados y minimizados.

¿Cómo se adaptaron tecnológicamente a las normativas médicas?
Las normativas que rigen los equipos de mecánica respiratoria plantean un set de unas quince normas. De la parte eléctrica, la seguridad del paciente, de la interfaz de usuario, la legibilidad de las alarmas, la usabilidad de los componentes internos. Cada una de esas partes internas del respirador está sujeta siempre a una normativa. Se han hecho alrededor de 40 cambios en general, incluyendo el software, la calidad de los componentes, los accesorios externos.

Los componentes son todos aptos para mezclas con oxígeno. Diseñamos una válvula espiratoria propia, una válvula de seguridad mecánica propia. Hubo que hacer planos, simulaciones, impresiones en 3D, y finalmente un trabajo de tornería para hacer pruebas y ajustes técnicos hasta lograr la pieza definitiva.

Diseñamos además una estrategia de seguridad para evitar la sobrepresión en el paciente. Nuestro equipo tiene un sistema de registro de eventos de carácter médico, en caso que haya que auditar lo ocurrido entre el paciente y el respirador. Este respirador funciona de manera ininterrumpida con muchísima seguridad y precisión. Puede estar asistiendo a un paciente durante muchas horas de manera confiable y segura

¿Será sometido a nuevos ensayos?
Si, las dos últimas pruebas de funcionamiento en la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires (AAARBA) fueron satisfactorias. Ahora queremos ir con el mejor respirador posible, de manera que la diferencia de censados, presiones, y volúmenes sean mínimas para los valores que requieren las pruebas. Y nos resta llevarlo al Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI). Tenemos fecha para el 24 de agosto. Ya pasamos las primeras etapas de revisiones, y con las indicaciones del INTI ahora tenemos un equipo más sólido, robusto y confiable.

Dentro de este camino de perfeccionamiento estamos en la etapa final. Esperamos terminar con un producto habilitado y listo para producir y comercializar, disponible para el contexto de pandemia, o más adelante para la normalidad sanitaria.

¿Cuál fue el mayor obstáculo de todo el desarrollo?
Tuvimos que madurar de golpe, y dejar de ser prototipadores en un contexto de pandemia caótico, para convertirnos en una empresa de fabricación de respiradores.
Todo esto surgió de una iniciativa voluntaria, y ese amateurismo nos dio la belleza de estar trabajando juntos de una manera espontánea y voluntaria, y por otro lado nos dio la responsabilidad de volvernos profesionales de la noche a la mañana.

En ese camino de aprendizaje, uno de los obstáculos fue el económico, porque el respirador tiene componentes que hubo que importar, y sus precios están en euros o en dólares. Pero siempre trabajamos de manera consciente: si hay un componente crítico siempre se tomó la iniciativa de no reemplazarlo por algo parecido, sino ir al componente específico según el diseño y la práctica.

¿Qué costo tendrá la versión definitiva?
Si bien el costo final dependerá de las modificaciones que nos restan hacer, entendemos que será un 50% más económico que el valor estándar de mercado de los respiradores comerciales.

¿Cuál es la estrategia para insertarlo en el mercado?
Cuando tengamos todas las habilitaciones necesarias, la idea es producir unos veinte respiradores. Necesitamos ajustar cuestiones sobre el sistema productivo, así poder escalar en cantidad de equipos, que va a depender de las capacidades que nosotros mismos desarrollemos.

¿Qué impacto puede alentar este desarrollo sobre el sistema de investigación de la Facultad y su pertinencia con las demandas sociales?
Se ha generado un conocimiento enorme en muchos aspectos: electrónico, eléctrico, neumático, normativo. Nos abre muchas puertas en otros desarrollos, como por ejemplo la industria médica, que nos va a permitir sustituir importaciones. Y queda una capacidad instalada para seguir creciendo en desarrollos tecnológicos.


Una vez más, desde la Universidad Pública, interpretando las necesidades del contexto, podemos dar una respuesta en este caso desde la ingeniería.
Estamos contentos porque hemos podido sintetizar la vinculación enrte el Estado en sus distintos niveles, las empresas, y la educación, transfiriendo los conocimientos que se generan en la Facultad para soluciones concretas.


Es una forma de reivindicar la Educación Pública, de resignificar el valor del Estado, y poner en valor esta vinculación que hace que las cosas pasen en un país que necesita intensificar esta relación para mejorar, para desarrollarnos, para crecer.

Rusia registró la primera vacuna contra el COVID-19 y anunció el comienzo de pruebas masivas

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, anunció este martes el registro de la primera vacuna en el mundo contra el coronavirus. El ministro de salud, Murashko, proporcionó información detallada sobre la vacuna, al tiempo que anunció el comienzo de las pruebas masivas con miles de personas.

La Plata, 11 Ago (InfoGEI).- “Esta mañana fue registrada la primera vacuna contra el COVID-19 en el mundo”, dijo el mandatario ruso en una reunión con el Gabinete de Ministros, destacó la eficacia de la vacuna que completó las verificaciones necesarias, y agradeció a todos los científicos que trabajaron en la creación de la vacuna. 

Debemos agradecer a todos los que hicieron ese primer paso, muy importante para Rusia y para el mundo entero”, dijo el presidente, y agregó: “Espero que podamos en breve comenzar la producción masiva de ese fármaco”, añadió Putin, quien también comunicó que su hija se puso la vacuna contra el coronavirus, consigna un cable de la agencia Sputnil (video).

El presidente ruso apuntó que lo más importante es “garantizar que la vacuna sea segura y eficaz”, al tiempo que señaló que espera que “otros países del mundo también logren desarrollar vacunas anticoronavirus”.

Pruebas clínicas

Por su parte, el ministro de Salud, Mijaíl Murashko, confirmó que la vacuna de Gamaleya mostró su alta eficacia y seguridad en las pruebas clínicas llevadas a cabo, no obstante, indicó que se harán más pruebas clínicas de la vacuna Gam-COVID-Vac con miles de personas.

Respectos de los exitosos ensayos realizados recientemente, el titular de la cartera sanitaria rusa sostuvo que “Todos los voluntarios a los que se administró la vacuna desarrollaron anticuerpos y ninguno de ellos presentó complicaciones serias”, subrayó.

Durante el ensayo que duró del 3 de junio al 20 de julio, los voluntarios se encontraban en observación constante de los médicos del hospital Burdenko, un centro con enorme experiencia en el ensayo clínico de medicamentos.

Inmunidad duradera

Según indican los datos del Registro Estatal de Medicamentos del Ministerio de Sanidad ruso, la vacuna contra el COVID-19 comenzará a circular el 1 de enero de 2021, y que se garantiza una inmunidad de hasta 2 años.

El esquema de doble inyección permite generar una inmunidad duradera. La experiencia del uso de las vacunas vectoriales (con el empleo del esquema de doble inyección) muestra que la inmunidad se preservará hasta dos años”, dice el comunicado.

La vacuna Gam-COVID-Vac fue desarrollada por el laboratorio ruso Gamaleya con sede en Moscú. (InfoGEI)Jd

Con el aporte de Ingeniería, se enciende la primera estufa solidaria

A partir de un proyecto de extensión, se construyó un modelo local de este artefacto que tiene su origen en Neuquén. Fabricado con perfilería de hierro y ladrillos, se puede utilizar con distintos tipos de leña y residuos de poda. La idea es avanzar con el desarrollo de cocinas de gran capacidad de cocción. Participaron alumnos, docentes y no docentes de la UNLP.

Con el objetivo de brindar una opción económica y confiable para la calefacción en hogares de barrios populares, la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) construyó un modelo local de las denominadas estufas solidarias. El primer dispositivo fue instalado en un comedor comunitario de Villa Garibaldi. Fabricado con perfilería de hierro y ladrillos, se puede utilizar con distintos tipos de leña. Cuenta con una doble cámara de combustión que aporta seguridad y eficiencia a la operación. La idea es avanzar con el desarrollo de cocinas que permitan la cocción de grandes cantidades de alimentos.

La iniciativa es un proyecto de extensión acreditado y financiado con recursos propios de la Facultad y donaciones. Juan Francisco Martiarena, secretario de Extensión de Ingeniería, mencionó que la estufa solidaria tiene su origen en la ciudad de Rincón de los Sauces (Neuquén), donde ya funcionan estos modelos. A partir de un trabajo colaborativo con sus promotores, que son docentes y estudiantes de una escuela técnica de esa localidad, se logró obtener una versión local en la UNLP.

La estufa se compone, principalmente, por perfilería de hierro y ladrillos. De su construcción participaron estudiantes, docentes y no docentes de Ingeniería y de la Facultad de Artes. “El tiempo que demanda entre la fabricación y la instalación es de unas 8 horas, aproximadamente. Esperamos que, a partir de mejorar la práctica, podamos lograr optimizarlo. La estufa utiliza madera o leña que se quema en una primera cámara de combustión. Los gases generados pasan a una segunda cámara, donde se siguen quemando gracias al ingreso de aire secundario. Esto hace que se mejore el rendimiento y se logre una combustión más completa (reduciendo la cantidad de residuos tóxicos que se generan en la primera combustión). Estos gases terminan saliendo por un escape que da al exterior del lugar donde se ubica”, detalló el ingeniero.

Según Martiarena, entre las ventajas de este sistema, comparado con artefactos de calefacción a gas, es que permite en primera instancia independizarse de este recurso no renovable. Además, en los lugares que aún no cuentan con infraestructura adecuada para su instalación, se puede atacar el problema de la calefacción en el corto plazo mientras se impulsa el desarrollo de los servicios urbanos. “Otro aspecto interesante es que estas estufas están diseñadas para utilizar cualquier tipo de madera, por lo que se pueden aprovechar residuos de poda que, por esta época del año, son fáciles de conseguir”, destacó.

El primer dispositivo desarrollado por los extensionistas de la UNLP fue instalado en el comedor popular “El Arroyito”, ubicado entre las calles 5 y 537 de Villa Garibaldi. Su construcción demandó una inversión aproximada de 6.500 pesos. Este tipo de estufas están diseñadas para calefaccionar un ambiente mediano.

La finalidad ahora es conseguir más financiamiento para poder fabricar nuevas unidades y destinarlas a otros comedores de la ciudad que más lo necesiten. “Contamos con un equipo de trabajo dispuesto a continuar con la fabricación y la capacitación para hacerlo”, aseguró el secretario de Extensión.

Martiarena adelantó que un nuevo objetivo es realizar adaptaciones al proyecto para construir, además, cocinas populares. “Esta idea surge a partir de indagar en las necesidades que se mantienen y agudizan en los comedores. La propuesta consiste en adaptar la idea de optimización de la combustión doble para generar un artefacto que permita cocinar grandes volúmenes de alimentos y, a su vez, calefaccionar ambientes”, expresó.

Los extensionistas llevan adelante el proyecto con gran compromiso y esfuerzo, trabajando voluntariamente con la comunidad y en el contexto actual de la pandemia.

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