Reclaman luz y agua potable, Infantería los reprimió con balas de goma y gases lacrimógenos

Sucios, enfermos y hambrientos, los chicos que pueden transitan 5 kilómetros para llegar a la escuela de Santa María, el paraje que habitaban antes de que los espantara el río. No ven otra salida para hacerse oír, por eso cortaron la ruta 54 desde el sábado y amenazan con desmanes si no reciben respuestas de las autoridades que parecen ser ciegas, sordas y mudas ante los clamores de los vulnerables. Foto: Impactos de las balas de goma en el rostro de uno de los integrantes de la comunidad.
Sucios, enfermos y hambrientos, los chicos que pueden transitan 5 kilómetros para llegar a la escuela de Santa María, el paraje que habitaban antes de que los espantara el río. No ven otra salida para hacerse oír, por eso cortaron la ruta 54 desde el sábado y amenazan con desmanes si no reciben respuestas de las autoridades que parecen ser ciegas, sordas y mudas ante los clamores de los vulnerables. Foto: Impactos de las balas de goma en el rostro de uno de los integrantes de la comunidad.

«Queremos un alumbrado público para los chicos que ingresan a la secundaria, eso pedimos y nos pagan con Infantería. Para eso hay plata y no para el pobre y el aborigen. Cortar la ruta es ilegal pero, ¿de qué otro modo podemos esperar un resultado?», se preguntó Arsenio Corbalán, referente de la comunidad wichi de Santa Victoria Este, Provincia de Salta, tras la represión de hoy.

Durante el operativo policial fueron detenidos el cacique Rogelio Segundo y el dirigente Mario Segundo que fueron trasladados a la  Comisaría de Aguaray. Mañana a las 11 se hace la audiencia de imputación, pero todavía no se sabe si los liberarán entonces.

También estuvieron perdidxs durante varias horas, varixs niñxs que habían huido al monte en medio de la represión, porque dicen que los policías decían a viva voz que se iban a llevar a los chicos. Lxs chicxs huyeron al monte y los adultos de la comunidad estuvieron toda la tarde de hoy juntándolxs. El último apareció a las 18.

El reclamo de representantes de al menos treinta familias de la zona era por luz y agua potable, elementos imprescindibles de los que carecen desde las últimas inundaciones, catástrofe natural que los obligó a reubicarse en carpas de palo y plástico.

Por su parte, el dirigente wichi Mateo Torres le había dicho ayer a El Tribuno: «De Santa María nos corrió la crecida y nos asentamos en Mecle, y ahí nos vamos a quedar, donde estamos nomás, porque nos sentimos a resguardo del agua. Somos seis comunidades: El Cruce, Santa María, Las Golondrinas, Anglicana II y familias de La Curvita Vieja, que nos instalamos todos sobre la ruta 54, en el monte, al frente de La Curvita Nueva. Todos nos escapamos de la inundación y no vamos a regresar cerca del río».

Así, sucios, enfermos y hambrientos, los chicos que pueden transitan 5 kilómetros para llegar a la escuela de Santa María, el paraje que habitaban antes de que los espantara el río. No ven otra salida para hacerse oír, por eso cortaron la ruta 54 desde el sábado y amenazan con desmanes si no reciben respuestas de las autoridades que parecen ser ciegas, sordas y mudas ante los clamores de los vulnerables.
Así, sucios, enfermos y hambrientos, los chicos que pueden transitan 5 kilómetros para llegar a la escuela de Santa María, el paraje que habitaban antes de que los espantara el río. No ven otra salida para hacerse oír, por eso cortaron la ruta 54 desde el sábado y amenazan con desmanes si no reciben respuestas de las autoridades que parecen ser ciegas, sordas y mudas ante los clamores de los vulnerables.

Agregó: «Estamos cortando la ruta 54 porque no nos ayudan las autoridades, nos ignoran, ya estamos pensando en hacer cosas más importantes porque estamos muy mal: comemos poco, vamos al monte y conseguimos algo, vamos hasta el río a sacar algún pescado, pero la verdad es que no tenemos nada, ni esperanzas tenemos porque nos ignoran, somos como muertos vivos ya».

Agregó: «Vemos que los días pasan, va llegando el frío y no nos ayudan las autoridades a establecernos, necesitamos energía eléctrica, necesitamos agua, chapas y otros materiales para hacer viviendas sencillas, necesitamos asistencia en salud y, en general, porque no podemos volver al lado del río, donde estábamos antes, porque va a volver la crecida, ya lo sabemos, además no quedó nada ahí, es todo barro».

Hoy, con un corte que se había anunciado como permanente hasta las 19, la manifestación concluyó de manera violenta con un despeje llevado a cabo por Infantería.

WhatsApp Image 2018-05-24 at 21.07.22      WhatsApp Image 2018-05-24 at 21.07.27Fuente:  https://www.eltribuno.com y comunidad.

Del pueblo Digital

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