Trabajo solidario en los talleres de Braille de las cárceles de Sierra Chica

El objetivo de los talleres de Braille es colaborar con las personas no videntes y disminuidos visuales en su integración y educación, generando actividades con apertura a la sociedad que fortalezcan sus vínculos personales, laborales y sociales.
El objetivo de los talleres de Braille es colaborar con las personas no videntes y disminuidos visuales en su integración y educación, generando actividades con apertura a la sociedad que fortalezcan sus vínculos personales, laborales y sociales.

Recientemente, detenidos en la Unidades 2 y 38 de Sierra Chica que concurren a la Escuela de Educación Media N° 5 «Rufino Sánchez» y trabajan en los talleres de Braille coordinados por la docente Silvia Milia, hicieron entrega de sus producciones a instituciones de la zona.
“Claridad” es el nombre del taller de Braille que funciona en la U38 cuyos integrantes trabajaron para la Escuela N° 501 de Tandil. Natalia de la Serna es no vidente y se acercó hasta la cárcel para recibir las traducciones, dialogar con los alumnos y corroborar los trabajos. “Me siento muy agradecida por el acompañamiento de siempre, no hay límites para el aprendizaje y mucho más si se hace con el corazón” destacó.
El Taller de Braille en la Unidad N° 38 está integrado por Fernando, Miguel, Braian, Andrés y Eduardo. Allí se traducen libros, se confecciones juegos de encastre, recorridos, manuales, tablas de multiplicar y se idean nuevos métodos inclusivos para ciegos y no videntes.
“Yo siento mucha emoción, porque se valora lo que hacemos y eso nos hace sentir bien” dijo Eduardo; finalmente Braian concluyó “este espacio nos ayuda a conocernos, a ser mejores como personas y a ayudar al otro, a pensar en el otro”.
En el taller “La Esperanza” de la U2 los internos trabajaron para el Jardín de Infantes N° 915 “Rotary Club Olavarría Pueblo Nuevo”, en este caso, su directora María Elisa Simona se acercó al penal para recibir los trabajos.
El objetivo de los talleres de Braille es colaborar con las personas no videntes y disminuidos visuales en su integración y educación, generando actividades con apertura a la sociedad que fortalezcan sus vínculos personales, laborales y sociales.
“Todos los miembros del taller trabajan en los turnos mañana, intermedio y tarde, están haciendo trabajos con madera para hacer juegos de encastre, juegos con recorridos y reconocimiento de las formas, todo lo necesario para que un niño de tres años que recién se esta poniendo en contacto con el material para disminuidos visuales, para que se ponga en contacto con el desarrollo motriz. También estamos haciendo trabajos para el Jardín Nº 505. Desde el taller se trabaja rápido y con mucho amor, me deja sorprendida la capacidad de invención ya que adecuan los materiales a las necesidades del destinatario. Estamos haciendo una donación para una niña de 5 años que esta hospitalizada en Buenos Aires”, comentó Millia.

Del pueblo Digital

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