De los precios cuidados a los precios máximos

Entre las medidas anunciadas este jueves 19 de marzo por el Presidente Alberto Fernández, decretando el aislamiento obligatorio para minimizar la dispersión del coronavirus, también se incluyó un listado de productos esenciales con precios máximos, que retrotrae estos a los niveles que tenían el 6 de marzo. Las crisis y situaciones excepcionales suelen ser caldo de cultivo de especuladores y oportunistas, por lo que la medida tiende a proteger a la ciudadanía.

La economía neoliberal habitualmente es contraria este tipo de políticas por considerar que no se pueden sostener en el tiempo, que crea mercados negros y que requiere de controles estrictos. Y en parte es verdad. Pero, ¿qué pasaría si no se llevaran a cabo? De hecho, tienen su historia en la Argentina y fueron aplicados por peronistas, radicales y hasta un gobierno militar en los años 1952, 1967, 1973 y 1985. En todos los casos se buscaba controlar la inflación y se logró, al menos en el corto plazo.

En esta oportunidad, el Gobierno venía interviniendo en estos mercados con el relanzamiento muy temprano del Programa Precios Cuidados a partir de enero. Este programa, que no ha perdido vigencia, contempla 311 artículos, por los que se acordaron precios a un año con revisión trimestral, y que tienen vigencia en grandes cadenas de supermercados.

Los precios máximos tienen una canasta más acotada que incluye artículos cuya demanda está asociada a la crisis sanitaria (alcohol), alimentos y productos de limpieza e higiene personal. Rigen por 30 días (con posibilidad de revisión) e incluyen todo tipo de comercios (hipermercados, supermercados, almacenes, mercados, autoservicios, minimercados minoristas y/o supermercados mayoristas). La norma surge de la Ley de abastecimiento y se publicará la lista por zona geográfica o provincia.

Están previstos los controles necesarios a través de agentes de la AFIP y de Defensa del Consumidor, tratando de garantizar, no sólo que se cumplan los niveles de precios sino además que no haya desabastecimiento.

A nivel local, esperamos que mayoristas, distribuidores y minoristas adhieran, y que los vecinos se sientan parte de este Programa y contribuyan a su cumplimiento. Por la información que manejamos desde el Observatorio de Precios del Frente de Todos a través de los relevamientos mensuales que realizamos desde setiembre de 2018, podemos decir que las variaciones de precios en Azul son mayores que las que releva el INDEC para la Región Pampeana en el rubro Alimentos y Bebidas. Por ejemplo: en febrero la CABaA (Canasta básica alimentaria Azul) fue de 4,6%, un valor muy elevado si se lo compara con la variación de precios del 2,6% que registró en INDEC en la Región Pampeana. Un mayor control de precios ciertamente ayudará a mantener el poder de compra de los azuleños en este período.

Del pueblo Digital

Permitida su reproducción total y/o parcial citando la fuente.

WhatsApp chat
A %d blogueros les gusta esto: