La ordenanza presentada por los concejales Nelson Sombra, María Inés Laurini y Nicolás Cartolano fue sancionada por unanimidad, y beneficia a las más de 4 mil familias azuleñas que usan gas envasado. Por otra parte, hubo una votación pareja en cuanto al rechazo a la ley de Reforma Previsional, pero finalmente los ediles bertellistas decidieron darles la espalda a los más de 11 mil jubilados de nuestro distrito.

La ordenanza presentada por los concejales Nelson Sombra, María Inés Laurini y Nicolás Cartolano fue sancionada por unanimidad, y beneficia a las más de 4 mil familias azuleñas que usan gas envasado. Por otra parte, hubo una votación pareja en cuanto al rechazo a la ley de Reforma Previsional, pero finalmente los ediles bertellistas decidieron darles la espalda a los más de 11 mil jubilados de nuestro distrito.

En la primera sesión ordinaria de este año, el Concejo Deliberante trató un orden del día de 117 puntos, entre los que figuraban cuatro iniciativas del bloque Unidad Ciudadana. Dos fueron de ordenanzas, que apuntaron a que el Municipio regule en lo referido a terrenos fiscales y a que controle el precio del gas en garrafas. Los otros fueron de resoluciones, y se relacionaban con el rechazo a la Reforma Previsional y con el acceso libre e irrestricto al RAFAM, el programa informático que permite a los concejales controlar la ejecución del presupuesto municipal.

Ante la llegada de los primeros fríos del año y los permanentes tarifazos que desde hace dos años golpean el bolsillo de los azuleños, el bloque Unidad Ciudadana propuso la creación de un plan municipal para que el Estado garantice el precio oficial de referencia de la garrafa en todo el partido de Azul. Estas acciones se llevarían a cabo a través de campañas informativas, controles de venta y operativos que aseguren la cobertura de la demanda de los más de 4 mil hogares que dependen del gas envasado en garrafas para calefacción, cocina y agua caliente. El proyecto fue aprobado por unanimidad.

Los concejales kirchneristas también propusieron la creación del Banco Municipal de Tierras del partido de Azul, entendido como Registro Único de todos los terrenos de dominio municipal. Dependería de la Secretaría de Infraestructura, Obras y Servicios Públicos, y sería la herramienta exclusiva a utilizar por el Departamento Ejecutivo al momento de diseñar y decidir políticas de venta o cesión de tierras municipales, evitando que ningún lote, terreno o porción de tierra pueda ser vendido o cedido discrecionalmente. Este proyecto fue pasado para su tratamiento en las distintas comisiones.

Los ediles de Unidad Ciudadana, junto con los demás elegidos en las últimas elecciones parlamentarias, asumieron en diciembre pero todavía siguen sin obtener libre acceso al RAFAM, el programa informático que permite controlar la ejecución del presupuesto municipal. Esto impide que, a cuatro meses de su asunción, los concejales ejerzan plenamente la función de acompañamiento y contralor del Ejecutivo local para la cual fueron elegidos por voto popular. Si bien luego de múltiples reclamos públicos de los concejales Sombra, Laurini y Cartolano reclamando el acceso al RAFAM, finalmente se les dio la clave que les permitiría conocer y hacer uso de estos datos… pero todavía no se les instaló el programa.

Desde Unidad Ciudadana se planteó también el rechazo a la ley 27.426 de Reforma Previsional, que afecta directamente a los jubilados y pensionados. Sólo en nuestro distrito hay 11.106 jubilados, lo que se traduce no sólo en la disminución de la calidad de vida de nuestros abuelos sino además en una pérdida de casi $57 millones para el circuito económico local. Cabe destacar que hasta el momento más de 2 mil azuleños pusieron su firma rechazando esta ley. Llegado el momento de votar al respecto, Cambiemos se opuso al resto de los concejales, para lo cual fue decisivo el voto de Pedro Sottile, integrante del bloque oficialista y presidente del Deliberante. De esta manera, los nueve concejales bertellystas le negaron su apoyo a los jubilados y pensionados azuleños.