Raúl Alfonsín a diez años de su fallecimiento

“Sigan a ideas, no a hombres. Los hombres pasan, las ideas quedan y se transforman en antorchas que mantienen viva a la política democrática”.

Columna de la UCR de Azul

El domingo 31 de marzo se cumplieron diez años del fallecimiento de Raúl Alfonsín la figura más emblemática de nuestro partido en los últimos 50 años.

Raül proyectaba un aura personal caracterizada en la humildad, el compromiso patriótico y con las ideas a las cuales le ofreció su lucha y su vida. Hoy emergen con grandeza su figura como estadista y su acción política de tantos años al servicio de los intereses de las mayorías. No podemos eludir su labor por la vigencia plena de las Instituciones de la República, y su prédica constante por un país pacificado, sin crispaciones, odios ni revanchismos, donde conjuntamente los ciudadanos y ciudadanas puedan formar parte de una sociedad, donde el trabajo y la educación sean el motor del progreso individual y colectivo, entendiendo además, que el disenso y el dialogo, son las herramientas válidas que nos otorga la democracia, para saldar las diferencias propias de la coyuntura política.

Hoy vemos que para defender las ideas propias es indispensable la agresión o la descalificación, Alfonsín nos demostró que se puede ser firme en las convicciones sin la necesidad de desacreditar a nuestros interlocutores y que en ese debate se encuentra la principal riqueza del mismo.

En uno de sus más celebres discursos el de Parque Norte en 1985 planteó un salto cualitativo plantando la ética de la solidaridad, la democracia participativa, la modernización social y la justicia distributiva. Hoy a mas de 30 años de ese pronunciamiento deberíamos hacer el ejercicio de prospección y pensar ¿Qué hubiese sucedido si se hubieran seguido esos principios? Sin dudas hubiéramos evitado las recurrentes crisis que hemos padecido como país en estos 30 años.

Para Alfonsín la Unión Cívica Radical es el partido socialdemócrata latinoamericano, el partido de la inclusión social, la justicia, los derechos humanos, la honestidad pública, la economía social, la unión del pueblo argentino, y sobre todo la coherencia ideológica. Pero Raúl ha excedido el ámbito partidario, para convertirse en una referencia para miles de argentinos y argentinas, que sin ser afiliados o simpatizantes de la Unión Cívica Radical, reconocen en él, una garantía para ellos, ya sea estando en el gobierno o en el llano, de una permanente defensa de los derechos humanos, de la libertad de expresión, de la educación pública, de una actitud soberana en el mundo, como así también, de la defensa de las instituciones republicanas.

Raúl Alfonsín ya no se encuentra físicamente entre nosotros, pero sí quedan sus ideas, su legado republicano, sus gestos de humildad, su carisma popular, su vocación de diálogo, su incansable lucha por lograr construir una sociedad democrática,

Hoy, como todos los años, se realizarán en todo el país importantes homenajes a esta extraordinaria figura de la política argentina. Pero también, será un buen momento para reflexionar sobre los valores que deberíamos practicar como sociedad

En definitiva, éste será el mejor homenaje que podremos realizar, en memoria de Raúl Alfonsín.

Arq. Luciano Lafosse/Candidato a Intendente de Azul*Para esta columna se tomaron como referencia fragmentos de artículos del historiador radical Cesar Arrondo

Del pueblo Digital

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