De esta manera se apaga una luz que se había encendido cuando el Obispo de la Diócesis de Azul, Hugo Manuel Salaberry, decidió involucrase de lleno en la causa y consiguió lo que desde el poder político local resultaba imposible: que los trabajadores fueran escuchados en las más altas esferas del poder nacional.

De esta manera se apaga una luz que se había encendido cuando el Obispo de la Diócesis de Azul, Hugo Manuel Salaberry, decidió involucrase de lleno en la causa y consiguió lo que desde el poder político local resultaba imposible: que los trabajadores fueran escuchados en las más altas esferas del poder nacional.

La Vicepresidenta de la Nación, Gabriela Michetti, desestimó la propuesta elevada (y entregada en manos) por los trabajadores de Fanazul, y decidió admás “correrse” del problema, instruyendo para que en el futuro “todo se canalice” a través de Jorge Rivas, el interventor de Fabricaciones Militares que mandó cerrar la fábrica sin comunicárselo ni a los trabajadores, ni al Intendente Municipal.
La decisión de la Presidenta del Senado, se supo esta tarde, a la par que se reforzaba la seguridad policial en la entrada a la fábrica que está siendo desmantelada y donde permanecen acampando los trabajadores con la intención de impedir que se lleven las máquinas.
michetti-francisco.jpg_1171029551De esta manera se apaga una luz que se había encendido cuando el Obispo de la Diócesis de Azul, Hugo Manuel Salaberry, decidió involucrase de lleno en la causa y consiguió lo que desde el poder político local resultaba imposible: que los trabajadores fueran escuchados en las más altas esferas del poder nacional.
En oportunidad de la reunión con la Vicepresidenta de la Nación, Omar Menchaca, trabajador de Fanazul, había dicho a la AM local “esperamos que el Obispo le ablande el corazón” , parece que no fue así.