Valeria, suicidada por el Servicio Penitenciario Bonaerense

 ¡Solo quiero estar cerca de mis hijos!¡Quiero ir cerca de mis hijos, verlos unos horas al menos! gritó Valeria desde un buzón (celda de castigo) de la Unidad 52 de Azul,provincia de Buenos Aires, una y otra vez y no la escucharon.

Por Nora Calandra/ APL.- 
Lloró mucho y decidió quitarse la vida, día atrás. Sabemos que ella no quería morir, ella luchó pero el servicio asesino, la picadora de carne la suicidó.

Cuando decimos que las mujeres, jefas de familia prisionizadas, con arresto domiciliario o liberadas, estamos en emergencia, acá está una razón, cuando decimos que muchos de los movimientos feministas llegan con su bandera hasta los muros pero no los cruzan, es por esto: murió una mujer en lucha que nadie escuchó.

Ni una menos también en las cárceles. Por favor  escuchen los gritos, Valeria murió ahorcada en un buzón de castigo”. 

Vale, flaquita, te recordaremos riendo y bailando con tu hijita Alma”. 

Vanesa liberada muerta en pobreza extrema, pedí un cajón para velarla al Patronato de Liberados y me lo negaron.

Valeria quería estar cerca de su familia, no la escucharon, la suicidaron.

Valeria Gisela Cigara Irusta, tenía 34 años de edad y era oriunda de La Plata. Reclamaba para que fuera trasladada a otra unidad penal ubicada más cerca de la ciudad donde tenía domicilio.

La causa penal que se está instruyendo desde la Ayudantía de Delitos Carcelarios -que depende de la UFI 22  a cargo del fiscal David Carballo- fue caratulada como suicidio.

Fuente: https://agenciaparalalibertad.org/

Del pueblo Digital

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