Instalaciones en construcción de la radio comunitaria FM Alas de El Bolsón, Río Negro, fueron atacadas en la noche del 30 al 31 de marzo. La acción se vincula con una seguidilla de amenazas a la emisora que se inscriben en el conflicto en la región andina, debido a la explotación de recursos naturales y la persecución a los pueblos originarios (fotografía de Señales).

Instalaciones en construcción de la radio comunitaria FM Alas de El Bolsón, Río Negro, fueron atacadas en la noche del 30 al 31 de marzo. La acción se vincula con una seguidilla de amenazas a la emisora que se inscriben en el conflicto en la región andina, debido a la explotación de recursos naturales y la persecución a los pueblos originarios (fotografía de Señales).

Coordinadores de la Asociación Civil Alas para la Comunicación Popular, que lleva tres décadas en actividad, explicaron a COMUNA que la hostilidad de algunos sectores locales hacia la entidad y su radio es histórica, pero recrudeció en los últimos tiempos.

La entidad está construyendo una casa propia en El Bolsón, para el funcionamiento de la radio, que espera volver al aire en aproximadamente dos meses. El viernes 30, tras una jornada de trabajo con participación de sus integrantes y amigos, habían quedado instalados los tirantes del piso de la construcción. Al día siguiente amanecieron quemados.

El Bolsón es uno de los epicentros de los conflictos que genera el aumento permanente de la explotación de las tierras de la región y la explotación abusiva de los recursos naturales, acciones de grandes capitales nacionales e internacionales que impactan de lleno en los derechos de los pueblos originarios de la zona y de la población en general.

En ese contexto conflictivo se inscriben los hechos del primero de agosto de 2017, cuando Santiago Maldonado, según dictamen forense, murió ahogado al internarse en el río Chubut cuando trataba de escapar de un operativo represivo ilegal que la Gendarmería Nacional lanzó contra una comunidad mapuche en cercanías de Esquel, provincia de Chubut.

En noviembre tropas de la Prefectura Naval asesinaron a Rafael Nahuel, mapuche, de 21 años, en cercanías del Lago Mascardi, en la zona de Bariloche.

En ambos casos el gobierno nacional de Mauricio Macri, por boca de la ministra Patricia Bullrich, respaldó las acciones criminales y lanzó infinidad de datos falsos. En el caso de Maldonado, puso en duda que estuviera en el lugar, en lo que fue acompañada por múltiples versiones falsas de medios hegemónicos nacionales y regionales, y acusó a la familia de no cooperar con la justicia.

En el de Rafael Nahuel, la ministra lanzó la versión de que los mapuche que permanecían en un campamento precario a orillas del Mascardi lanzaron disparos de armas de grueso calibre, lo que no tuvo ninguna constatación judicial.

En la cobertura de estos hechos, FM Alas, emisora inscripta legalmente, recibió múltiples amenazas, por el simple hecho de no acompañar las versiones falsas del gobierno nacional, que además son respaldadas por el gobernador rionegrino, Alberto Weretilneck.

En este contexto, la Asociación Civil Alas para la Comunicación Popular informó en un comunicado el 31 de marzo sobre el ataque a las instalaciones en construcción. “Durante la noche prendieron fuego a los tirantes del piso de la nueva construcción. Se habían colocado recién en el día de ayer, es decir, el primer día que instalamos un material inflamable. Alguien le prendió fuego”.

El incendio, agrega el parte, fue iniciado con una botella envuelta en hojas de la publicación “Prensa del Pueblo”, un diario digital y en papel que publica La Negra, otra radio comunitaria y popular de El Bolsón.

“No nos quedan dudas de que el mensaje mafioso se suma a la gran cantidad de amenazas telefónicas que recibimos durante el año pasado, entre ellas, el mensaje ‘les vamos a prender fuego esa puta radio, putos’”, agrega el comunicado.

Este incendio, explica, “no es un hecho aislado, sino parte de un proceso premeditado que intenta acallar las voces de quienes no tienen representación en los medios hegemónicos. Y es mucho más que eso: las amenazas y este incendio develan el objetivo de disuadir el proyecto político-cultural-comunicacional de Alas. Tras 30 años de aleteo, estas situaciones suman más aleteos a la bandada”.

Acciones como esta, dijeron integrantes de Alas a COMUNA, se deben a la hostilidad hacia la organización por abocarse a los conflictos en la región y en especial por dar espacio a los pueblos originarios.

“Estamos tocando al poder, a terratenientes, asumimos la defensa del agua y del territorio”, y esto explica una hostilidad permanente, aunque agravada en tiempos recientes, a partir de la muerte de Santiago Maldonado en medio del operativo represivo ilegal de la Gendarmería.

Los representantes de Alas informaron que radicaron la denuncia policial por este ataque y la sumaron a la causa ya abierta hace un año por las amenazas, aunque aclararon que no se registran avances significativos en la investigación, por la inacción del Poder Ejecutivo y de la justicia.