Una maniobra en la carga de datos le permitió al oficialismo cerrar el festejo adjudicándose también victorias en Santa Fe y la provincia de Buenos Aires, donde recién a las 4 de la mañana pudieron saberse los verdaderos resultados del escrutinio provisorio.

Una maniobra en la carga de datos le permitió al oficialismo cerrar el festejo adjudicándose también victorias en Santa Fe y la provincia de Buenos Aires, donde recién a las 4 de la mañana pudieron saberse los verdaderos resultados del escrutinio provisorio.

El Frente Cambiemos celebró sus más importante triunfos en la Ciudad de Buenos Aires, Córdoba y Mendoza. En Santa Fe terminó perdiendo a manos del peronismo y en la provincia de Buenos Aires la ex presidenta achicó la diferencia hasta quedar a sólo 8 centésimas, 34,19 a 34,11%, lo que representa cerca de 7 mil votos sobre un universo de 9 millones de votos válidos, de los que restan contar alrededor de 300 mil.
Cerca de las 22 hs, las principales figuras de Cambiemos exhibieron públicamente una aplastante victoria en la ciudad de Buenos Aires (49 % de la lista liderada por Elisa Carrió contra 20 % de la encabezada por Daniel Filmus ) y un pretendido escenario de 7 puntos de ventaja en territorio bonaerense.
Allí, Carrió definió que “la política también es pedagogía, es enseñar una cultura para que cambie una nación, y la están cambiando ustedes”, para luego felicitar los triunfos de esta fuerza en las principales provincias que ya daban por ganadas.
También habló la figura casi excluyente de la campaña bonaerense, la gobernadora María Eugenia Vidal, quien expresó su sentimiento de que “este país y esta provincia se están transformando para hacer algo distinto, de verdad, para nosotros, para nuestros hijos, para siempre”.
En tanto que el candidato Esteban Bullrich consideró que “somos la generación que sueña, que cree en el cambio, que sabe que juntos es posible”.
Y el presidente Mauricio Macri agradeció “a todos los argentinos que fueron a votar para decir que el cambio está más vivo que nunca”.
Pero las demoras en el recuento hicieron que la verdadera tendencia en la provincia que concentra el 35% del electorado nacional recién empezara a manifestarse muy pasada la medianoche. A las 2:10 am, el dirigente de Unidad Ciudadana Leopoldo Moreau denunció que el correo estaba reteniendo telegramas ya enviados, y había licenciado al 80% del personal encargado de cargar los datos: “exhortamos al ministro del interior a que de una vez por todas libere el voto de los bonaerenses para que se pueda saber la verdad”.
Minutos antes de las 4, la ex presidenta se dirigió a la militancia convocada en el bunker de la cancha de Arsenal, anunció un triunfo de la fuerza que lidera y acusó al gobierno de manipular el escrutinio con el fin de “montar un show para que salga en el horario prime time de la televisión”.
También consideró que lo sucedido “es por sobre todas las cosas una ofensa a la democracia y a los ciudadanos y ciudadanas que hoy fueron leal y honestamente a depositar su voto, y lo que menos se merecían es conocer cuál era el resultado de las elecciones en la provincia de Buenos Aires”.
Mientras el gobierno celebraba y en el bunker de Unidad Ciudadana todavía se esperaba el avance del escrutinio, también hablaron los candidatos a senadores bonaerenses ubicados en tercer, cuarto y quinto lugar: el diputado y ex jefe de gabinete Sergio Massa (cuya fuerza 1País fue la más perjudicada por la polarización, quedando en un 15%), el ex ministro del Interior y Transporte Florencio Randazzo que arañó el 6% de los votos, y el dirigente Néstor Pitrola del Frente de Izquierda que quedó en 3,8 %.
Massa llamó “con el corazón, a todos aquellos que buscaron en otras opciones de oposición, que somos más futuro que pasado, que vengan, que nos acompañen a ponerle límites al ajuste de Macri sin convalidar la corrupción”
Por su parte, Randazzo agradeció a “los más de 600 mil bonaerenses que confiaron en nosotros, decirles que sigan confiando que vamos a cumplir“. Y aseguró que “somos respetuosos de la voluntad popular”.
En tanto que Pitrola destacó que el Frente de Izquierda superaba por primera vez el piso de 1,5% establecido por las PASO en las 22 provincias donde se presentó, con una proyección de casi 1 millón de votos en todo el país.