Día del Periodista: Nada que festejar

En este contexto, este 7 de Junio nos encuentra sin ánimo de festejos,  resistiendo a la par de nuestro pueblo humilde, el que padece hambre, desempleo y quita de derechos día tras día.
En este contexto, este 7 de Junio nos encuentra sin ánimo de festejos, resistiendo a la par de nuestro pueblo humilde, el que padece hambre, desempleo y quita de derechos día tras día.

Por Miguel Di Spalatro*

El 25 de mayo de 1938 se realizó en Córdoba el Primer Congreso de Periodistas. Con hombres de prensa de todo el país, ese Congreso decidió “instituir como Día del Periodista, el 7 de junio”, en honor a La Gazeta de Buenos Ayres y a su fundador.

El diario de Moreno inauguró la libertad de prensa en la América meridional. Libertad que hoy batalla contra la concentración mediática que impulsan los gobiernos liberales en nuestro continente.

En tiempos de precarización laboral vale la pena recordar también que aquel congreso del que entre otros participaron Octavio Palazzolo, Samuel Yussem y Santiago Senén González (padre) -que constituyeron un año más tarde la Asociación de Periodista de Buenos Aires- se sentaron las bases del Estatuto del Periodista Profesional ( ley 12-908) sancionado por el Congreso Nacional en un debate en el cual intervinieron el radical Arturo Frondizi, el peronista Oscar Albrieu y el laborista -a su vez dirigente del gremio- Leandro Reynes.

Ochenta años después la libertad de prensa se sostiene en la Argentina ya no desde los medios  nacionales cuya hegemonía en el mensaje está a la vista. Se sostiene en la vocación de los trabajadores de prensa, en los medios locales, cooperativos, comunitarios y Pymes que resisten al embate de la quita o baja en las pautas publicitarias y al permanente incremento de los insumos y servicios esenciales.

Azul no escapa a esta realidad y este 7 de Junio encuentra a los periodistas inmersos en los mismos problemas que atraviesan los desocupados, trabajadores asalariados, comerciantes y pequeños empresarios,  ante un incierto rumbo económico que precariza cada día más la vida de los argentinos.

Aun así los diarios y portales digitales, las radios y tv, siguen cumpliendo, a través del periodismo, la alta misión de informar. Cada institución de la comunidad encontrará espacio en los medios locales para comunicarse con sus vecinos.

Cada vecino podrá exponer libremente sus inquietudes en  medios, que afortunadamente  en ciudades como Azul,  aún lo escuchan y replican.

Este periodismo doméstico, vital y necesario para el desarrollo comunitario, es necesario sostener desde el estado. Debería ser prioridad para cualquier gobierno municipal apuntalarlo sin la mezquindad oportunista de los premios y castigos según sea la identidad ideológica del medio o del periodista.

Sería necesario que quienes detentan el poder ciudadano por delegación directa del pueblo, comprendan que son los medios y sus trabajadores interpeladores necesarios a su gestión y que hoy es inimaginable una sociedad sin medios.

Pero el peligro no es que los medios desaparezcan. El peligro es que se unifiquen. Las recientes fusiones de las empresas dominantes de la comunicación demuestran que vamos camino a eso. Las pruebas de los que nos ocurre a los periodistas cuando el mensaje se unifica están a la vista. O se acomoda el pensamiento a lo que pretende el poder o se termina expulsado y perseguido.

En este contexto, este 7 de Junio nos encuentra sin ánimo de festejos,  resistiendo a la par de nuestro pueblo humilde, el que padece hambre, desempleo y quita de derechos día tras día.

Nos encuentra abrazando a nuestros medios locales para que Azul no siga perdiendo voces, emprendimientos y fuentes de trabajo. En la lucha de los trabajadores de Telám y los medios públicos, desmembrados para que no sean competencia del “gran diario argentino” y sus cientos de empresas satélites.

Este 7 de junio, nos encuentra, a quienes de verdad sentimos el periodismo como un legado de Mariano Moreno, Manuel Belgrano, Rodolfo Walsh, Roberto Arlt, y en la patria grande Gabriel García Márquez, con el corazón puesto en la carpa de nuestros fabriqueros de Fanazul, ejemplo de dignidad y templanza en tiempos de penas y olvidos.

*Director Del Pueblo Medios

Para la redacción de esta columna de opinión se tomaron datos históricos publicados en https://www.lanacion.com.ar

 

Acto Central por el Dia del Periodista 

En nuestra ciudad se recordará a los periodistas fallecidos en la plazoleta José Luis Cabezas del Parque Municipal a las 15.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Del pueblo Digital

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